Novena a Nuestra Señora de la Altagracia

Novena a Nuestra Señora de la Altagracia

Oraciones y novenas marianas · República Dominicana

Nueve días de oración con la Virgen de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano, ante el antiguo lienzo de Higüey que la muestra adorando al Niño Jesús.

12 – 20 de enero · Fiesta: 21 de enero

Lienzo de Nuestra Señora de la Altagracia (Natividad), venerado en Higüey
Lienzo de Nuestra Señora de la Altagracia (Natividad, s. XVI). Autor español desconocido · Wikimedia Commons · Dominio público.

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Entradilla

Nuestra Señora de la Altagracia es la madre espiritual y la protectora del pueblo dominicano. Su imagen es un antiguo lienzo español del siglo XVI que representa la Natividad: la Virgen María, arrodillada, adora en silencio al Niño Jesús recién nacido, mientras San José sostiene una vela sobre la escena. Cariñosamente, los dominicanos la llaman «Tatica de Higüey», y cada año millones de fieles acuden a ella para confiarle su vida, sus familias y su fe.

Esta novena, sencilla y original, nos invita a permanecer nueve días junto a María en actitud de adoración: aprender de ella a mirar a Jesús, a acogerlo y a llevarlo a los demás. No adoramos a la Virgen —solo Dios es adorado—, sino que pedimos su intercesión maternal para acercarnos más a su Hijo. Suele rezarse del 12 al 20 de enero, en preparación de su fiesta principal del 21 de enero, aunque puede rezarse en cualquier momento del año con las mismas gracias.

Datos esenciales

  • Advocación: Nuestra Señora de la Altagracia, «Tatica de Higüey».
  • Patronazgo: protectora y madre espiritual del pueblo dominicano.
  • Imagen: lienzo al óleo de autor español desconocido, siglo XVI (unos 33 × 45 cm); representa la Natividad, con la Virgen adorando al Niño.
  • Santuario: Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia, Higüey (provincia La Altagracia, República Dominicana).
  • Origen de la devoción: la imagen llegó a comienzos del siglo XVI, traída desde Plasencia (Extremadura, España) por los hermanos Alonso y Antonio de Trejo.
  • Coronación canónica: 15 de agosto de 1922, con autorización del papa Pío XI.
  • Visita pontificia: Juan Pablo II coronó la imagen con una diadema el 12 de octubre de 1992.
  • Fiestas: 21 de enero (fiesta principal) y 15 de agosto (aniversario de la coronación).
  • Distinción: el papa Francisco concedió la Rosa de Oro al santuario en 2022, al cumplirse el centenario de la coronación.

Cómo prepararse para rezar la novena

Busca cada día un momento de calma y un lugar recogido. Si puedes, coloca ante ti una imagen de la Virgen de la Altagracia adorando al Niño y enciende una vela, recordando la que sostiene San José en el lienzo: la luz de Cristo que ilumina toda familia y todo pueblo.

Comienza con serenidad, dejando fuera las prisas. La novena no es una fórmula mágica, sino un camino de nueve días para dejar que el corazón se acerque a Dios de la mano de María. Reza sin correr, saboreando cada palabra, y ofrece a la Virgen la intención concreta por la que acudes a ella.

Conviene acompañar estos días con algún gesto sencillo: acercarse al sacramento de la reconciliación, participar en la Eucaristía, hacer una obra de caridad. Así la oración se hace vida y la intercesión de la Madre encuentra un corazón dispuesto.

Orden propuesto para cada día

  1. Señal de la cruz y breve silencio para ponerte en presencia de Dios.
  2. Oración inicial para todos los días e invocación al Espíritu Santo.
  3. Memoria histórica del día (lo que la Iglesia y la tradición recuerdan).
  4. Meditación del día.
  5. Palabra de Dios: lee despacio la cita propuesta.
  6. Propósito concreto para vivir la jornada.
  7. Oración del día y oración final para todos los días.
  8. Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por las intenciones del santuario.

Uvodna molitva za svaki dan

Virgen María de la Altagracia, Madre de Dios y madre nuestra, me pongo hoy ante ti como me contempla tu antiguo lienzo de Higüey: en actitud de adoración ante el Niño Jesús. Enséñame a mirar a tu Hijo con tus mismos ojos, a acogerlo con tu misma ternura y a servirlo con tu misma fidelidad. Protectora del pueblo dominicano y de cuantos te invocan, vuelve hacia mí tus ojos misericordiosos y preséntame a Jesús, que es toda mi esperanza. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo; llena mi corazón durante estos días de novena. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María para que el Verbo se hiciera carne, dispón mi alma para escuchar tu Palabra y para dejarme transformar por ella. Que, unido a María de la Altagracia, aprenda a decir «hágase» a la voluntad del Padre. Amén.

Día 1 · La Virgen que adora al Niño

Memoria histórica

El venerado lienzo de la Altagracia, pintado en España en el siglo XVI por un autor desconocido, no representa a la Virgen sola ni entronizada, sino la escena de la Natividad: María, arrodillada, adora al Niño Jesús recién nacido, mientras San José sostiene una vela. Sobre la escena brillan la estrella de Belén y un cielo de estrellas. Esta iconografía, propia de la piedad de su tiempo, hace de la Altagracia una maestra de adoración.

Meditación

Antes de pedir nada, María adora. No mira sus propios méritos ni la pobreza del pesebre, sino a Aquel que ha nacido de ella. Toda vida cristiana empieza así: reconociendo que Dios es Dios y que nosotros somos sus hijos. Ponernos en la escuela de la Altagracia es aprender a arrodillarnos, a callar y a dejar que el asombro ante el amor de Dios ordene nuestra vida. Quien aprende a adorar deja de vivir centrado en sí mismo.

Božja riječ

«Y dando a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre» (Lucas 2, 7).

Propósito

Hoy dedicaré unos minutos a adorar en silencio a Jesús, sin pedir nada, solo para estar con Él.

Oración del día

Virgen de la Altagracia, que adoras al Niño Jesús, enséñame a poner a Dios en el primer lugar de mi vida. Que aprenda de ti a callar ante el misterio y a adorar antes de pedir. Amén.

Día 2 · La imagen llega a Higüey

Memoria histórica

Consta históricamente que a comienzos del siglo XVI los hermanos Alonso y Antonio de Trejo, procedentes de Plasencia (Extremadura), se establecieron en la villa de Higüey trayendo consigo el lienzo de la Altagracia. En torno a ese origen creció más tarde una tradición popular —la de una niña que pedía una imagen «de altagracia» y que apareció misteriosamente bajo un naranjo—; la Iglesia la conserva como piadosa leyenda, distinta del hecho documentado de la llegada de la imagen con los Trejo.

Meditación

Dios se sirve de caminos humildes: unos hermanos que cruzan el mar, un cuadro que viaja en su equipaje, un pueblo pequeño que lo acoge. Así siembra la fe, de mano en mano, sin ruido. También hoy la devoción llega a nuestra casa por personas concretas: abuelas que rezaban, párrocos, catequistas. Agradecer a quienes nos transmitieron la fe es reconocer que también nosotros somos ahora portadores de esa gracia para otros.

Božja riječ

«Lo que aprendiste, recibiste y oíste de mí, ponlo por obra» (Filipenses 4, 9).

Propósito

Rezaré hoy por quienes me transmitieron la fe y buscaré transmitirla, con mi ejemplo, a alguien cercano.

Oración del día

Madre de la Altagracia, que llegaste a Higüey en manos sencillas, haz que yo sea también portador de la fe para los míos. Que mi vida acerque a otros a tu Hijo. Amén.

Día 3 · El santuario y la basílica

Memoria histórica

La devoción hizo de Higüey un lugar de peregrinación desde antiguo. La actual Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia, de líneas modernas y grandes arcos, fue consagrada en 1971 para acoger a los peregrinos. En 1970 el lienzo pasó a ser custodiado en ella. Es hoy el corazón de la fe dominicana, meta de multitudes cada 21 de enero.

Meditación

Un santuario es una casa de la Madre donde el pueblo se reúne. Sus muros no encierran a Dios, sino que ofrecen un lugar de encuentro, de descanso y de perdón. Cada uno de nosotros está llamado también a ser templo vivo, morada del Espíritu. Cuidar el santuario interior —el corazón limpio, la conciencia recta— es tan importante como peregrinar al santuario de piedra.

Božja riječ

«¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?» (1 Corintios 3, 16).

Propósito

Hoy cuidaré mi «santuario interior» apartando un pensamiento o un hábito que no honra a Dios.

Oración del día

Señora de Higüey, que reúnes a tu pueblo en tu casa, haz de mi corazón un templo limpio donde tu Hijo se sienta acogido. Amén.

Día 4 · Madre del pueblo dominicano

Memoria histórica

Desde los primeros siglos de evangelización de la isla, la Altagracia fue reconocida como madre y protectora del pueblo dominicano. Su fiesta del 21 de enero es fiesta nacional, y su nombre acompaña la historia, las alegrías y las pruebas de la nación. Cariñosamente se la llama «Tatica», expresión de la confianza filial de todo un pueblo.

Meditación

María es madre no de una élite, sino de todo un pueblo: del rico y del pobre, del que reza con soltura y del que apenas balbucea una oración. Su maternidad no excluye a nadie. Reconocerla como madre nos hace también hermanos entre nosotros, responsables unos de otros. La verdadera devoción mariana rompe la indiferencia y nos abre al prójimo.

Božja riječ

«Junto a la cruz de Jesús estaba su madre… Dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre»» (Juan 19, 25-27).

Propósito

Hoy trataré a alguien como hermano: escucharé, ayudaré o perdonaré a una persona concreta.

Oración del día

Madre de la Altagracia, madre de todo un pueblo, haz que ninguno de tus hijos me sea extraño. Enséñame a amar como tú, sin excluir a nadie. Amén.

Día 5 · La coronación de 1922

Memoria histórica

El 15 de agosto de 1922, con autorización del papa Pío XI, la imagen de la Altagracia fue coronada canónicamente. Pío XI envió como representante a monseñor Sebastián Leite de Vasconcellos, y la corona fue obra del orfebre dominicano Abelardo Rodríguez Urdaneta. Aquel gesto reconoció públicamente el señorío de María como Reina, siempre en referencia a su Hijo, el único Rey.

Meditación

La Iglesia corona a María porque en ella brilla ya cumplida la promesa del Evangelio: el humilde es exaltado. Su corona no es la del poder, sino la de la fidelidad. También nosotros estamos llamados a una corona: la de la vida, prometida a quien es fiel. Honrar a la Reina del cielo es aspirar a esa misma fidelidad humilde que la hizo grande a los ojos de Dios.

Božja riječ

«Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida» (Apocalipsis 2, 10).

Propósito

Seré fiel hoy en una cosa pequeña que suelo descuidar, ofreciéndola a la Reina de la Altagracia.

Oración del día

Reina de la Altagracia, coronada por la fe de tu pueblo, alcánzame la gracia de una fidelidad humilde y constante, para reinar un día contigo junto a tu Hijo. Amén.

Día 6 · María y la esperanza de un pueblo

Memoria histórica

A lo largo de los siglos, el pueblo dominicano ha acudido a la Altagracia en tiempos de sequía, de epidemia, de guerra y de necesidad. En 1992, con motivo del V Centenario de la evangelización de América, san Juan Pablo II coronó de nuevo la imagen con una diadema, reafirmando a María como signo de esperanza para todo el continente.

Meditación

La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino la certeza de que Dios no abandona a su pueblo. María la encarna: creyó cuando todo parecía perdido, esperó al pie de la cruz, y su fe fue coronada por la resurrección. Acudir a la Altagracia en las horas oscuras es aprender a esperar contra toda esperanza, sabiendo que la última palabra es siempre de Dios.

Božja riječ

«Abrahán, esperando contra toda esperanza, creyó» (Romanos 4, 18).

Propósito

Confiaré a la Virgen una situación en la que he perdido la esperanza, y no dejaré de rezar por ella.

Oración del día

Virgen de la Altagracia, esperanza de tu pueblo, sostén mi confianza cuando todo parece oscuro. Enséñame a esperar en Dios, que nunca falla. Amén.

Día 7 · La peregrinación del 21 de enero

Memoria histórica

Cada 21 de enero, Higüey se convierte en el punto de encuentro de la fe dominicana: miles de peregrinos llegan de todo el país, muchos caminando durante días, para venerar a la Altagracia. La vigilia nocturna, los cánticos y la Misa multitudinaria hacen de esa fecha la mayor manifestación de piedad popular de la República Dominicana.

Meditación

Peregrinar es reconocer que la vida es camino hacia Dios. El peregrino deja su casa, acepta el cansancio y avanza sostenido por la fe y por la compañía de otros. También sin salir de casa somos peregrinos: cada día damos un paso más hacia la Patria definitiva. Que la Altagracia, meta de tantos caminantes, sea guía de nuestro caminar interior.

Božja riječ

«Dichosos los que encuentran en ti su fuerza al preparar su peregrinación» (Salmo 84, 6).

Propósito

Daré hoy un «paso de peregrino»: un pequeño sacrificio ofrecido por quienes caminan hacia Higüey.

Oración del día

Madre de Higüey, meta de tantos peregrinos, guía mis pasos hacia tu Hijo. Que no me detenga en el camino de la fe hasta llegar a la casa del Padre. Amén.

Día 8 · María y las familias y los emigrantes

Memoria histórica

La Altagracia acompaña de modo especial a las familias dominicanas y a quienes han tenido que emigrar lejos de su tierra. En parroquias y hogares de la diáspora dominicana, en muchos países, su imagen preside la casa y reúne a los suyos en la oración, manteniendo viva la fe y el vínculo con la patria.

Meditación

El lienzo de la Altagracia es una escena de familia: María, José y el Niño. Contemplarla es aprender a hacer del propio hogar un lugar de fe, de ternura y de perdón. Y quien está lejos de casa encuentra en la Madre una presencia que no conoce fronteras. Encomendar a María las familias divididas por la distancia es pedir que ella mantenga unidos los corazones que separan los mares.

Božja riječ

«Subió también José… con María, su esposa, que estaba encinta» (Lucas 2, 4-5).

Propósito

Rezaré por mi familia y por una persona que vive lejos de los suyos, y le haré llegar una palabra de cariño.

Oración del día

Virgen de la Altagracia, madre de la Sagrada Familia, protege nuestros hogares y acompaña a cuantos viven lejos de su tierra. Mantén unidos en tu amor a los que la distancia separa. Amén.

Día 9 · Llevar a Cristo

Memoria histórica

Al cumplirse el centenario de la coronación, el papa Francisco concedió al santuario de Higüey la Rosa de Oro en 2022, distinción reservada a los grandes lugares marianos. Toda esa historia de amor —desde el lienzo traído por los Trejo hasta hoy— tiene un solo fin: que el pueblo, de la mano de María, encuentre y anuncie a Jesucristo.

Meditación

Todo en María conduce a su Hijo. En el lienzo de la Altagracia no se muestra a sí misma: señala y adora al Niño. Ese es el término de toda auténtica devoción mariana: no quedarnos en la Madre, sino llegar por ella hasta Cristo y, como ella, llevarlo a los demás. Al concluir la novena, la Virgen nos envía: «haced lo que Él os diga». Ser sus hijos es ser también sus apóstoles.

Božja riječ

«Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que Él os diga»» (Juan 2, 5).

Propósito

Llevaré a Cristo a alguien hoy: con una palabra de fe, un gesto de caridad o una oración por quien no cree.

Oración del día

Madre de la Altagracia, que siempre nos conduces a Jesús, hazme testigo de tu Hijo. Que quienes me traten encuentren, a través de mí, algo de su amor. Amén.

Završna molitva za svaki dan

Nuestra Señora de la Altagracia, protectora y madre espiritual del pueblo dominicano, te doy gracias por haberme acompañado en esta oración. Como te contempla tu antiguo lienzo de Higüey, sigue adorando a Jesús delante de mí y enséñame a hacer lo mismo. Presenta a tu Hijo las intenciones que hoy te confío, y alcánzame la gracia de vivir como hijo tuyo: en la fe, en la esperanza y en la caridad. Tú que reinas junto a Cristo, ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.

Peticiones comunitarias

  • Por la Iglesia en la República Dominicana y en toda América, para que anuncie a Cristo con alegría.
  • Por el pueblo dominicano y por cuantos, en su tierra o en la emigración, veneran a la Altagracia.
  • Por las familias: que en ellas reine la fe, la ternura y el perdón, como en el hogar de Nazaret.
  • Por los enfermos, los pobres y los que han perdido la esperanza, para que encuentren consuelo en la Madre.
  • Por los peregrinos que cada 21 de enero caminan hacia Higüey, para que su fe se fortalezca.
  • Por nosotros, para que, de la mano de María, lleguemos siempre hasta Jesús y lo llevemos a los demás.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

🌹 Pensamiento

Čitaj →
🌹 Misli

Kraljica mira · Međugorje

Poruka za meditaciju

Una invitación a detenerse, orar y volver la mirada a Jesucristo.

Fragmento de un presunto mensaje, presentado con prudencia conforme a la Nota vaticana de 2024.

🌹Marijanska anegdotaOtkrijte ih