Nuestra Señora de la Elevación, patrona de Ambato

Advocación mariana

Nuestra Señora de la Elevación, patrona de Ambato

Advocación mariana de Ambato (Tungurahua)

Según la tradición recogida por la Iglesia local, el 13 de noviembre de 1695 la Virgen María se apareció al indígena Juan Chacarín sobre una gran piedra en el paraje de Chiquicahua, en la zona de Pilahuín, área rural cercana a Ambato. Esta primera manifestación mariana dio origen al título de Nuestra Señora de la Elevación, también conocida como “la Virgen de la Peña”, por la roca sobre la cual se habría manifestado la Virgen. Desde entonces, la memoria popular asocia esta aparición con una especial protección sobre la región andina y sus comunidades indígenas.

Datos principales

Lugar: Ambato (Tungurahua, Ecuador)
Fiesta: 13 de noviembre

Origen e historia

Según la tradición recogida por la Iglesia local, el 13 de noviembre de 1695 la Virgen María se apareció al indígena Juan Chacarín sobre una gran piedra en el paraje de Chiquicahua, en la zona de Pilahuín, área rural cercana a Ambato. Esta primera manifestación mariana dio origen al título de Nuestra Señora de la Elevación, también conocida como “la Virgen de la Peña”, por la roca sobre la cual se habría manifestado la Virgen. Desde entonces, la memoria popular asocia esta aparición con una especial protección sobre la región andina y sus comunidades indígenas.

En el plano de la historia documentada, se tiene constancia de que en 1698 un fuerte terremoto destruyó gran parte de la ciudad de Ambato, y desde ese momento se consolidó y extendió la devoción a Nuestra Señora de la Elevación como protectora de la ciudad ante los desastres naturales. A lo largo de los siglos, las autoridades eclesiásticas de Ambato fueron reconociendo esta veneración; en el siglo XX la imagen fue declarada patrona de la diócesis de Ambato (según una nota local, en 1949, aunque la fecha exacta no figura en documentos oficiales fácilmente accesibles). En 1984 la parroquia dedicada a esta advocación fue erigida como Santuario Diocesano, lo que confirma el arraigo histórico de esta devoción en la diócesis.

La imagen y el santuario

Las fuentes periodísticas y diocesanas describen la imagen de Nuestra Señora de la Elevación como una representación mariana de tipo tradicional, vinculada al misterio de la Asunción, aunque no se dispone de una ficha técnica detallada sobre autor, material o fecha exacta de talla. Popularmente se la conoce también como “la Virgen de la Peña”, en referencia a la roca de la aparición, y suele presentarse revestida con mantos ricos, coronada y llevada en andas en las principales celebraciones. No consta en las fuentes consultadas una descripción precisa del material (madera, estuco u otro), por lo que este dato debe considerarse no documentado.

El principal lugar de culto es el Santuario Diocesano Virgen de la Elevación, ubicado en la parroquia Santa Rosa, en la ciudad de Ambato. De acuerdo con el testimonio de la Arquidiócesis de Guayaquil, tras varios años de devoción y de búsqueda de recursos, se construyó un templo que fue erigido en parroquia el 18 de agosto de 1974, desmembrando su territorio de la parroquia Espíritu Santo. El 6 de enero de 1984 la parroquia Nuestra Señora de la Elevación fue elevada a la categoría de Santuario Diocesano, dada la gran afluencia de fieles y la importancia de esta advocación para la diócesis de Ambato. El santuario se ha convertido en un centro de peregrinaciones, con una intensa vida sacramental y pastoral. No consta que el templo haya sido elevado a basílica menor ni a santuario nacional; su rango reconocido es el de santuario diocesano.

Patronazgo y coronación

Nuestra Señora de la Elevación es reconocida como patrona de la ciudad de Ambato. Diversas notas locales señalan que la imagen de Nuestra Señora de la Elevación o de la Peña fue declarada patrona de la diócesis de Ambato en 1949, aunque esta fecha concreta no aparece, al menos de forma pública y fácilmente verificable, en documentos oficiales diocesanos accesibles en línea. En todo caso, la presentación de esta advocación como patrona diocesana es constante en la prensa y en la comunicación de la Iglesia local.

En cuanto a la coronación, consta que la imagen ha sido coronada solemne y públicamente por el obispo de Ambato, monseñor Giovanny Pazmiño. Sin embargo, las fuentes disponibles (breves reseñas en redes sociales y videos locales) no especifican con claridad si se trata de una coronación canónica formalmente concedida por la Santa Sede o de una coronación diocesana o devocional. Dado que no se halla, en las fuentes consultadas, decreto pontificio ni referencia explícita a una coronación canónica otorgada por un Papa o su delegado, debe afirmarse: no consta una coronación canónica documentada.

Fiesta y devoción

La fiesta principal de Nuestra Señora de la Elevación se celebra el 13 de noviembre, en memoria de la aparición a Juan Chacarín en 1695. En torno a esta fecha se realiza una novena solemne y una procesión con la imagen por las calles, con gran participación de fieles provenientes tanto de la ciudad como de comunidades rurales circundantes. El santuario diocesano organiza durante esos días celebraciones eucarísticas, peregrinaciones y actos de piedad mariana.

La devoción a la Virgen de la Elevación está marcada por la memoria de los terremotos que han golpeado Ambato, especialmente el de 1698 y otros posteriores: los fieles recurren a esta advocación como signo de protección y consuelo en medio de los desastres. Son frecuentes las peregrinaciones desde parroquias de la diócesis hacia el santuario de Santa Rosa, organizadas por la diócesis y las autoridades parroquiales, en las que se pide la intercesión de la Virgen por la ciudad, las familias y los enfermos. La presencia del nombre de Nuestra Señora de la Elevación en obras e instituciones diocesanas, como el Centro Médico de la diócesis, refleja la dimensión social de esta devoción, que se asocia a la cercanía de María con los más necesitados.

Vínculo con el Rosario

Las fuentes consultadas sobre Nuestra Señora de la Elevación no mencionan una relación específica o histórica de esta advocación con el rezo del Rosario (por ejemplo, apariciones vinculadas expresamente al Rosario o cofradías históricas del Rosario bajo este título). Por tanto, no consta un vínculo particular propio de esta advocación con el Rosario, más allá de la piedad mariana habitual.

Sin embargo, como advocación ligada al misterio de la Asunción de María y a la protección de la ciudad en tiempos de prueba, el rezo del Rosario encaja de modo natural en la espiritualidad de Nuestra Señora de la Elevación. Al meditar los misterios gloriosos, la Asunción y la Coronación de María en el cielo iluminan la confianza de los fieles de Ambato en la intercesión de la Virgen ante los terremotos y sufrimientos de la historia. En la práctica pastoral del santuario, la novena y las peregrinaciones ofrecen un contexto privilegiado para el rezo comunitario del Rosario, que ayuda a los devotos a contemplar la vida de Cristo junto a María y a vivir esta veneración mariana de forma plenamente eclesial.

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Fuentes: tradición del santuario, información diocesana y Wikipedia en español. La distinción entre la piedad popular y la historia eclesial documentada es propia de esta ficha; los relatos extraordinarios se presentan como devoción y no como pronunciamiento doctrinal.

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