{"id":9457,"date":"2026-06-29T14:20:39","date_gmt":"2026-06-29T14:20:39","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-06-29T14:20:39","modified_gmt":"2026-06-29T14:20:39","slug":"rosario-nuestra-senora-de-guadalupe-texto","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/rezaelrosario.org\/en\/oraciones-y-novenas-marianas\/rosario-nuestra-senora-de-guadalupe-texto","title":{"rendered":"El Rosario de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe \u2014 Con las meditaciones del Nican Mopohua"},"content":{"rendered":"<div class=\"rr-or\">\n<style>.rr-or{max-width:900px;margin:0 auto;padding:40px 20px;font-family:Inter,system-ui,sans-serif;color:#1E2A36}.rr-or-hero{text-align:center;padding:2.5rem 1.5rem 2rem;background:linear-gradient(135deg,#5C0A0A 0%,#8B1A1A 100%);border-radius:20px;color:#fff;margin-bottom:2rem}.rr-or-hero h1{font-family:Merriweather,Georgia,serif;font-size:clamp(1.5rem,3.5vw,2.4rem);margin:0 0 .5rem;color:#fff;line-height:1.15}.rr-or-hero p{color:#FFD0D0;font-style:italic;margin:.3rem 0 0}.rr-or h2{font-family:Merriweather,serif;color:#5C0A0A;font-size:1.25rem;border-bottom:3px solid #C9A227;padding-bottom:.3rem;margin:2.5rem 0 1rem}.rr-or h3{font-family:Merriweather,serif;color:#5C0A0A;font-size:1.05rem;margin:1.8rem 0 .6rem}.rr-or p{line-height:1.85;margin:0 0 1.1rem;color:#344054;font-size:1rem}.rr-or blockquote{border-left:5px solid #8B1A1A;margin:2rem 0;padding:1rem 1.5rem;background:#FFF5F5;border-radius:0 12px 12px 0;font-style:italic;color:#5C0A0A;font-size:1.05rem;line-height:1.65}.rr-or .rr-oracion{background:#FFF5F5;border:1px solid #F5C2C2;border-radius:12px;padding:24px 28px;margin:2rem 0}.rr-or .rr-oracion h3{font-family:Merriweather,serif;color:#5C0A0A;margin:0 0 1rem}.rr-or .rr-oracion p{font-style:italic;line-height:2.2;color:#344054}.rr-or .rr-origen{font-size:.82rem;color:#667085;margin-top:1rem;font-style:normal!important}.rr-or .rr-cta{background:#8B1A1A;color:#fff;text-decoration:none;padding:12px 28px;border-radius:8px;display:inline-block;font-weight:700;margin-top:1.5rem}\n.rr-or .rr-dato{background:#FFF5F5;border:1px solid #F5C2C2;border-radius:10px;padding:16px 20px;margin:1.5rem 0;font-size:.95rem;line-height:1.7}.rr-or .rr-dato strong{color:#5C0A0A}\n.rr-misterio{background:#fff;border:1px solid #F5C2C2;border-radius:12px;padding:1.5rem 1.8rem;margin:1.2rem 0}\n.rr-misterio-num{font-family:Merriweather,serif;color:#8B1A1A;font-size:.82rem;text-transform:uppercase;letter-spacing:.1em;margin-bottom:.3rem;display:block}\n.rr-misterio h4{font-family:Merriweather,serif;color:#5C0A0A;font-size:1rem;margin:0 0 .7rem}\n.rr-misterio p{font-size:.95rem;line-height:1.75;color:#344054;margin:0}\n.rr-nahuatl{background:#FFF5F5;border:1px solid #F5C2C2;border-radius:10px;padding:18px 22px;margin:1.5rem 0}\n.rr-nahuatl .rr-nahuatl-label{font-size:.78rem;text-transform:uppercase;letter-spacing:.1em;color:#8B1A1A;font-weight:700;display:block;margin-bottom:.8rem}\n.rr-nahuatl-cols{display:grid;grid-template-columns:1fr 1fr;gap:1.2rem}\n.rr-nahuatl-cols .rr-col-label{font-size:.78rem;color:#8B1A1A;font-weight:600;display:block;margin-bottom:.4rem}\n.rr-nahuatl-cols p{font-size:.93rem;line-height:1.85;color:#344054;margin:0;font-style:italic}\n@media(max-width:640px){.rr-nahuatl-cols{grid-template-columns:1fr}}\n<\/style>\n\n<div class=\"rr-or-hero\">\n<h1>El Rosario de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe<\/h1>\n<p>Con las meditaciones del Nican Mopohua y la novena a la Patrona de Am\u00e9rica<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>El Tepeyac: la monta\u00f1a donde el cielo eligi\u00f3 hablar n\u00e1huatl<\/h2>\n\n<p>Era el s\u00e1bado 9 de diciembre de 1531, antes del amanecer. Juan Diego, un indio chichimeca de unos cincuenta y cinco a\u00f1os, reci\u00e9n convertido al cristianismo, caminaba solo por la falda del cerro del Tepeyac, a las afueras de Tenochtitlan \u2014la ciudad que los espa\u00f1oles comenzaban a llamar Ciudad de M\u00e9xico\u2014, camino de la iglesia de Tlatelolco, donde tomaba clases de catecismo. Hac\u00eda apenas diez a\u00f1os que hab\u00eda ca\u00eddo el Imperio Azteca. El mundo de Juan Diego estaba hecho a\u00f1icos: su lengua, su religi\u00f3n, su estructura social, todo hab\u00eda sido barrido o estaba siendo barrido.<\/p>\n\n<p>Entonces escuch\u00f3 m\u00fasica. M\u00fasica que ven\u00eda de lo alto del cerro del Tepeyac, una m\u00fasica tan hermosa que Juan Diego se detuvo, mir\u00f3 hacia arriba, y se pregunt\u00f3 si estaba so\u00f1ando. La m\u00fasica ces\u00f3. Y una voz de mujer, suave y amorosa, le llam\u00f3 por su nombre: <em>\u00abJuantzin, Juan Diegotzin\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n<p>As\u00ed comienza el <em>Nican Mopohua<\/em>, el relato de las apariciones de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe escrito en n\u00e1huatl cl\u00e1sico, probablemente por Antonio Valeriano, un indio noble y erudito disc\u00edpulo de fray Bernardino de Sahag\u00fan, en los a\u00f1os inmediatamente posteriores a los hechos. El t\u00edtulo significa literalmente \u00abAqu\u00ed se narra\u00bb en n\u00e1huatl. Es el texto fundacional de la devoci\u00f3n guadalupana y uno de los documentos m\u00e1s importantes de la historia religiosa del continente americano.<\/p>\n\n<p>Lo que el <em>Nican Mopohua<\/em> revela, a quien lo lee con atenci\u00f3n, es que la Se\u00f1ora del Tepeyac no habl\u00f3 como una extranjera europea que aterriza en M\u00e9xico. Habl\u00f3 <em>en n\u00e1huatl<\/em>, la lengua de Juan Diego, con una delicadeza y una maestr\u00eda po\u00e9tica que solo pod\u00eda venir de alguien que conoc\u00eda a fondo esa cultura y ese coraz\u00f3n. Us\u00f3 los t\u00edtulos honor\u00edficos propios del n\u00e1huatl, los diminutivos de cari\u00f1o, las met\u00e1foras po\u00e9ticas de la tradici\u00f3n mexica. Le dijo que era su \u00abMadre misericordiosa\u00bb, usando el t\u00e9rmino que en esa cultura describ\u00eda la relaci\u00f3n m\u00e1s sagrada de la tierra.<\/p>\n\n<p>El Rosario de Guadalupe, rezado a la luz del <em>Nican Mopohua<\/em>, es un rosario que medita los misterios de la vida de Cristo desde la perspectiva de Juan Diego: desde la fragilidad, desde el no ser nadie, desde el \u00ab\u00bfqui\u00e9n soy yo para esto?\u00bb que Juan Diego repite una y otra vez ante la Se\u00f1ora, y desde la respuesta que ella da: \u00ab\u00bfNo estoy yo aqu\u00ed, que soy tu Madre? \u00bfNo est\u00e1s bajo mi sombra y resguardo?\u00bb<\/p>\n\n<div class=\"rr-dato\">\n<strong>Las apariciones de Guadalupe:<\/strong> Cuatro apariciones entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531. La cuarta aparici\u00f3n, el 12 de diciembre, incluy\u00f3 el prodigio de las rosas de Castilla que Juan Diego llev\u00f3 en su tilma (manto de fibra de agave) al obispo Juan de Zum\u00e1rraga, y la imagen impresa en ese manto que se conserva hoy en la Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe en Ciudad de M\u00e9xico. El culto fue aprobado eclesi\u00e1sticamente en 1548. Benedicto XIV proclam\u00f3 a Guadalupe Patrona de la Nueva Espa\u00f1a en 1754. Juan Pablo II la proclam\u00f3 Patrona de Am\u00e9rica y Estrella de la Nueva Evangelizaci\u00f3n en 1999.\n<\/div>\n\n<h2>El Nican Mopohua: el Rosario contemplado desde la po\u00e9tica n\u00e1huatl<\/h2>\n\n<p>El texto del <em>Nican Mopohua<\/em> est\u00e1 construido seg\u00fan la ret\u00f3rica po\u00e9tica del n\u00e1huatl cl\u00e1sico, el <em>difrasismo<\/em>: una t\u00e9cnica que consiste en expresar un concepto abstracto mediante la uni\u00f3n de dos im\u00e1genes concretas. As\u00ed, \u00abflor y canto\u00bb (<em>xochitl, cuicatl<\/em>) significa en n\u00e1huatl \u00abverdad po\u00e9tica, belleza sagrada\u00bb. Y la Se\u00f1ora del Tepeyac, cuando habla de s\u00ed misma, usa difrasismos que un espa\u00f1ol no habr\u00eda imaginado.<\/p>\n\n<p>Cuando la Se\u00f1ora le pide a Juan Diego que le construya una iglesia, no dice simplemente \u00abquiero una iglesia\u00bb. Dice que quiere \u00abuna casita sagrada\u00bb en la que dar\u00e1 \u00abtodo su amor, compasi\u00f3n, auxilio y defensa\u00bb a los hombres. Estas palabras \u2014<em>netlazohtlalizpan, neyolmelahualiztli, tepalehuiloni, teyolihtlazohtilistli<\/em>\u2014 son en n\u00e1huatl las palabras que describen el amor maternal en su forma m\u00e1s alta: un amor que cobija, que defiende, que no juzga, que acoge.<\/p>\n\n<p>El Rosario de Guadalupe invita a contemplar los misterios de Cristo filtrados por esa sensibilidad: la ternura como forma de revelaci\u00f3n de Dios, la peque\u00f1ez como lugar de la gracia, la Madre que nunca abandona.<\/p>\n\n<h2>Los Misterios del Rosario de Guadalupe \u2014 Meditaciones basadas en el Nican Mopohua<\/h2>\n\n<h3>Los Misterios Gozosos desde Guadalupe<\/h3>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Primer misterio gozoso<\/span>\n<h4>La Anunciaci\u00f3n \u2014 \u00ab\u00bfNo estoy yo aqu\u00ed, que soy tu Madre?\u00bb<\/h4>\n<p>El \u00e1ngel Gabriel anuncia a Mar\u00eda un plan que trasciende toda l\u00f3gica humana. Juan Diego recibe tambi\u00e9n en el Tepeyac un anuncio que supera toda l\u00f3gica: una mujer que se presenta como \u00abMadre del Dios por quien se vive\u00bb le pide construir un templo. En ambos casos, Dios elige a alguien que no se considera digno para una misi\u00f3n imposible. La respuesta de Mar\u00eda \u2014\u00abh\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb\u2014 anticipa la confianza que Juan Diego acabar\u00e1 poniendo en la Se\u00f1ora. Meditamos aqu\u00ed el s\u00ed que Dios pide a los peque\u00f1os: no la suficiencia del poderoso, sino la confianza del humilde.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Segundo misterio gozoso<\/span>\n<h4>La Visitaci\u00f3n \u2014 La Madre que sale a buscar al que huye<\/h4>\n<p>Cuando Juan Diego intenta evitar al Se\u00f1ora el 12 de diciembre, temiendo las malas noticias que tiene que darle, rodea el cerro para no encontr\u00e1rsela. Y la Se\u00f1ora lo intercepta precisamente en el camino que \u00e9l cre\u00eda que la evitar\u00eda. \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay, hijo m\u00edo el m\u00e1s peque\u00f1o?\u00bb, le pregunta. Y le dice: \u00abNo se turbe tu coraz\u00f3n, no temas esa enfermedad ni ninguna otra enfermedad angustiosa.\u00bb Como Isabel cuando sale al encuentro de Mar\u00eda, la Se\u00f1ora de Guadalupe no espera a que vengan a ella: va al encuentro del que huye, del que tiene miedo, del que cree que el momento no es el adecuado. Meditamos aqu\u00ed la iniciativa de Dios en nuestra vida.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Tercer misterio gozoso<\/span>\n<h4>El Nacimiento de Jes\u00fas \u2014 Dios elige lo peque\u00f1o<\/h4>\n<p>Cristo nace en un establo de Bel\u00e9n, no en el palacio de Herodes. La Se\u00f1ora del Tepeyac elige un cerro est\u00e9ril a las afueras de la ciudad, no la catedral que se constru\u00eda en el centro. Elige a Juan Diego, un indio del com\u00fan, no al obispo ni al virrey. Esta l\u00f3gica de lo peque\u00f1o \u2014la misma l\u00f3gica de la Encarnaci\u00f3n\u2014 es el coraz\u00f3n del misterio guadalupano. Juan Pablo II, cuando visit\u00f3 la Bas\u00edlica en 1979, lo expres\u00f3 con claridad: \u00abGuadalupe es el evangelio proclamado con im\u00e1genes.\u00bb Meditamos aqu\u00ed a Dios que siempre elige lo que el mundo descarta.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Cuarto misterio gozoso<\/span>\n<h4>La Presentaci\u00f3n en el Templo \u2014 La tilma ante el obispo<\/h4>\n<p>Mar\u00eda presenta al ni\u00f1o Jes\u00fas en el Templo de Jerusal\u00e9n y cumple la Ley. Juan Diego lleva las rosas en su tilma al obispo Zum\u00e1rraga y, cuando la abre, caen las flores y aparece impresa en el manto la imagen de la Se\u00f1ora. Es tambi\u00e9n una presentaci\u00f3n: Dios presenta ante la autoridad de la Iglesia la prueba de su presencia. El obispo, que hab\u00eda dudado, cae de rodillas. La fe exige a veces se\u00f1ales; la Se\u00f1ora las da con paciencia, sin reproches. Meditamos aqu\u00ed la pedagog\u00eda de Dios: no nos fuerza, nos convence con paciencia.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Quinto misterio gozoso<\/span>\n<h4>El Ni\u00f1o perdido y hallado \u2014 La Se\u00f1ora encuentra al desorientado<\/h4>\n<p>El t\u00edo enfermo de Juan Diego, Juan Bernardino, estaba a punto de morir. Juan Diego lo perd\u00eda todo: su \u00fanica familia, su raz\u00f3n para vivir. Sali\u00f3 a buscar al sacerdote para la unci\u00f3n de enfermos y se encontr\u00f3 de nuevo con la Se\u00f1ora. \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay, hijo m\u00edo el m\u00e1s peque\u00f1o?\u00bb La Se\u00f1ora sana al t\u00edo, le revela su nombre completo \u2014\u00abla siempre Virgen Santa Mar\u00eda de Guadalupe\u00bb\u2014 y convierte el duelo de Juan Diego en alegr\u00eda. Como los padres que buscan a Jes\u00fas en el Templo y lo hallan donde no esperaban, Juan Diego busca al sacerdote y encuentra a la Se\u00f1ora. Dios nunca est\u00e1 donde el miedo nos dice que no est\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n\n<h3>Los Misterios Luminosos desde Guadalupe<\/h3>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Primer misterio luminoso<\/span>\n<h4>El Bautismo de Jes\u00fas \u2014 La conversi\u00f3n de millones<\/h4>\n<p>Juan Diego fue bautizado aproximadamente en 1524, a los cuarenta y ocho a\u00f1os, cuando los frailes franciscanos llegaron a M\u00e9xico. Su bautismo fue el inicio de un proceso que, gracias en parte al milagro del Tepeyac, convirti\u00f3 al catolicismo a millones de ind\u00edgenas en pocas d\u00e9cadas. Los historiadores estiman que entre 1531 y 1541 se bautizaron m\u00e1s de nueve millones de personas en el centro de M\u00e9xico. El Bautismo de Jes\u00fas inaugura su misi\u00f3n p\u00fablica; la aparici\u00f3n de Guadalupe inaugura la evangelizaci\u00f3n masiva de Am\u00e9rica. Meditamos aqu\u00ed el poder transformador de la gracia bautismal.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Segundo misterio luminoso<\/span>\n<h4>Las Bodas de Can\u00e1 \u2014 \u00abHaced lo que \u00c9l os diga\u00bb<\/h4>\n<p>Mar\u00eda en Can\u00e1 intercede ante su Hijo por una necesidad humana concreta: falta el vino. La Se\u00f1ora del Tepeyac intercede ante Dios por las necesidades del pueblo americano: falta la esperanza, falta la dignidad, falta el sentido de ser amado. El modo de intervenci\u00f3n es el mismo: pedir, se\u00f1alar la necesidad, confiar en que el Hijo puede. Juan Diego, que volvi\u00f3 al Tepeyac convencido de que la Se\u00f1ora elegir\u00eda a alguien m\u00e1s importante que \u00e9l, es el anfitri\u00f3n de las \u00abbodas\u00bb del pueblo americano con el Dios de Jesucristo. Meditamos aqu\u00ed la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda como puente entre la miseria humana y la abundancia divina.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Tercer misterio luminoso<\/span>\n<h4>El Anuncio del Reino \u2014 \u00abSoy tu compasiva Madre\u00bb<\/h4>\n<p>La proclamaci\u00f3n del Reino de Dios en el Evangelio es la proclamaci\u00f3n de un mundo al rev\u00e9s: los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, los pobres recibir\u00e1n el Reino, los mansos heredar\u00e1n la tierra. La Se\u00f1ora del Tepeyac proclama ese mismo mundo al rev\u00e9s cuando elige a Juan Diego sobre el obispo, cuando elige el Tepeyac sobre la catedral, cuando llama a su templo una \u00abcasita sagrada\u00bb. El mensaje de Guadalupe es una catequesis del Reino en im\u00e1genes. Meditamos aqu\u00ed la Buena Nueva que los marginados escuchan primero.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Cuarto misterio luminoso<\/span>\n<h4>La Transfiguraci\u00f3n \u2014 La imagen en la tilma<\/h4>\n<p>En el Tabor, la divinidad de Cristo se hace visible por un instante en su humanidad. En el Tepeyac, la imagen de la Se\u00f1ora queda impresa en la tilma de Juan Diego como un icono que no puede explicarse por t\u00e9cnica humana alguna. Cient\u00edficos que han examinado la tilma en los siglos XX y XXI han documentado, entre otras anomal\u00edas, que no hay pinceladas visibles con microscopio en las zonas centrales de la imagen, que la tela no tiene preparaci\u00f3n ni imprimaci\u00f3n, y que en las c\u00f3rneas de los ojos de la imagen se distinguen reflejos con las figuras presentes en el momento del despliegue de la tilma. Meditamos aqu\u00ed la presencia de Dios que se hace visible de maneras que desbordan nuestra comprensi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Quinto misterio luminoso<\/span>\n<h4>La Eucarist\u00eda \u2014 El pan de los pobres<\/h4>\n<p>Juan Diego iba a catecismo para prepararse para la primera comuni\u00f3n. Iba camino de la iglesia cuando escuch\u00f3 la m\u00fasica del Tepeyac. La Eucarist\u00eda, el Pan de los pobres, estaba en el horizonte de toda su historia. La imagen de Guadalupe muestra a Mar\u00eda embarazada \u2014la flor cuadrilobulada sobre su vientre, en la simbolog\u00eda azteca, indica maternidad\u2014 portando a Cristo. Como la custodia porta el Pan eucar\u00edstico, Mar\u00eda porta a Cristo al mundo. Meditamos aqu\u00ed a Mar\u00eda como la que lleva a Cristo a los que tienen hambre de Dios.<\/p>\n<\/div>\n\n<h3>Los Misterios Dolorosos desde Guadalupe<\/h3>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Primer misterio doloroso<\/span>\n<h4>La Agon\u00eda en el Huerto \u2014 El llanto de un pueblo<\/h4>\n<p>Cuando Cristo agoniza en Getseman\u00ed, el peso de los pecados del mundo cae sobre sus hombros. Cuando la Se\u00f1ora llora en el Tepeyac \u2014el <em>Nican Mopohua<\/em> no lo dice, pero la tradici\u00f3n s\u00ed recoge el llanto de Juan Bernardino ante la imagen de la Virgen de Guadalupe\u2014, llora por un pueblo que acaba de ver derrumbarse su mundo entero. La Conquista hab\u00eda matado no solo cuerpos: hab\u00eda matado dioses, rituales, lenguas, identidades. La Se\u00f1ora aparece en ese huerto de angustia hist\u00f3rica para decir: hay una Madre que no ha huido. Meditamos aqu\u00ed la presencia de Dios en las cat\u00e1strofes hist\u00f3ricas.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Segundo misterio doloroso<\/span>\n<h4>La Flagelaci\u00f3n \u2014 La dignidad pisoteada y restaurada<\/h4>\n<p>El cuerpo de Cristo es azotado. El cuerpo de los indios de M\u00e9xico fue tambi\u00e9n azotado, esclavizado, despreciado. La Se\u00f1ora del Tepeyac les dice que son sus hijos amados. No les dice que olviden el dolor: les dice que tienen una Madre. Esta restauraci\u00f3n de la dignidad fue un acontecimiento hist\u00f3rico de primera magnitud. Historiadores de la religi\u00f3n han se\u00f1alado que la imagen de Guadalupe fue el primer s\u00edmbolo de identidad cultural panind\u00edgena en el continente americano. Meditamos aqu\u00ed la dignidad que Dios devuelve a los humillados.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Tercer misterio doloroso<\/span>\n<h4>La Coronaci\u00f3n de espinas \u2014 Juan Diego ante el obispo<\/h4>\n<p>Juan Diego fue al obispo dos veces y dos veces fue rechazado o ignorado. Los sirvientes del obispo, seg\u00fan el <em>Nican Mopohua<\/em>, lo trataban con desprecio: a punto estuvieron de arrebatarle las rosas del manto. El Cristo coronado de espinas es el que no es reconocido por quienes deber\u00edan reconocerle primero. Juan Diego, ignorado por los poderosos, es tambi\u00e9n en ese sentido una figura de Cristo. La Se\u00f1ora le asegura que no necesita nada m\u00e1s que confiar en ella. Meditamos aqu\u00ed la humillaci\u00f3n sufrida con dignidad, sin rencor.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Cuarto misterio doloroso<\/span>\n<h4>Jes\u00fas con la Cruz a cuestas \u2014 Juan Diego entre el enfermo y la misi\u00f3n<\/h4>\n<p>El 12 de diciembre de 1531, Juan Diego cargaba con dos pesos: el encargo de la Se\u00f1ora \u2014llevar las rosas al obispo\u2014 y la agon\u00eda de su t\u00edo enfermo. Muchas personas se ven en esa encrucijada: la obligaci\u00f3n hacia Dios y la obligaci\u00f3n hacia los suyos. La Se\u00f1ora resolvi\u00f3 el dilema: \u00ab\u00bfNo estoy yo aqu\u00ed, que soy tu Madre? \u00bfNo est\u00e1s bajo mi sombra y resguardo?\u00bb Y san\u00f3 al t\u00edo mientras Juan Diego estaba con el obispo. Dios no nos pide que elijamos entre \u00c9l y los nuestros: los cuida a ellos mientras nosotros cumplimos lo que nos ha pedido. Meditamos aqu\u00ed la providencia que cubre todo lo que entregamos a Mar\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Quinto misterio doloroso<\/span>\n<h4>La Crucifixi\u00f3n \u2014 La muerte de un mundo y el nacimiento de otro<\/h4>\n<p>La cruz de Cristo es el fin de un orden y el comienzo de otro. La conquista espa\u00f1ola fue tambi\u00e9n, para los indios del M\u00e9xico central, el fin de un mundo. La Se\u00f1ora del Tepeyac aparece precisamente en ese punto de fractura hist\u00f3rica para anunciar el comienzo de algo nuevo. No borra el pasado: la imagen de Guadalupe lleva elementos de la iconograf\u00eda n\u00e1huatl (la luna a sus pies, el sol que la viste, las estrellas de su manto) integrados en una iconograf\u00eda cristiana. La Cruz no borra las culturas: las lleva m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismas. Meditamos aqu\u00ed la muerte que lleva vida.<\/p>\n<\/div>\n\n<h3>Los Misterios Gloriosos desde Guadalupe<\/h3>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Primer misterio glorioso<\/span>\n<h4>La Resurrecci\u00f3n \u2014 La tilma que no se deteriora<\/h4>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Cristo es la victoria de la vida sobre la muerte. La tilma de Juan Diego, tejida con fibras de maguey \u2014material que normalmente se deteriora en veinte o treinta a\u00f1os\u2014, lleva expuesta m\u00e1s de cuatro siglos y los estudios cient\u00edficos no han encontrado explicaci\u00f3n natural para su conservaci\u00f3n. La imagen no muestra cuarteados, no tiene barniz ni capa de imprimaci\u00f3n, y resiste condiciones que habr\u00edan destruido cualquier tejido comparable. Meditamos aqu\u00ed la vida que persiste donde la muerte deber\u00eda haber triunfado.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Segundo misterio glorioso<\/span>\n<h4>La Ascensi\u00f3n \u2014 Juan Diego en el cielo<\/h4>\n<p>Juan Diego muri\u00f3 en 1548, diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s de las apariciones. Vivi\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su vida junto a la primera ermita que se construy\u00f3 en el Tepeyac, cuidando la imagen y recibiendo a los peregrinos. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1990 y canonizado el 31 de julio de 2002 \u2014el mismo a\u00f1o en que Juan Pablo II escribi\u00f3 <em>Rosarium Virginis Mariae<\/em>\u2014. Su ascensi\u00f3n al altar de los santos es el cumplimiento de una promesa impl\u00edcita: la Se\u00f1ora nunca abandona a quienes conf\u00edan en ella. Meditamos aqu\u00ed el horizonte eterno de cada vida entregada a Dios.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Tercer misterio glorioso<\/span>\n<h4>Pentecost\u00e9s \u2014 La evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica<\/h4>\n<p>El Esp\u00edritu desciende sobre el Cen\u00e1culo y los ap\u00f3stoles salen a hablar en todas las lenguas. La imagen de Guadalupe habl\u00f3 en n\u00e1huatl y fue entendida por millones. Hay historiadores de la religi\u00f3n que se\u00f1alan que la devoci\u00f3n guadalupana fue el mayor catalizador de conversiones en la historia de la Iglesia en Am\u00e9rica: una imagen que no necesit\u00f3 int\u00e9rprete, que habl\u00f3 directamente al coraz\u00f3n de una cultura. Meditamos aqu\u00ed la forma en que el Esp\u00edritu encuentra siempre el lenguaje que cada coraz\u00f3n puede entender.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Cuarto misterio glorioso<\/span>\n<h4>La Asunci\u00f3n \u2014 Mar\u00eda, la que ya est\u00e1 donde todos queremos ir<\/h4>\n<p>Mar\u00eda asumida al cielo en cuerpo y alma es la garant\u00eda de la resurrecci\u00f3n de todos. La imagen de Guadalupe muestra a Mar\u00eda de pie sobre la luna, vestida de sol, rodeada de estrellas \u2014im\u00e1genes que el Apocalipsis usa para la Mujer que derrota al drag\u00f3n\u2014. Es la imagen de quien ya ha vencido, de quien ya est\u00e1 en la gloria, y que desde all\u00ed extiende la mano a los que siguen en el camino. Meditamos aqu\u00ed la esperanza cierta de que la historia termina bien para quienes aman a Dios.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-misterio\">\n<span class=\"rr-misterio-num\">Quinto misterio glorioso<\/span>\n<h4>La Coronaci\u00f3n de Mar\u00eda \u2014 \u00abSoy vuestra Madre misericordiosa\u00bb<\/h4>\n<p>Mar\u00eda coronada Reina de cielos y tierra es la misma que en el Tepeyac se presenta como \u00abla Madre misericordiosa de todos vosotros, los que viv\u00e1is juntos en esta tierra\u00bb. La Reina del Universo y la Madre del indio pobre son la misma persona. Esto es lo que el Tepeyac revela: que el trono de Dios es a la vez el manto que cobija al \u00faltimo de los hombres. Meditamos aqu\u00ed la grandeza que se hace peque\u00f1a por amor, y la peque\u00f1ez que la grandeza de Dios eleva.<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>La Oraci\u00f3n Guadalupana en n\u00e1huatl y espa\u00f1ol<\/h2>\n\n<p>A lo largo de los siglos, los devotos de Guadalupe en M\u00e9xico han transmitido oraciones en n\u00e1huatl que expresan la relaci\u00f3n de amor filial entre el pueblo y la Se\u00f1ora del Tepeyac. El <em>Nican Mopohua<\/em> es el documento m\u00e1s importante de esa tradici\u00f3n. De \u00e9l proceden las palabras m\u00e1s significativas que la Se\u00f1ora pronunci\u00f3 ante Juan Diego:<\/p>\n\n<div class=\"rr-nahuatl\">\n<span class=\"rr-nahuatl-label\">Las palabras de la Se\u00f1ora a Juan Diego \u2014 N\u00e1huatl y espa\u00f1ol<\/span>\n<div class=\"rr-nahuatl-cols\">\n<div>\n<span class=\"rr-col-label\">N\u00e1huatl cl\u00e1sico (Nican Mopohua, c. 1540)<\/span>\n<p>\u00abCa nelli nomatca nehuatl in namechnotlazohtilia, in amechnocentlamachtia, inic nican nicnotlaliznequi noteopanchantzin.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<span class=\"rr-col-label\">Espa\u00f1ol<\/span>\n<p>\u00abVerdaderamente yo soy vuestra Madre misericordiosa, vuestra y de todos los que viv\u00e1is juntos en esta tierra, y de todos los dem\u00e1s g\u00e9neros de hombres, los que me amen, los que me llamen, los que me busquen, para aqu\u00ed quiero escuchar su llanto, su tristeza, para remediar, curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-nahuatl\">\n<span class=\"rr-nahuatl-label\">Las palabras de la Se\u00f1ora sobre el miedo \u2014 N\u00e1huatl y espa\u00f1ol<\/span>\n<div class=\"rr-nahuatl-cols\">\n<div>\n<span class=\"rr-col-label\">N\u00e1huatl cl\u00e1sico<\/span>\n<p>\u00ab\u00bfCuix amo nican nica in nonantzi? Cuix amo ica mehuacatitlan, xayacatitlan ti ca? Cuix amo nehhuatl nimitztlaocolia?\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<span class=\"rr-col-label\">Espa\u00f1ol<\/span>\n<p>\u00ab\u00bfNo estoy yo aqu\u00ed, que soy tu Madre? \u00bfNo est\u00e1s bajo mi sombra y resguardo? \u00bfNo soy yo la fuente de tu alegr\u00eda? \u00bfNo est\u00e1s en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? \u00bfTienes necesidad de alguna otra cosa?\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n<p class=\"rr-origen\">Texto n\u00e1huatl del <em>Nican Mopohua<\/em>, edici\u00f3n cr\u00edtica de Mario Rojas S\u00e1nchez y Carlos Warnholtz (2001). Traducci\u00f3n espa\u00f1ola basada en la versi\u00f3n de Primo Feliciano Vel\u00e1zquez (1926) y revisada por el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.<\/p>\n\n<h2>La Novena a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe \u2014 Los nueve d\u00edas completos<\/h2>\n\n<p>La novena a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe se reza habitualmente del 3 al 11 de diciembre, en preparaci\u00f3n a la fiesta lit\u00fargica del 12 de diciembre. Cada d\u00eda tiene una intenci\u00f3n particular, siguiendo los nueve dones que la Se\u00f1ora prometi\u00f3 a Juan Diego: amor, compasi\u00f3n, auxilio, defensa, consuelo, alivio, remedio para todas las necesidades, escucha de todos los lamentos, y la promesa de llevar a sus hijos al cielo.<\/p>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Oraci\u00f3n inicial de la novena (todos los d\u00edas)<\/h3>\n<p>\u00abOh Virgen de Guadalupe, Madre nuestra, que desde el cerro del Tepeyac te dignaste visitar a tu pueblo americano y le prometiste tu amor, tu compasi\u00f3n y tu auxilio, escucha las s\u00faplicas que te presentamos en estos d\u00edas de preparaci\u00f3n a tu fiesta. Ay\u00fadanos a conocer mejor a tu Hijo Jesucristo, a amarlo m\u00e1s de veras y a seguirle con mayor fidelidad. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Primer d\u00eda (3 de diciembre) \u2014 El don del amor<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, Madre del verdadero Dios por quien se vive: t\u00fa nos has dicho que amas a todos los hombres y que tu coraz\u00f3n no cierra sus puertas a nadie. Alc\u00e1nzanos la gracia de amarte a ti y de amar a nuestros hermanos con un amor que no conozca fronteras ni distancias. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Segundo d\u00eda (4 de diciembre) \u2014 El don de la compasi\u00f3n<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, que quisiste escuchar el llanto y la tristeza de tu pueblo: ens\u00e9\u00f1anos a mirar con ojos de compasi\u00f3n a los que sufren, a los solos, a los enfermos, a los que lloran sin que nadie los escuche. Que en nuestra vida no haya nadie que busque una oreja compasiva y no la encuentre. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Tercer d\u00eda (5 de diciembre) \u2014 El don del auxilio<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, que enviaste a Juan Diego con rosas de Castilla como se\u00f1al de que tu auxilio no conoce obst\u00e1culos: soc\u00f3rrenos en nuestras necesidades m\u00e1s urgentes. T\u00fa sabes lo que necesitamos antes de que lo digamos; alc\u00e1nzanos del Se\u00f1or lo que nos falta para cumplir su voluntad. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Cuarto d\u00eda (6 de diciembre) \u2014 El don de la defensa<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, que prometiste ser nuestra defensa y protecci\u00f3n: c\u00fabrenos con tu manto estrellado en los momentos de peligro, de tentaci\u00f3n y de miedo. Que ninguno de tus hijos caiga mientras se sabe bajo tu manto. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Quinto d\u00eda (7 de diciembre) \u2014 El don del consuelo<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, fuente de alegr\u00eda de los que en ti conf\u00edan: cuando el peso de la vida se hace demasiado pesado, cuando la tristeza nos anega, cuando no encontramos raz\u00f3n para seguir, recu\u00e9rdanos que est\u00e1s aqu\u00ed, que somos tuyos, que tu amor es m\u00e1s fuerte que cualquier dolor. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Sexto d\u00eda (8 de diciembre \u2014 Inmaculada Concepci\u00f3n) \u2014 El don de la pureza<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, concebida sin mancha de pecado original, Inmaculada desde el primer instante de tu existencia: alc\u00e1nzanos la gracia de un coraz\u00f3n limpio, que no acumule rencores ni mentiras, que no se cierre al perd\u00f3n. Haznos dignos hijos tuyos, imitadores de tu pureza. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>S\u00e9ptimo d\u00eda (9 de diciembre) \u2014 El don de la escucha<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, que escuchaste la m\u00fasica del amanecer y en ella convocaste a Juan Diego: ens\u00e9\u00f1anos a escuchar la voz de Dios en el ruido del mundo, en las personas que nos rodean, en los acontecimientos de cada d\u00eda. Que seamos como Juan Diego: capaces de detenernos cuando algo nos llama desde lo alto. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Octavo d\u00eda (10 de diciembre) \u2014 El don de la misi\u00f3n<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, que enviaste a un hombre sencillo a hacer lo que parec\u00eda imposible: danos el valor de cumplir la misi\u00f3n que Dios nos ha dado, aunque nos sintamos peque\u00f1os, aunque nos rechacen, aunque tengamos que volver m\u00e1s de una vez. Que seamos como Juan Diego: perseverantes en lo que Dios nos pide. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas y un Gloria.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Noveno d\u00eda (11 de diciembre) \u2014 El don de la esperanza<\/h3>\n<p>\u00abSe\u00f1ora del Tepeyac, Estrella de la Nueva Evangelizaci\u00f3n, Patrona de Am\u00e9rica y de todos los que sufren en este mundo: que al terminar estos nueve d\u00edas de oraci\u00f3n nuestra vida sea un poco m\u00e1s tuya, nuestra mirada un poco m\u00e1s esperanzada, nuestro coraz\u00f3n un poco m\u00e1s generoso. Y que un d\u00eda, al terminar este camino, podamos estar contigo para siempre en el cielo. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Seguido de un Padre Nuestro, tres Avemar\u00edas, un Gloria y la Salve Regina.<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>Juan Pablo II y \u00abla Madre de todos los americanos\u00bb<\/h2>\n\n<p>El 22 de enero de 1999, en la Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe en Ciudad de M\u00e9xico, el papa Juan Pablo II firm\u00f3 la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal <em>Ecclesia in Am\u00e9rica<\/em>, en la que proclam\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe \u00abMadre de Am\u00e9rica\u00bb y \u00abEstrella de la Primera y Nueva Evangelizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n<blockquote>\u00abLa Virgen de Guadalupe, desde el momento en que se hace presente en la vida del pueblo americano, es la gran misionera del Evangelio en estas tierras. Ella es el \u00edcono del evangelio inculturado. Su mensaje es de vida, de amor y de esperanza para los hombres de todos los tiempos.\u00bb<br><span style=\"font-size:.85rem;color:#667085\">Juan Pablo II, Ecclesia in Am\u00e9rica, n. 11 (1999)<\/span><\/blockquote>\n\n<p>Juan Pablo II visit\u00f3 el santuario del Tepeyac en tres ocasiones (1979, 1990, 1999) y fue siempre ante la imagen donde rez\u00f3 con mayor intensidad durante esas visitas. En 1979, en su primer viaje apost\u00f3lico a M\u00e9xico, dijo ante millones de fieles que hab\u00edan venido a verle: \u00abAs\u00ed te llaman con entra\u00f1able cari\u00f1o los mejicanos y todos los americanos: nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe.\u00bb Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abQue Ella nos ense\u00f1e el camino que lleva a Cristo.\u00bb<\/p>\n\n<div class=\"rr-oracion\">\n<h3>Oraci\u00f3n Guadalupana para concluir el Rosario<\/h3>\n<p>\u00abOh Virgen del Tepeyac, Madre nuestra y Madre de todos los americanos: t\u00fa que viniste a buscar a Juan Diego cuando hu\u00eda, ven tambi\u00e9n a buscarnos a nosotros cuando huimos de Dios, de nosotros mismos, de los dem\u00e1s. C\u00fabrenos con tu manto, prot\u00e9genos bajo tu sombra, ll\u00e9va nos a tu Hijo. Que como Juan Diego podamos un d\u00eda abrir el manto de nuestra vida y mostrar la imagen de Cristo grabada en ella. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"rr-origen\">Oraci\u00f3n de tradici\u00f3n devocional guadalupana, inspirada en el Nican Mopohua y en las palabras de Juan Pablo II en sus visitas a Guadalupe.<\/p>\n<\/div>\n\n<div class=\"rr-dato\">\n<strong>Fuentes:<\/strong> Antonio Valeriano (atrib.), <em>Nican Mopohua<\/em> (c. 1540), edici\u00f3n cr\u00edtica de Mario Rojas S\u00e1nchez. \u00b7 Juan Pablo II, <em>Ecclesia in Am\u00e9rica<\/em> (1999), n. 11. \u00b7 Congregaci\u00f3n para el Culto Divino, decreto de proclamaci\u00f3n de San Juan Diego, Acta Apostolicae Sedis (2002). \u00b7 Primo Feliciano Vel\u00e1zquez, traducci\u00f3n del <em>Nican Mopohua<\/em> al espa\u00f1ol (1926). \u00b7 Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, Ciudad de M\u00e9xico \u2014 informaciones hist\u00f3ricas oficiales.\n<\/div>\n\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Rosario de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe Con las meditaciones del Nican Mopohua y la novena a la Patrona de Am\u00e9rica El Tepeyac: la monta\u00f1a donde el cielo eligi\u00f3 hablar n\u00e1huatl Era el s\u00e1bado 9 de diciembre de 1531, antes del amanecer. 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