Advocación mariana
Los videntes de Beauraing
Los cinco niños y la Virgen del Corazón de Oro (Bélgica, 1932-1933)
Cinco niños de un pueblo belga vieron a la Virgen treinta y tres veces junto a un espino del jardín de un convento; al final les mostró su Corazón de oro y les pidió, sobre todo, «rezad mucho».

Quiénes eran
Eran cinco niños y adolescentes de familias humildes de Beauraing, en la provincia de Namur: los hermanos Fernande, Gilberte y Albert Voisin, y Andrée y Gilberte Degeimbre. Ninguno buscó después notoriedad: se casaron y llevaron una vida discreta y normal.
La aparición
Entre el 29 de noviembre de 1932 y el 3 de enero de 1933, los niños vieron a la Virgen unas treinta y tres veces, junto a un espino en el jardín del convento de las Hermanas del Sagrado Corazón. La autenticidad de las apariciones fue reconocida por el obispo de Namur el 2 de julio de 1949.
Las palabras de la Virgen
El mensaje de Beauraing es de gran sencillez. La Señora se presentó como la «Inmaculada Virgen» y, en una de las últimas apariciones, mostró su corazón resplandeciente de oro, por lo que se la llama la Virgen del Corazón de Oro. Sus palabras, breves, insistían en la oración y la confianza: «Rezad, rezad mucho», «Creed en mí, yo creeré en vosotros». Pidió también que se construyera una capilla y que la gente viniera en peregrinación.
Anécdotas y vida posterior
Andrée Degeimbre siguió acudiendo durante más de cuarenta y cuatro años a rezar el rosario cada tarde ante el espino de las apariciones. Gilberte Degeimbre, la última superviviente, murió en 2015 a los 92 años. Los cinco mantuvieron toda su vida el recuerdo fiel de lo sucedido, sin protagonismo público.
Frutos
En el lugar exacto de la aparición se colocó una estatua de la Virgen del Corazón de Oro y se levantó un santuario que se convirtió en gran centro de peregrinación de Bélgica.
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