Nuestra Señora de Betania
América · Venezuela
Qué sucedió
En una finca llamada Betania, cerca de Cúa (estado Miranda, diócesis de Los Teques), la laica venezolana María Esperanza Medrano de Bianchini afirmó haber recibido apariciones de la Virgen desde 1976, con un momento culminante el 25 de marzo de ese año. Posteriormente, un grupo numeroso de personas, no sólo María Esperanza, declaró haber visto un fenómeno aparicional, descrito como una figura luminosa. Tras la investigación diocesana, la autoridad eclesial local reconoció el valor de los hechos y autorizó el culto público a la Virgen bajo la advocación de Reconciliadora de Todos los Pueblos y Naciones, conocida como Nuestra Señora de Betania.
El mensaje de la Virgen
La Virgen se presenta como «Reconciliadora de todos los pueblos y naciones» e insiste en la reconciliación: de los hombres con Dios, dentro de las familias, y en la sociedad y entre las naciones. Invita a la conversión, a la confesión, a la Eucaristía, a la oración, al Rosario y a una vida de caridad. Betania ha sido interpretada como un llamado a la unidad y a la paz en medio de divisiones sociales y políticas.
El santuario hoy
En el lugar de las apariciones se desarrolló un santuario campestre, con una capilla y zonas para peregrinos. El santuario depende eclesialmente de la diócesis de Los Teques. Continúan las peregrinaciones, aunque con altibajos debidos a la situación del país. La figura de María Esperanza, fallecida en 2004, es objeto de veneración; respecto a su causa de beatificación, no consta aquí un decreto final, por lo que se mantiene como causa en estudio.
El reconocimiento de la Iglesia
Tras la investigación diocesana, en 1987 el obispo de Los Teques, Mons. Pío Bello Ricardo, declaró que las apariciones de Betania podían considerarse de origen sobrenatural y autorizó el culto público. Es una aprobación diocesana, no una declaración universal de la Santa Sede, pero suficiente para afirmar que la Iglesia local la ha reconocido como auténtica.
Una gracia que conmueve
Entre los signos más citados por fuentes serias está el hecho de que centenares de personas, en distintos momentos, afirmaron ver fenómenos extraordinarios, como figuras luminosas. El obispo Pío Bello recogió y valoró estos numerosos testimonios concordantes en su investigación, lo que pesó en su juicio favorable. El detalle de cada experiencia particular pertenece al testimonio personal de los presentes y no consta verificado individualmente.
Vínculo con el Rosario
La Virgen de Betania pidió expresamente el Rosario como oración de reconciliación. Rezarlo es responder a su llamada a la paz: reconciliarnos con Dios, en la familia y entre los pueblos, dejando que María nos una en torno a su Hijo.
