{"id":247,"date":"2026-06-07T11:36:26","date_gmt":"2026-06-07T11:36:26","guid":{"rendered":"https:\/\/rezaelrosario.org\/novena-virgen-de-lourdes"},"modified":"2026-06-07T11:36:26","modified_gmt":"2026-06-07T11:36:26","slug":"novena-virgen-de-lourdes","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/rezaelrosario.org\/de\/novena-virgen-de-lourdes","title":{"rendered":"Novena a Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"rr-om\">\n<style>\n.rr-om{max-width:880px;margin:0 auto;font-family:Inter,system-ui,sans-serif;color:#1E2A36}\n.rr-om h1{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;text-align:center;font-size:2rem;margin:.4rem 0 .6rem}\n.rr-om .rr-lead{color:#344054;line-height:1.7;max-width:720px;margin:0 auto 1.2rem;text-align:center}\n.rr-om h2{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;font-size:1.4rem;border-bottom:2px solid #C9A227;padding-bottom:.35rem;margin:2rem 0 .9rem}\n.rr-om .rr-card{background:#fff;border:1px solid #E6E1D8;border-radius:14px;box-shadow:0 4px 14px rgba(30,42,54,.06);padding:1.2rem 1.4rem;margin:0 0 1rem;color:#344054;line-height:1.75}\n.rr-om .rr-card p{margin:.6rem 0}\n.rr-om details.oracion-card{background:#fff;border:1px solid #E6E1D8;border-radius:14px;box-shadow:0 4px 14px rgba(30,42,54,.06);margin:0 0 .7rem;overflow:hidden}\n.rr-om details.oracion-card summary{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;font-size:1.05rem;font-weight:700;padding:.85rem 1.1rem;cursor:pointer;list-style:none;display:flex;align-items:center;gap:.6rem}\n.rr-om details.oracion-card summary::-webkit-details-marker{display:none}\n.rr-om details.oracion-card summary::before{content:\"\u2726\";color:#C9A227;font-size:.85rem;transition:transform .2s}\n.rr-om details.oracion-card[open] summary::before{transform:rotate(90deg)}\n.rr-om details.oracion-card summary:hover{background:#F8F5EF}\n.rr-om details.oracion-card summary:focus-visible{outline:3px solid #C9A227;outline-offset:-3px}\n.rr-om .oracion-contenido{padding:.2rem 1.3rem 1.2rem;color:#344054;line-height:1.75}\n.rr-om .rr-nota{background:#F3E7BD66;border:1px solid #E6D9A8;border-radius:10px;padding:.6rem .9rem;color:#6B5512;font-size:.92rem;margin:.4rem 0 .9rem}\n.rr-om .rr-paso{color:#8A6D1D;font-weight:700;font-size:.85rem;text-transform:uppercase;letter-spacing:.04em;margin-top:1rem}\n<\/style>\n\n<h1>Novena a Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes<\/h1>\n\n<p class=\"rr-lead\">Nueve d\u00edas de oraci\u00f3n con Mar\u00eda Inmaculada, que en 1858 se apareci\u00f3 en una tosca gruta a la humilde Bernardita e hizo brotar el manantial de aguas saludables de Lourdes. Su fiesta se celebra el <strong>11 de febrero<\/strong>; la novena se reza tradicionalmente del <strong>2 al 10 de febrero<\/strong>, aunque puede hacerse en cualquier momento.<\/p>\n\n<p class=\"rr-nota\"><strong>C\u00f3mo se reza cada d\u00eda:<\/strong> hecha la se\u00f1al de la cruz \u2192 el acto de contrici\u00f3n \u2192 la oraci\u00f3n preparatoria \u2192 la meditaci\u00f3n y la parte hist\u00f3rica del d\u00eda \u2192 la oraci\u00f3n propia con <strong>tres Avemar\u00edas<\/strong> (a\u00f1adiendo despu\u00e9s de cada una \u00abVirgen de Lourdes, rogad por nosotros\u00bb) \u2192 la oraci\u00f3n final.<\/p>\n\n<h2>Acto de contrici\u00f3n para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p>Se\u00f1or m\u00edo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor m\u00edo, en quien creo, en quien espero y a quien amo sobre todas las cosas; humildemente postrado ante vuestra divina majestad, os pido me perdon\u00e9is todas las ofensas e ingratitudes que he cometido contra Vos. Conozco, Se\u00f1or, que soy indigno de parecer ante vuestra presencia; por lo cual vengo a Vos por medio de vuestra amant\u00edsima Madre, a la que ruego interceda por m\u00ed, para alcanzarme el perd\u00f3n de los pecados que yo de coraz\u00f3n aborrezco, y propongo con vuestra gracia no volver a cometer. Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>Oraci\u00f3n preparatoria para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p>\u00a1Oh Mar\u00eda Inmaculada, Sant\u00edsima Virgen de Lourdes! deseando hacer esta novena con la mayor devoci\u00f3n de mi alma, y responder al llamamiento que en persona de la humilde Bernardita, hab\u00e9is hecho a todos vuestros hijos, me postro a vuestros pies para escuchar con atenci\u00f3n vuestra voz, exponeros mis necesidades y solicitar vuestros amorosos cuidados. No me desech\u00e9is, Madre m\u00eda, a pesar de mi indignidad; atended \u00fanicamente al arrepentimiento que tengo por haber afligido vuestro maternal coraz\u00f3n y renovado la pasi\u00f3n de vuestro amant\u00edsimo Hijo, acudid en mi ayuda durante esta santa novena, en la cual me propongo purificar mi alma y conseguir por vuestra intercesi\u00f3n el favor especial que solicito de la Divina Majestad y dar gracias a la misma, por todos los beneficios recibidos (y especialmente por el que es motivo de estos obsequios). Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Leer a continuaci\u00f3n las lecturas y oraciones del d\u00eda que corresponda<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>Los nueve d\u00edas<\/h2>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda primero<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Los designios de Dios son incomprensibles. Precisamente en un siglo de soberbia y orgullo, en un siglo de racionalismo, que pretend\u00eda haber concluido con todo lo sobrenatural y divino; en una naci\u00f3n donde m\u00e1s se trabajaba por extender y propagar todos los errores, que tiene por fundamento no admitir m\u00e1s que el orden puramente natural, raz\u00f3n por la cual se negaba no s\u00f3lo el pecado original, sino hasta la elevaci\u00f3n de la naturaleza humana; donde no se quer\u00eda admitir la intervenci\u00f3n divina en las cosas de los hombres; precisamente en esa \u00e9poca y en esa naci\u00f3n, es donde Dios Nuestro Se\u00f1or quiso destruir el fundamento de todos los errores; y para ello, se sirvi\u00f3 del instrumento al parecer m\u00e1s despreciable. De una ni\u00f1a pobre, d\u00e9bil e ignorante, que no sab\u00eda otra cosa que rezar el Sto. Rosario, es de quien se vali\u00f3 Dios para vencer al mundo, confundir a los soberbios, humillar a los sabios y conseguir tan se\u00f1alada victoria. En Lourdes el hecho sobrenatural es permanente, puesto que la fuente misteriosa que all\u00ed brota y los efectos asombrosos que sus aguas producen lo evidencian; all\u00ed ha recibido el naturalismo su m\u00e1s rudo golpe y la fe una confirmaci\u00f3n maravillosa. Guard\u00e9monos de todos los errores, que puedan mancillar en lo m\u00e1s m\u00ednimo nuestra fe, aviv\u00e9mosla m\u00e1s y m\u00e1s cada d\u00eda y repitamos con el Profeta respecto de la Iglesia, lo que \u00e9l dec\u00eda de Jerusal\u00e9n: \u00a1S\u00e9quese, Se\u00f1or, mi mano derecha y quede pegada mi lengua al paladar antes que dejar de amarte y alabarte, oh Iglesia Santa!<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Hace pocos a\u00f1os apenas era conocida en el mundo una poblaci\u00f3n situada en la falda de los Pirineos; nadie la nombraba, permaneciendo en la oscuridad del olvido y entre las nieves que coronan sus monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Pero \u00a1qu\u00e9 cambio m\u00e1s asombroso no se ha verificado! Hoy su nombre corre de boca en boca, ha traspasado los montes, ha salvado las distancias, y es pronunciado con entusiasmo y amor en Am\u00e9rica como en Europa, en \u00c1frica como en Asia, y en la dilatada Ocean\u00eda, y singularmente en Filipinas. \u00bfQu\u00e9 prodigio se ha obrado?<\/p>\n<p>Era el once de febrero de mil ochocientos cincuenta y ocho, cuando una sencilla y humilde ni\u00f1a, por nombre Bernardita, al intentar pasar el Gave que corre al oeste de Lourdes para recoger, como su hermana Mar\u00eda y otra amiga de \u00e9sta, un poco de le\u00f1a, entre las sinuosidades de las rocas de Massabielle, oy\u00f3 un ruido como de suave brisa, que lentamente agitaba las ramas de los \u00e1rboles. Levanta su vista, y sus ojos no distinguen objeto alguno; se reproduce la agitaci\u00f3n en las ramas y vuelve a mirar; a sus ojos aparece entonces una visi\u00f3n celestial. Una Se\u00f1ora rodeada de una claridad que brilla m\u00e1s que el sol, pero que ni da\u00f1a ni ofusca como \u00e9ste, sino que por el contrario atrae y admira; una Se\u00f1ora de incomparable hermosura, cubierta con un velo blanqu\u00edsimo, m\u00e1s que la nieve que se halla en la cima de las pr\u00f3ximas colinas, y ce\u00f1ida con un cintur\u00f3n azul. Los pies de tan admirable hermosura descansan en la roca, rozando ligeramente el ramaje de un rosal silvestre, dejando ver sobre cada uno de ellos una rosa de oro. Sus manos cruzadas ten\u00edan un rosario, cuyas cuentas de alabastro, engarzadas con cadena de oro, se deslizaban entre sus dedos, guardando, sin embargo, un silencio misterioso. Los ojos de la excelsa Se\u00f1ora se hab\u00edan fijado llenos de benignidad en la ni\u00f1a, que se hallaba asombrada, extasiada y como fuera de s\u00ed. Aquella hizo la se\u00f1al de la cruz, y la ni\u00f1a entonces tomando su rosario, empez\u00f3 a rezarlo, durando la visi\u00f3n celestial hasta que lo termin\u00f3; y concluido, la celestial Aparici\u00f3n volvi\u00f3 a la eterna morada, de donde hab\u00eda venido, dejando en pos de s\u00ed un rayo luminoso, que al poco tiempo tambi\u00e9n se desvaneci\u00f3.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Oh Inmaculada Mar\u00eda! Os pido humildemente la gracia de que se acreciente m\u00e1s y m\u00e1s cada d\u00eda nuestra fe, y que obteng\u00e1is un rayo de luz divina para los que est\u00e1n sentados en las tinieblas del pecado. Extended m\u00e1s el reino de Dios, desterrad de entre nosotros todos los errores, y haced que Filipinas, y esta ciudad principalmente, tengan siempre como su mayor gloria vivir en la fe de vuestro Smo. Hijo y que sus habitantes permanezcan unidos a la Santa Iglesia Romana hasta el \u00faltimo suspiro. Con este objeto os rezamos las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Tres Avemar\u00edas, a\u00f1adiendo despu\u00e9s de cada una \u00abVirgen de Lourdes, rogad por nosotros\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n de San Bernardo<\/p>\n<p>Acordaos, \u00a1oh piados\u00edsima Virgen Mar\u00eda!, que jam\u00e1s se ha o\u00eddo decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protecci\u00f3n, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos; animado con esta confianza a Vos tambi\u00e9n acudo, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a parecer ante vuestra presencia soberana; no desech\u00e9is, Madre de Dios, mis humildes s\u00faplicas, antes bien escuchadlas y dignaos acogerlas benignamente. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda segundo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Uno de los documentos m\u00e1s importantes de la vida cristiana es la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n. Ella es el medio ordinario que Dios ha puesto en manos del hombre para conseguir el remedio de todas sus necesidades. Sube al cielo nuestra oraci\u00f3n y baja sobre nosotros la divina compasi\u00f3n y misericordia en forma de mil favores y gracias soberanas. \u00abPedid y recibir\u00e9is\u00bb, nos tiene dicho nuestro Divino Salvador, \u00abBuscad y encontrar\u00e9is, llamad, y se os abrir\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>No hay cosa que as\u00ed purifique de ignorancias el entendimiento y de afectos desordenados el coraz\u00f3n como la oraci\u00f3n, la cual inflama a \u00e9ste con el fuego del divino amor y llena a aquel de divina claridad y luz celestial: es agua de bendici\u00f3n, cuyo riego hace reverdecer y florecer las plantas de los buenos deseos, y lava nuestras almas de las pasiones que tiene el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abOremos\u00bb, dijo Bernardita, \u00aby pasemos el rosario\u00bb. Oremos tambi\u00e9n nosotros con ella y seamos constantes en la oraci\u00f3n, pues s\u00f3lo as\u00ed podremos vernos libres de los lazos y asechanzas que continuamente nos est\u00e1 armando nuestro infernal enemigo. Oremos sin intermisi\u00f3n, como nos lo aconseja el Ap\u00f3stol, y oremos con fervor, porque los tiempos en que vivimos son malos, y la tempestad arrecia por momentos y s\u00f3lo con la oraci\u00f3n podremos salir ilesos de entre tantos peligros a que estamos expuestos.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo le\u00eddo y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>El domingo siguiente al primer d\u00eda de la aparici\u00f3n, habiendo obtenido el permiso la ni\u00f1a Bernardita de su piadosa madre, para volver a la gruta, se dirigi\u00f3 a ella a la hora de medio d\u00eda, acompa\u00f1ada de su hermana y otras ni\u00f1as. El grupo juvenil comenz\u00f3 por entrar en la Iglesia para orar un instante y llenar de agua bendita un frasquito que llevaban preparado.<\/p>\n<p>P\u00f3nense despu\u00e9s en camino y llegan al sitio tan deseado; el sol estaba radiante: \u00abOremos\u00bb, dijo Bernardita, \u00aby pasemos el rosario\u2026\u00bb. De repente, su rostro aparece transfigurado, su mirada se ilumina, se conmueven sus facciones: era que la maravillosa aparici\u00f3n acababa de manifestarse a sus ojos. Ve\u00eda a la misma Se\u00f1ora resplandeciente de una gracia celestial, de una belleza sin igual. Sus pies descansaban en la roca dentro del nicho.<\/p>\n<p>\u00abMirad, exclama Bernardita, ah\u00ed est\u00e1\u00bb. Pero \u00a1ay! a sus amigas no les era dado contemplar tanta hermosura, y no pudieron ver lo que extasiaba a Bernardita. Recibiendo \u00e9sta de una de sus amigas el agua bendita, roci\u00f3 a la Aparici\u00f3n, diciendo: \u00abSi ven\u00eds de parte de Dios, acercaos\u00bb. A estas palabras, la Virgen graciosamente se inclina varias veces y se adelanta casi hasta el borde de la roca, pareciendo que se sonre\u00eda.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Si ven\u00eds de parte de Dios, acercaos!\u00bb repet\u00eda Bernardita; y luego prostern\u00e1ndose, como subyugada por aquella inefable hermosura, continu\u00f3 rezando el rosario, que la Virgen parec\u00eda escuchar, deslizando ella tambi\u00e9n el suyo entre sus dedos. Concluido el rosario, la visi\u00f3n desapareci\u00f3.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Oh Virgen Inmaculada, Sant\u00edsima Madre m\u00eda! Ya veo las lecciones de vida eterna que me dais en la gruta de Lourdes. Me ense\u00f1\u00e1is la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n tan recomendada por vuestro Sant\u00edsimo Hijo; y en la especial complacencia con que pas\u00e1is las cuentas del rosario que pende de vuestras manos, mientras Bernardita pasa devotamente las del suyo, me dais a entender el agrado con que mir\u00e1is esta hermosa devoci\u00f3n y cu\u00e1nto os place que vuestros siervos os honren e invoquen con ella. As\u00ed lo har\u00e9, Se\u00f1ora, y desde hoy me propongo no pasar d\u00eda alguno sin rezar una parte al menos del santo rosario. Os ruego me manteng\u00e1is constante en este mi prop\u00f3sito y que lo rece siempre con fervor y devoci\u00f3n, os saludo ahora con las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda tercero<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Grande y sublime es el inter\u00e9s y solicitud de Mar\u00eda para con los hombres. \u00abNo s\u00f3lo no me opongo\u00bb, le dice a Bernardita, \u00aba que vengan contigo tus compa\u00f1eras, sino que deseo venga mucha gente\u00bb. La criatura m\u00e1s excelsa, la Reina de los Cielos, la Madre de Dios, llama a los hombres, les invita y desea que se le acerquen y le expongan sus necesidades con la m\u00e1s viva confianza, porque poderosa es ante su Sant\u00edsimo Hijo para obtener el remedio de todas ellas. Hijos de los hombres, \u00bfos negar\u00e9is a acudir al llamamiento de tan amorosa madre? Si vuestra inteligencia est\u00e1 ofuscada por las tinieblas del error, si vuestra voluntad est\u00e1 aficionada a objetos pecaminosos, si vuestro coraz\u00f3n es juguete de viles y abominables pasiones, si os hall\u00e1is en grandes necesidades y aflicciones o gem\u00eds bajo el peso de molestas e importunas tentaciones, \u00bfpor qu\u00e9 no acud\u00eds a Mar\u00eda que os llama con aquellas dulc\u00edsimas palabras de su Divino Hijo: \u00abVenid a m\u00ed todos los que trabaj\u00e1is y est\u00e1is cansados, que yo os aliviar\u00e9\u00bb?<\/p>\n<p>Mas aunque la Virgen Sant\u00edsima llama a todos los hombres, y a todos los ama, Ella ha manifestado especial predilecci\u00f3n por los congregantes que la honran conformando su vida con las reglas de las Asociaciones o Cofrad\u00edas a que pertenecen; y ciertamente pueden prometerse de Ella especiales favores y m\u00e1s particular protecci\u00f3n. Afiliados a sus banderas, mostr\u00e9monos en todo tiempo verdaderos siervos suyos, no nos avergoncemos jam\u00e1s de parecer devotos de esta Se\u00f1ora ni de ostentar visiblemente en las ocasiones oportunas el distintivo de tales, pues en verdad no nos rebaja ni envilece, antes s\u00ed nos ensalza y dignifica. Ella lo ha dicho: \u00abYo amo a los que me aman. Los que me esclarecen, obtendr\u00e1n la vida eterna\u00bb.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de o\u00edr la Santa Misa el d\u00eda 18 de Febrero a las seis de la ma\u00f1ana, Bernardita se dirig\u00eda a la Gruta con una se\u00f1ora de Lourdes y una joven de la Congregaci\u00f3n de Mar\u00eda. Llegada primera la ni\u00f1a, se arrodilla, empieza a rezar el Rosario, y al poco tiempo ve una luz clar\u00edsima que iluminaba el hueco de la pe\u00f1a, y al momento la celestial Visi\u00f3n. Oye la voz que llama, y ve que la aparici\u00f3n con su mano le hace se\u00f1as para que se aproxime. \u00abAh\u00ed est\u00e1, dice a sus compa\u00f1eras, (que ya lo hab\u00edan imaginado, al ver su rostro transfigurado por el \u00e9xtasis) y me hace se\u00f1as para que me acerque\u00bb. \u00abPreg\u00fantala si le molesta que estemos aqu\u00ed contigo\u00bb.<\/p>\n<p>Bernardita mira a la Virgen y despu\u00e9s de breve rato contest\u00f3: \u00abPod\u00e9is quedaros\u00bb. Las dos mujeres se arrodillaron y encendieron un cirio bendito, que hab\u00edan llevado consigo. Adelant\u00e1ndose la ni\u00f1a, a instancia de sus compa\u00f1eras, recibiendo de \u00e9stas el papel, la tinta y la pluma que le daban present\u00f3 estos objetos a la Aparici\u00f3n, dici\u00e9ndole: Se\u00f1ora m\u00eda, si ten\u00e9is algo que comunicarme, quisiera que tuvieseis la bondad de escribir en este papel qui\u00e9n sois y qu\u00e9 dese\u00e1is. La Virgen se sonri\u00f3 al o\u00edr tan sencilla petici\u00f3n y entreabriendo sus labios dijo: \u00abLo que tengo que deciros no es necesario escribirlo. Hacedme \u00fanicamente el favor de venir aqu\u00ed durante quince d\u00edas\u00bb. Os lo prometo, respondi\u00f3 Bernardita.<\/p>\n<p>\u00abY yo a mi vez te prometo hacerte dichosa, repiti\u00f3 la Virgen, no en este mundo, sino en el otro\u00bb. Bernardita, sin perder de vista la Aparici\u00f3n, se volvi\u00f3 hacia sus compa\u00f1eras, pero not\u00f3 que la Virgen fij\u00f3 su mirada y detuvo largo rato su vista con complacencia en la joven que pertenec\u00eda a la Congregaci\u00f3n de Mar\u00eda. \u00abLa Se\u00f1ora te mira en este momento\u00bb. Antonia, as\u00ed se llamaba la joven, oy\u00f3 con sumo gozo y como enajenada estas palabras y vivi\u00f3 siempre con este recuerdo.<\/p>\n<p>\u00abPreg\u00fantala si la molestar\u00e1 que vengamos a acompa\u00f1arte\u00bb. \u00abPueden venir contigo, respondi\u00f3 la Sant\u00edsima Virgen, no s\u00f3lo ellas sino otras personas; deseo ver aqu\u00ed mucha gente\u00bb.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Virgen Sant\u00edsima de Lourdes! agradecido a los innumerables beneficios que por vuestra mediaci\u00f3n he recibido, y especialmente al de haber descendido del cielo a la tierra para llamarme, me ofrezco de nuevo a vuestro servicio, y os consagro mis potencias y sentidos, prefiriendo mil veces morir antes que ofender a vuestro divino Hijo, mi Redentor y todo mi bien. Confirmad, Se\u00f1ora, este mi buen deseo, y haced que sea fiel devoto vuestro en la tierra, para reinar eternamente con vos en el cielo. Y a fin de alcanzar este favor, os saludo con las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda cuarto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Deseo grande es el de la Sant\u00edsima Virgen, que se ruegue por los pecadores. Y ciertamente no puede menos de ser as\u00ed: creado el mundo por Dios para su gloria; hecho el hombre a su imagen y semejanza, y redimido despu\u00e9s a costa de la sangre precios\u00edsima de su Sant\u00edsimo Hijo, est\u00e1 en el deber de honrarle, servirle y reverenciarle; pero, \u00a1oh dolor!, los hombres se han vuelto contra su Dios y Se\u00f1or y continuamente le ofenden. No se puede o\u00edr sin angustiarse tantas blasfemias horribles; no se puede mirar, sin exhalar un grito de dolor, la profanaci\u00f3n de los santos d\u00edas del Se\u00f1or, convertidos hoy por la perversi\u00f3n de los hombres, en d\u00edas de labor, de bacanales inmundas y org\u00edas sangrientas. Las naciones se han levantado contra Cristo y su Iglesia: el error y la impiedad dominan por todas partes, y la sensualidad sube como una ola, sobre la generaci\u00f3n presente, amenazando sumergirla. \u00bfQu\u00e9 hacer? Rogar a Dios&#8230; Se pierden tantas almas todos los d\u00edas\u2026 y \u00bfhabremos de estar ociosos? Este es uno de los fines de esta Cofrad\u00eda; pedir a Dios por los pecadores. \u00bfLo cumplimos fielmente? \u00bfDedicamos todos los d\u00edas un rato de oraci\u00f3n por la disminuci\u00f3n de las culpas? Meditemos en la tristeza que demostr\u00f3 en esta Aparici\u00f3n la Sant\u00edsima Virgen, y propong\u00e1monos disminuir los pecados en nosotros y en nuestros pr\u00f3jimos y especialmente la blasfemia y la profanaci\u00f3n de los d\u00edas festivos.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>La noticia de las apariciones, as\u00ed como la promesa que hab\u00eda hecho Bernardita de ir al lugar de las manifestaciones durante quince d\u00edas, se hab\u00eda extendido por toda la comarca. De todas partes acud\u00edan a la Gruta, y millares de personas al salir el sol, el d\u00eda 21 de Febrero se hallaban reunidas, esperando ver lo que en las rocas de Massabielle se verificaba.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a por su parte, cumpliendo la promesa hecha a la Se\u00f1ora, y atravesando por medio de la multitud, sin afectaci\u00f3n pero tambi\u00e9n sin perturbarse, llega a las proximidades del nicho. A los pocos momentos desfig\u00farase su rostro, volvi\u00e9ndose radiante; todas sus facciones se elevan, y como si penetrase en una regi\u00f3n superior, expresaban sentimientos que no son de este mundo. La boca entreabierta, estaba como petrificada de admiraci\u00f3n; sus ojos fijos y bienaventurados contemplaban una hermosura divina que ning\u00fan otro ve\u00eda pero que todos present\u00edan, vi\u00e9ndola, por decirlo as\u00ed, en la reverberaci\u00f3n de la cara de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>A su lado se hallaba el Dr. Dozous y al verla en esta situaci\u00f3n, la observa detenidamente, la toma el pulso, y despu\u00e9s de un rato exclama: \u00abNo, esta no es la rigidez de la catalepsia; aqu\u00ed no hay excitaci\u00f3n febril, ni el \u00e9xtasis inconsciente de los alucinados; aqu\u00ed hay un hecho extraordinario completamente para la medicina.\u00bb<\/p>\n<p>En aquel momento, la ni\u00f1a arrodillada da algunos pasos, y avanza en esta actitud, hacia el interior de la Gruta. La Madre de la misericordia pareci\u00f3 recorrer con mirada triste la tierra. Bernardita, al verla llena de dolor, exclama: \u00bfQu\u00e9 ten\u00e9is? \u00bfQu\u00e9 es preciso hacer? Responde la excelsa Madre de Dios: \u00abRezar por los pecadores\u00bb. Entretanto el coraz\u00f3n de la inocente pastorcilla se llena de amargura, por ver el dolor que manifiesta la Sant\u00edsima Virgen; y la fisonom\u00eda que antes aparec\u00eda radiante, se cubre de una indecible tristeza, al tiempo que de sus ojos se desprenden dos gruesas l\u00e1grimas que ruedan por sus mejillas, donde se detienen sin caer hasta la tierra.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Oh Madre del amor hermoso, del temor y de la santa esperanza! A vuestros pies vengo lloroso, avergonzado y confuso. Yo soy el que con mis pecados llen\u00e9 de amargura vuestro coraz\u00f3n y de tristeza vuestro rostro. Mas no quiero desesperar sabiendo que sois toda benigna y que recib\u00eds con entra\u00f1as de misericordia a todo el que acude a Vos arrepentido. A Vos acudo, Se\u00f1ora, con el coraz\u00f3n desgarrado por el dolor de mis culpas y resuelto a morir mil veces antes que volver a cometerlas. Volved hacia m\u00ed esos vuestros ojos misericordiosos y salvadme. Mirad tambi\u00e9n compasiva a todos los pecadores y atraedlos a la gracia de vuestro Sant\u00edsimo Hijo. Por la conversi\u00f3n y salvaci\u00f3n de ellos os rezo las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda quinto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Ya nos lo tiene dicho Jesucristo: \u00abSi el mundo os aborrece, sabed que antes me aborreci\u00f3 a M\u00ed.\u00bb Todo el que quiera vivir y ser de Cristo, ha de pasar por la tribulaci\u00f3n y por las amarguras de la persecuci\u00f3n. El mundo no puede conformarse con las m\u00e1ximas del Se\u00f1or porque son opuestas a las suyas. De aqu\u00ed las iron\u00edas y escarnios de que son objeto de parte de los mundanos los que se entregan a la devoci\u00f3n, y procuran santificar su alma llevando una vida conforme a los principios del Evangelio. No obstante, en esta lucha del mal contra el bien, no habemos de desmayar; si el mundo nos critica, nos ridiculiza y zahiere, tenemos en cambio en nosotros mismos el testimonio de la buena conciencia y la aprobaci\u00f3n y complacencia de Dios y de toda la corte celestial.<\/p>\n<p>Nunca mir\u00f3 la Virgen a Bernardita con ojos m\u00e1s benignos y complacientes, que cuando la vio perseguida y calumniada.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or env\u00eda a sus siervos las tribulaciones para probar su fidelidad, para purificarlos m\u00e1s y m\u00e1s de sus imperfecciones y para darles ocasi\u00f3n de ganar mayores m\u00e9ritos para la vida eterna. Las penas y trabajos de esta vida son como el sello de las complacencias de Dios sobre un alma. Nadie am\u00f3 a Dios en el mundo ni de Dios fue tan amado como Jes\u00fas y Mar\u00eda, pero nadie tampoco sufri\u00f3 en esta vida tanto como ellos sufrieron.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Los sucesos acaecidos en la Gruta eran tan p\u00fablicos y extraordinarios que nadie pudo permanecer indiferente. La impiedad, viendo progresar el entusiasmo religioso, y deseosa de concluir con aquella manifestaci\u00f3n de lo sobrenatural, que eran su palmaria condenaci\u00f3n, quiso valerse de la fuerza y de la amenaza, como en efecto lo hizo llevando a Bernardita por los tribunales y conmin\u00e1ndola con penas y castigos incluso con encerrarla en la c\u00e1rcel. A la edad que ten\u00eda la ni\u00f1a, bien pod\u00eda creer la impiedad seguro su triunfo; pero ignoraba lo que es el poder y la gracia de Dios, que se complace en escoger la m\u00e1s d\u00e9bil para confundir lo m\u00e1s fuerte seg\u00fan el mundo. As\u00ed es, que a pesar de las prohibiciones que se hab\u00edan hecho a la ni\u00f1a, sintiendo \u00e9sta una fuerte inspiraci\u00f3n que la llamaba hacia la gruta, en la ma\u00f1ana del veintitr\u00e9s de febrero, se dirigi\u00f3 a ella. Arrodillada, con un cirio en una mano y el rosario en la otra, empez\u00f3 a rezarlo, cuando al poco tiempo, la multitud advierte la s\u00fabita transformaci\u00f3n de su rostro. La augusta Soberana del Para\u00edso detuvo sobre la pobre ni\u00f1a una mirada llena de inexplicable ternura, pareciendo amarla m\u00e1s desde que hab\u00eda sufrido. Luego la llam\u00f3 amorosamente por su propio nombre: \u00ab\u00a1Bernardita!\u00bb \u00abAqu\u00ed estoy\u00bb, respondi\u00f3 la ni\u00f1a. Y la Virgen Sant\u00edsima entabl\u00f3 con ella una conversaci\u00f3n \u00edntima, y aun pudiera decirse familiar. En aquella misteriosa intimidad le revel\u00f3 un secreto para ella sola. \u00abY ahora\u00bb, le dijo, \u00abid a decir a los sacerdotes que quiero se me edifique aqu\u00ed una capilla.\u00bb Y al pronunciar estas palabras, la fisonom\u00eda de la Virgen Sant\u00edsima, su mirada y su adem\u00e1n parec\u00edan prometer que all\u00ed repartir\u00eda gracias sin cuento. Bernardita cumpli\u00f3 fielmente el encargo que se la hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, Madre m\u00eda! A vos me llego fatigado y sin fuerzas de tanto luchar con las adversidades de la vida. Mi coraz\u00f3n, cual fr\u00e1gil navecilla, es llevado por los vientos de las tribulaciones a merced de las olas desenfrenadas de los vaivenes del mundo y corre a cada momento peligro de dar en los escollos del pecado o en el abismo de la desesperaci\u00f3n. A vos levanto mis ojos que sois la Estrella de los mares; mostradme el rumbo seguro, guiad vos misma la nave para que no naufrague en el mar proceloso de las tentaciones y trabajos, sino que llegue al feliz puerto de la salvaci\u00f3n eterna. Para conseguir esta gracia os saludo con las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda sexto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recomendarnos la Sant\u00edsima Virgen que roguemos por los pecadores nos recomienda tambi\u00e9n que nos arrepintamos y hagamos penitencia de nuestros pecados. Es muy digna de consideraci\u00f3n aquella insistente repetici\u00f3n de la palabra: \u00abPenitencia, penitencia, penitencia.\u00bb Es como el grito amoroso de alarma salido del coraz\u00f3n de una madre, que ve en grave peligro a su amado hijo. Viendo en efecto desde la eterna morada los pecados e iniquidades que continuamente se cometen en el mundo; oprimido su coraz\u00f3n, de un lado por las ofensas que se hacen a Dios, y de otro por los castigos a que se hacen acreedores los hombres; viendo ya la divina diestra levantada para descargar el golpe sobre los miserables pecadores, se adelanta, baja a la tierra y nos advierte con solicitud maternal que hagamos penitencia de nuestros pecados, pues s\u00f3lo haci\u00e9ndola muy humilde y dolorosa, podremos vernos libres de los castigos que nos amenazan. Tal vez a ninguna otra \u00e9poca se puedan aplicar con m\u00e1s propiedad que a la presente las palabras del Bautista: \u00abHaced penitencia, porque ya est\u00e1 el hacha puesta a la ra\u00edz del \u00e1rbol, y todo \u00e1rbol que no lleve buen fruto ser\u00e1 cortado y arrojado al fuego.\u00bb Grabemos en nuestro coraz\u00f3n estas palabras del Bautista, y hagamos una verdadera y digna penitencia de nuestros pecados.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Los sucesos milagrosos se impon\u00edan a todos en Lourdes y sus cercan\u00edas. La multitud que acud\u00eda continuamente a la Gruta y las admirables transformaciones que se refer\u00edan de Bernardita, hab\u00edan excitado la curiosidad a\u00fan de aquellos que hasta entonces por un soberano desd\u00e9n hacia lo que ellos llamaban superstici\u00f3n, no hab\u00edan querido mezclarse con la multitud para examinar de cerca los hechos; resolvieron, pues, acudir en adelante a la Gruta, siquiera fuese para presenciar la decepci\u00f3n popular. Uno de esos esp\u00edritus fuertes o librepensadores, que no cre\u00eda en nada de lo sobrenatural acudi\u00f3 a la Gruta el d\u00eda siguiente a aquel en que la Sant\u00edsima Virgen hab\u00eda encargado se le edificase una capilla. El mismo nos va a referir sus impresiones nada sospechosas.<\/p>\n<p>\u00abLlegu\u00e9\u00bb, dice el Sr. Estrada, \u00abmuy dispuesto a examinarlo todo, y para ser franco a burlarme y re\u00edrme, esperando encontrarme con una comedia o con una farsa grotesca. Una inmensa multitud se iba reuniendo poco a poco alrededor de aquellos lugares, admir\u00e1ndome interiormente la sencillez de tantos necios y ri\u00e9ndome de la credulidad de una porci\u00f3n de mujeres que se hab\u00edan arrodillado devotamente delante de las rocas. A la hora acostumbrada, hacia la salida del sol lleg\u00f3 Bernardita. Gracias a los esfuerzos que hice, pude, no sin harto trabajo, ponerme en primera fila, cerca de ella. Arrodill\u00f3se con naturalidad sin turbarse ni aturdirse por la muchedumbre que la rodeaba, sac\u00f3 un rosario y principi\u00f3 a rezarlo. Bien pronto sus ojos parecieron recibir y reflejar una luz desconocida, qued\u00e1ndose fija, y deteni\u00e9ndose maravillada, extasiada, radiante de felicidad, en la abertura de la roca. Mir\u00e9 en aquella direcci\u00f3n y nada vi, a no ser las desnudas ramas del rosal silvestre. Y no obstante \u00bfqu\u00e9 os dir\u00e9? Ante la transfiguraci\u00f3n de la ni\u00f1a, todas mis preocupaciones anteriores, todas mis objeciones filos\u00f3ficas, todas mis negaciones preconcebidas cayeron de un golpe, haciendo lugar a un sentimiento extraordinario que me sobrecogi\u00f3 a mi pesar. Sent\u00ed la certidumbre de que all\u00ed se encontraba un ser misterioso. S\u00fabita y completamente transfigurada Bernardita, no era ya Bernardita; era un \u00e1ngel del cielo. Su actitud, sus movimientos, sus menores ademanes, su manera, por ejemplo, de hacer la se\u00f1al de la cruz, ten\u00edan una nobleza, una dignidad, una grandeza tan admirable, que si en el cielo se persignasen, solo pueden hacerlo como Bernardita en \u00e9xtasis. Yo estaba profundamente conmovido; procuraba retener el aliento para o\u00edr el coloquio entablado entre la Virgen y la ni\u00f1a, expresando \u00e9sta de ordinario a la par que un profundo respeto una inmensa alegr\u00eda, aunque a veces una nube de tristeza ven\u00eda a velar moment\u00e1neamente su rostro. Durante todo aquel tiempo conservaba su rosario en la mano, ora inm\u00f3vil abismada en la contemplaci\u00f3n de aquel ser divino, ora pas\u00e1ndolo irregularmente entre sus dedos, o ya tomando el movimiento ordinario.\u00bb Hasta aqu\u00ed el Sr. Estrada.<\/p>\n<p>En un momento dado Bernardita se adelant\u00f3 andando sobre sus rodillas desde el punto donde rezaba, es decir, desde las orillas del Gave hasta el fondo de la Gruta, que se hallaba a unos quince metros. Mientras sub\u00eda aquella pendiente algo escarpada, oy\u00f3 de los labios bendit\u00edsimos de la Virgen Sant\u00edsima estas palabras: \u00abPenitencia, penitencia, penitencia\u00bb, las cuales repetidas por Bernardita, fueron o\u00eddas muy distintamente por las personas que se hallaban a su lado.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>Postrado ante el trono de vuestra majestad, Dios m\u00edo, yo imploro vuestra piedad y misericordia. Vengo a Vos arrepentido, como el hijo pr\u00f3digo, por haberme alejado de Vos por el pecado, y quisiera borrar con mis l\u00e1grimas y a\u00fan con mi sangre las ofensas que os he hecho. \u00a1Perd\u00f3n, Se\u00f1or! No lo merezco, porque muchas veces he despreciado vuestra gracia y reincidido en las culpas; pero en este d\u00eda siento movido mi coraz\u00f3n con especial arrepentimiento de mis pecados, y deseos de no volverlos a cometer jam\u00e1s. Vos, Madre de misericordia, que no quer\u00e9is la muerte del pecador, sino que se convierta y viva; Vos que me amonest\u00e1is por medio de Bernardita que haga penitencia de mis pecados, Vos ayudadme a hacerla digna y cumplida de todos ellos. Y para que me alcanc\u00e9is la gracia de no volverlos a cometer, os rezo las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda s\u00e9ptimo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Muy grande y soberano es el premio que est\u00e1 prometido a la obediencia. Bernardita ve el agua cenagosa, que en peque\u00f1a cantidad manaba en el hoyo que hab\u00eda hecho en la tierra; oye el mandato de la Visi\u00f3n de beber aquella agua y lavarse con ella y cumpli\u00e9ndolo fielmente merece que la Virgen fije en ella una mirada benign\u00edsima pag\u00e1ndole as\u00ed con creces el esfuerzo que hizo al cumplir su mandato. Nada costar\u00e1 quiz\u00e1s tanto a nuestro orgullo, como habernos de humillar a confesar nuestros pecados al ministro de Dios. Mas, \u00a1oh! Si los pecadores supiesen las delicias que est\u00e1n escondidas en la piscina saludable de la penitencia, ciertamente se apresurar\u00edan a lavarse en ella y purificarse de todas sus culpas; si conociesen el riqu\u00edsimo don que Jes\u00fas les ofrece; si acudiesen a la invitaci\u00f3n que les hace Jes\u00fas dici\u00e9ndoles: \u00abbebed de esta agua\u00bb, se convencer\u00edan de que la alegr\u00eda y paz interior que se halla en el sacramento de la penitencia, excede a toda paz y alegr\u00eda humana, y que los consuelos que proporciona, son sobre todo encarecimiento. Haced la prueba, pecadores, y lo experimentar\u00e9is.<\/p>\n<p>Que sea el principal fruto, que saquemos de esta Novena, el hacer en obsequio a la Virgen Sant\u00edsima una buena confesi\u00f3n antes de terminarla.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Cada d\u00eda crec\u00eda el inmenso oleaje de personas, que acud\u00edan a la Gruta. Arrastrados por la universal admiraci\u00f3n hab\u00edan ido muchos esc\u00e9pticos, librepensadores y curiosos, con el objeto de burlarse o de hallar alguna supercher\u00eda indigna. En esta disposici\u00f3n de \u00e1nimo se hallaban, cuando el 25 de febrero se present\u00f3 Bernardita, en cumplimiento de la promesa que hab\u00eda hecho a la celestial Visi\u00f3n, de ir a la Gruta durante quince d\u00edas; y sobrecogidos por una emoci\u00f3n inexplicable, al ver a la ni\u00f1a, se descubrieron y se arrodillaron como todos los dem\u00e1s. La favorecida pastorcilla, sin cuidarse de nada de cuanto la rodeaba, y pensando s\u00f3lo en la celestial Aparici\u00f3n, se arrodill\u00f3 y se puso en oraci\u00f3n. Al poco tiempo su faz se transforma y todos creen ver a la Sant\u00edsima Virgen, en los rayos de luz que se reflejaban en las facciones de Bernardita, a la manera que por los rayos de luz que iluminan las cumbres de las monta\u00f1as, conocemos que el sol est\u00e1 presente en nuestro horizonte.<\/p>\n<p>Una misteriosa conversaci\u00f3n se advierte entre la Reina de los cielos y la humilde pastorcita de la tierra, no desde\u00f1ando aquella comunicar a \u00e9sta un tercer secreto. \u00abY ahora\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 la Virgen despu\u00e9s de una pausa, \u00abve a beber y lavarte en la fuente y come la yerba que brota junto a ella.\u00bb Bernardita se qued\u00f3 suspensa al o\u00edr la palabra fuente, y sin apartar los ojos de la Virgen, se dirigi\u00f3 hacia el r\u00edo, pues por aquellos parajes no hab\u00eda m\u00e1s agua que la que arrastraba el Gave a algunos pasos de las rocas.<\/p>\n<p>Una palabra y un adem\u00e1n de la Aparici\u00f3n la detuvieron en su camino. \u00abNo es ah\u00ed\u00bb le dijo; \u00abyo no te he dicho que bebas en el Gave sino en la fuente que est\u00e1 aqu\u00ed\u00bb. Bernardita empez\u00f3 a escarbar en la tierra, en el lugar que le indicaba la Aparici\u00f3n. De improviso el fondo de aquella cavidad abierta por la ni\u00f1a torn\u00f3se h\u00famedo. Una agua misteriosa comenz\u00f3 a filtrarse gota a gota bajo las manos de Bernardita, y a llenar aquel hueco del tama\u00f1o de un vaso que acababa de formarse.<\/p>\n<p>Aquella agua, al mezclarse con la tierra removida por las manos de la ni\u00f1a, no formaba en un principio m\u00e1s que barro. Bernardita trat\u00f3 por tres veces de llevar a sus labios aquel cenagoso l\u00edquido; pero por tres veces fue tan fuerte su aversi\u00f3n, que lo arroj\u00f3 sin tener fuerzas para tragarlo. No obstante quer\u00eda ante todo obedecer a la radiante Aparici\u00f3n, y a la cuarta vez, venci\u00f3 su repugnancia, bebi\u00f3, se lav\u00f3, y comi\u00f3 un poco de la planta campestre que brotaba al pie de la roca.<\/p>\n<p>Cuando Bernardita cumpli\u00f3 todas las \u00f3rdenes que hab\u00eda recibido, la Virgen fij\u00f3 en ella una mirada llena de satisfacci\u00f3n y a los pocos instantes desapareci\u00f3.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, Madre m\u00eda! Acerc\u00e1ndome ya al final de esta novena que estoy celebrando en obsequio y honor vuestro, no quiero resistir m\u00e1s a los llamamientos interiores que me incitan a sellarla con una buena confesi\u00f3n de todas mis culpas. S\u00ed, quiero confesarme bien para recibir dignamente a Vuestro Sant\u00edsimo Hijo el \u00faltimo d\u00eda de la Novena. Vos, Se\u00f1ora que me inspir\u00e1is este deseo, alcanzadme gracia para practicarlo, a fin de que mi confesi\u00f3n sea grata a los divinos ojos, y mi alma quede enteramente purificada, y lleve en adelante una vida perfectamente cristiana y conforme con los preceptos de la ley divina. Con este objeto os rezo las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda octavo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Digna de consideraci\u00f3n es la manera de brotar el agua de la fuente milagrosa. Primeramente empieza el agua a abrirse paso gota a gota, poco despu\u00e9s es ya un hilito apenas perceptible; y creciendo sin cesar llega a formarse una fuente que arroja diariamente m\u00e1s de cien mil litros de agua. La oraci\u00f3n tiene que ser perseverante. Por eso dejan de recibirse muchas veces las gracias y favores que se piden al Se\u00f1or y a la Sant\u00edsima Virgen, porque no se piden con constancia, pues por razones misteriosas no se conceden de ordinario sino despu\u00e9s de instar y de perseverar en la oraci\u00f3n. Las gracias que uno recibe a la manera de la fuente milagrosa, generalmente no producen cambios repentinos, por cuya raz\u00f3n se ha dicho que nadie de repente se hace santo, as\u00ed como ninguno llega de un solo golpe a ser sumamente malo. Puede Dios nuestro Se\u00f1or en un solo momento concedernos gracias eficac\u00edsimas, que produzcan en nosotros una transformaci\u00f3n s\u00fabita, pero de ordinario nos las concede seg\u00fan es nuestra cooperaci\u00f3n y correspondencia a ellas. En todos los d\u00edas \u00a1cu\u00e1ntas veces habr\u00e1 Dios tocado nuestros corazones!\u2026 \u00bfY ser\u00e1 posible que permanezcamos sordos y no acudamos a sus llamamientos\u2026? Una fuente abundante de todas las gracias tenemos en el Sant\u00edsimo Sacramento de la Eucarist\u00eda. Es el Autor de todo bien, Jes\u00fas, quien desde la sacrat\u00edsima Hostia nos dice: \u00abVenid a M\u00ed todos.\u00bb Acerqu\u00e9monos a esta fuente del amor divino para apagar la sed que sentimos por las cosas de la tierra, y no desear sino las celestiales y eternas.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>El agua que al principio tan tenuemente brotaba de las entra\u00f1as de la tierra iba paulatinamente aument\u00e1ndose hasta llegar a ser una fuente caudalosa. Las gentes, impulsadas por una secreta inspiraci\u00f3n, acud\u00edan a beber de aquella agua, y hasta los enfermos, reputados por la ciencia muchos de ellos incurables, al ser ba\u00f1ados, sanaban de sus dolencias. Con estos prodigios, el entusiasmo religioso y la devoci\u00f3n se acrecentaban por momentos; y el pueblo, a pesar de que la Aparici\u00f3n no hab\u00eda dicho qui\u00e9n era, cre\u00eda que no pod\u00eda ser otra que la Madre de Dios. Bernardita, que ansiaba tambi\u00e9n saber qui\u00e9n era la hermosa Se\u00f1ora, al verla el 25 de Marzo, como siempre, rodeada de luz indescriptible y con una bondad sin igual, se atrevi\u00f3 a decirla:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1ora, \u00bftendr\u00e9is la bondad de decirme qui\u00e9n sois y cu\u00e1l es vuestro nombre?\u00bb<\/p>\n<p>La bendita Aparici\u00f3n sonri\u00f3 sin contestar. Animada por su benevolencia, Bernardita insisti\u00f3: \u00ab\u00a1oh Se\u00f1ora! \u00bfquer\u00e9is tener la bondad de decirme vuestro nombre?\u00bb Los resplandores de la Aparici\u00f3n aumentaron, como si fuese creciendo en alegr\u00eda; pero tampoco respondi\u00f3. Bernardita, extasiada ante esta hermosura, redobl\u00f3 sus instancias, pronunciando por tercera vez estas palabras: \u00abSe\u00f1ora, \u00bfquer\u00e9is tener la bondad de decirme cu\u00e1l es vuestro nombre?\u00bb A pesar de tantas instancias, la Aparici\u00f3n permanec\u00eda silenciosa. La ni\u00f1a, como si una inspiraci\u00f3n superior la guiara, por cuarta vez dijo: \u00ab\u00a1Oh Se\u00f1ora! os lo suplico, \u00bfquer\u00e9is tener la bondad de decirme qui\u00e9n sois y c\u00f3mo os llam\u00e1is?\u00bb A esta \u00faltima s\u00faplica, la Aparici\u00f3n despleg\u00f3 las manos, suspendi\u00f3 del brazo derecho el rosario, abri\u00f3 los brazos y los inclin\u00f3 al suelo, como para indicar las bendiciones que derramar\u00eda sobre la tierra. Despu\u00e9s elev\u00e1ndolos hacia el cielo, pronunci\u00f3 con una gratitud indecible: \u00abYo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Oh Inmaculada Mar\u00eda, toda hermosa, pura y sin mancha desde el primer instante de vuestra Concepci\u00f3n! Alcanzadme la pureza de alma y cuerpo, y la limpieza de toda culpa, para que pueda acercarme dignamente al Sant\u00edsimo Sacramento del altar. Si el ciervo sediento corre presuroso a las aguas cristalinas para apagar su sed, sedienta se halla mi alma, por acercarse a ese Sacramento de bondad y de amor. Obtenedme, Virgen Santa, tal gracia al recibir ma\u00f1ana a vuestro Sant\u00edsimo Hijo en la comuni\u00f3n, que jam\u00e1s llegue a echarlo de mi alma por el pecado, porque sin Jes\u00fas, que es mi vida, mi dicha y todo mi consuelo, no puedo vivir, ni tener paz en mi coraz\u00f3n. Para conseguir esto os saludo con las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda noveno<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p>Rezar el acto de contrici\u00f3n y la oraci\u00f3n preparatoria.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>Gran consuelo es para nosotros el considerar la solicitud maternal de Mar\u00eda para con los hombres. Nadie puede llegar a comprender en esta vida, todo lo que Mar\u00eda ha hecho y hace para salvarnos. Siendo Ella la Madre de la misericordia, como la llama la Iglesia, es el medio por donde nos vienen todas las gracias que Dios quiere dispensarnos.<\/p>\n<p>Con gran ternura las comunica al justo, para que persevere en el servicio del Se\u00f1or; con gran solicitud las procura y se las env\u00eda al pecador, para que, a\u00fan en medio de sus extrav\u00edos, no se endurezca su coraz\u00f3n, y vuelva en s\u00ed, y se convierta y se salve. Si alguno se pierde, no eche a nadie m\u00e1s que a s\u00ed mismo la culpa de su perdici\u00f3n, porque Dios nos ha descubierto en su Madre en estos \u00faltimos tiempos por medio de Bernardita, todos los tesoros de su gracia y de su amor. Nosotros que tenemos la dicha de ser el objeto de la solicitud maternal de Mar\u00eda y que nos hemos consagrado a Ella ingresando en su Cofrad\u00eda, conduzc\u00e1monos como verdaderos hijos y devotos suyos, cumpliendo con las obligaciones que contrajimos al ser regenerados en las aguas del bautismo; pues en esto consiste la verdadera y principal devoci\u00f3n a Mar\u00eda. Huyamos con sumo cuidado y diligencia de todo aquello que puede apartarnos del recto camino que nos conduce al cielo; de las malas lecturas, de los falsos amigos, de las reuniones peligrosas, pues guard\u00e1ndonos a nosotros mismos, Dios tambi\u00e9n nos guardar\u00e1 y nos sostendr\u00e1 para que no caigamos de su divina gracia.<\/p>\n<p>Med\u00edtese sobre lo dicho y pida cada uno la gracia que desea alcanzar por medio de esta Novena.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Parte hist\u00f3rica<\/p>\n<p>Dieciocho veces se hab\u00eda aparecido la Sant\u00edsima Virgen a Bernardita, siendo la \u00faltima en el d\u00eda que la Iglesia dedica en honor de Nuestra Se\u00f1ora del Carmen. Multitud de gentes en muchas ocasiones hab\u00edan presenciado la admirable transformaci\u00f3n, que causara en la ni\u00f1a la Aparici\u00f3n. Una fuente misteriosa hab\u00eda brotado bajo las manos de la pastorcita, guiada por las indicaciones de la Se\u00f1ora; muchos enfermos de alma y cuerpo hab\u00edan recobrado la salud; y a pesar de todo los librepensadores se obstinaban en negarlo todo sin someterse a las pruebas, a que los cat\u00f3licos les provocaban. Siempre han sido los mismos los imp\u00edos; ellos que tanto claman por los fueros de la raz\u00f3n, son los que menos los respetan en cuanto dejan de serles favorables. Mas en lo que a la Aparici\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen de Lourdes se refiere, a\u00fan cuando hubiesen querido perseverar en seguir su sistema sobredicho, de nada les hubiera servido, pues los sucesos se hab\u00edan verificado de una manera tan prodigiosa, que sin remedio tuvieron que verse humillados y confundidos sin recurso de apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde el fondo de una roca desierta, y anunciada por la voz de una ni\u00f1a, lo sobrenatural se hab\u00eda abierto camino, derribando todos los obst\u00e1culos, arrastrando a las muchedumbres y conquistando a su paso todos los corazones que de buena fe buscaban la verdad. El Sr. Obispo de Tarbes, despu\u00e9s de la m\u00e1s escrupulosa depuraci\u00f3n de los hechos confirm\u00f3 la verdad de las apariciones por un decreto de 18 de Enero de 1862. Desde entonces el mundo entero cat\u00f3lico, ansioso de corresponder a los deseos de la Sant\u00edsima Virgen, ha acudido a su llamamiento y todos los a\u00f1os llegan a Lourdes muchos millares de peregrinos de las cinco partes del mundo. Nosotros en esta Novena hemos procurado tambi\u00e9n honrar a la que descendi\u00f3 de los cielos para nuestro bien.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Oraci\u00f3n para este d\u00eda<\/p>\n<p>\u00a1Inmaculada y Sant\u00edsima Madre de Dios! Alt\u00edsimas lecciones me hab\u00e9is dado en esta Novena; saludables y amorosas invitaciones he recibido; no quiero ser ingrato ni obstinado. Decididamente me propongo servir a Dios con fidelidad, amarle con todo el afecto de mi alma, y honraros a Vos como a Madre m\u00eda querid\u00edsima. Imprimid estos efectos en mi coraz\u00f3n para que jam\u00e1s los olvide; obtenedme la gracia de perseverar constantemente en estos Santos pensamientos hasta exhalar el \u00faltimo suspiro de mi vida, mereciendo, ahora y siempre vuestra protecci\u00f3n, hasta que tenga la dicha de gozar en el cielo de las infinitas delicias, que Dios tiene preparadas para los que le aman. Y a fin de que estos mis prop\u00f3sitos os sean m\u00e1s aceptables, os saludo con las siguientes Avemar\u00edas y deprecaciones.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Se rezan las Avemar\u00edas como el primer d\u00eda y despu\u00e9s la oraci\u00f3n final<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<h2>Oraci\u00f3n final para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p>Inmaculada Se\u00f1ora y Madre m\u00eda, por el grande amor que mostrasteis a los hombres, dign\u00e1ndote aparecer en una tosca gruta e instruir a la joven y dichosa Bernardita, os ruego me hag\u00e1is merced de alegrar mi coraz\u00f3n con vuestras influencias soberanas. Y as\u00ed, Se\u00f1ora, como hicisteis brotar en la gruta de Lourdes aquel manantial riqu\u00edsimo de cristalinas y saludables aguas, para remedio del cuerpo, derramad sobre mi pobre alma las dulc\u00edsimas y f\u00e9rtiles aguas de la gracia, que apaguen mi sed por las cosas de la tierra, y limpien mi esp\u00edritu para que sea digno de los goces pur\u00edsimos del cielo. Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div>\n\n<p style=\"text-align:center;margin-top:2rem\"><a href=\"\/oraciones-marianas\/\">\ud83c\udf39 Todas las oraciones a la Virgen Mar\u00eda<\/a><\/p>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Novena a Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes Nueve d\u00edas de oraci\u00f3n con Mar\u00eda Inmaculada, que en 1858 se apareci\u00f3 en una tosca gruta a la humilde Bernardita e hizo brotar el manantial de aguas saludables de Lourdes. Su fiesta se celebra el 11 de febrero; la novena se reza tradicionalmente del 2 al 10 de febrero, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"slim_seo":{"title":"Novena a Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes: los 9 d\u00edas completos","description":"Novena completa a la Virgen de Lourdes: acto de contrici\u00f3n, oraci\u00f3n preparatoria, los nueve d\u00edas con meditaci\u00f3n e historia, y oraci\u00f3n final. 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