Advocación mariana
Nuestra Señora de Chilla
Patrona de Candeleda y del valle del Tiétar (Ávila)
En la garganta de Chilla, en la falda de Gredos, una ermita serrana guarda a la Virgen de Chilla, patrona de Candeleda y del valle del Tiétar; la tradición la liga al milagro de una cabra resucitada, por lo que su imagen suele aparecer acompañada del animal.
Origen e historia
La tradición local afirma que la Virgen se apareció a un pastor llamado Finardo mientras cuidaba sus cabras junto a la garganta de Chilla, hacia el siglo XIV: una de las cabras había muerto al comer hierbas venenosas y, al invocar el pastor a la Virgen, esta se le apareció y resucitó el animal, motivo por el que la imagen suele representarse con una cabra. La Virgen le habría pedido que se le erigiera un templo en aquel lugar. Es relato del ámbito de la piedad popular, del que nacen la romería, las ofrendas tradicionalmente agrícolas y ganaderas, y la difusión de la devoción por el valle del Tiétar y el campo de Talavera.
El santuario actual es una ermita sencilla en un paraje boscoso junto a la garganta, con fases antiguas datadas entre los siglos XVI y XVII y reconstrucción en el XVIII sobre la primitiva ermita. En su interior se conservan paneles cerámicos que relatan el milagro del pastor y la cabra, y cuadros de exvotos de favores atribuidos a la Virgen. Es una advocación marcadamente serrana y ligada al mundo rural, cuya devoción culmina en la romería del segundo domingo de septiembre —declarada de Interés Turístico Nacional—, con misa, procesión y ofrendas.
Coronación canónica: no consta en las fuentes.
¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?
Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.
Proponer una advocación →