Oraciones y novenas marianas · Bolivia
Nueve días de oración a la Virgen del Socavón, la Candelaria patrona de Oruro y de los mineros, venerada junto a la vieja bocamina y honrada en el Carnaval de Oruro.
Fiesta: 2 de febrero, la Candelaria

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Luz que brotó en la oscuridad de la mina
En lo alto de Oruro, en el altiplano boliviano, junto a la boca de una antigua mina, se levanta el santuario de Nuestra Señora del Socavón, también llamada Virgen de la Candelaria del Socavón. Bajo la advocación de la Candelaria —la que presenta al Niño Jesús como luz del mundo—, la Virgen es venerada como patrona de Oruro, de los mineros y del folklore boliviano. En torno a ella se ha tejido una devoción hondamente popular, que cada año se expresa en la célebre Entrada del Carnaval de Oruro, declarado por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Esta novena quiere ser un camino sencillo y sobrio para acercarnos a Dios de la mano de María, contemplando cómo la luz de Cristo alumbra incluso las galerías más profundas de nuestra vida.
Conviene decirlo con claridad desde el principio: la adoración se debe solo a Dios, uno y trino. A la Santísima Virgen la honramos y le pedimos su intercesión, porque ella, como madre atenta, nos lleva siempre a su Hijo. Cuando rezamos esta novena no adoramos a María ni a una imagen: pedimos que la Madre del Señor interceda por nosotros ante Dios, como en Caná intercedió por los esposos, diciéndonos también a nosotros: «Haced lo que él os diga». Toda gracia que esperamos viene de Dios; María nos acompaña como intercesora y modelo de fe.
Datos esenciales
- Advocación: Nuestra Señora del Socavón (Virgen de la Candelaria del Socavón), patrona de Oruro, de los mineros y del folklore boliviano.
- Lugar: Santuario del Socavón, en Oruro (Bolivia), junto a una antigua bocamina del cerro Pie de Gallo.
- Custodios: La comunidad diocesana de Oruro; el santuario ha estado vinculado al cuidado pastoral de la Iglesia local y, en distintas épocas, a religiosos servitas.
- Marco eclesial: Devoción mariana bajo la advocación de la Candelaria, integrada plenamente en la piedad popular católica de Bolivia.
- Fiesta: 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor y de la Candelaria; y el sábado de Carnaval, con la gran Entrada del Carnaval de Oruro.
- Devoción: Peregrinación al santuario, veneración de la imagen, danzas ofrecidas como promesa —especialmente la Diablada— y encomienda de los mineros y de cuantos trabajan en peligro.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es una oración serena y perseverante durante nueve días. No busca resultados inmediatos ni fórmulas mágicas, sino disponer el corazón para recibir lo que Dios quiera concedernos. Conviene elegir un momento fijo de cada jornada, apartar el ruido y colocarse en presencia del Señor con sencillez, sabiendo que la Virgen del Socavón nos acompaña como madre y nos anima a confiar.
Puede ayudar disponer un pequeño espacio de oración: una imagen o estampa de la Candelaria, una vela que recuerde a Cristo, luz que brilla en las tinieblas, y quizá la Sagrada Escritura abierta en el pasaje del día. La vela encendida es especialmente significativa en esta advocación, pues la Candelaria evoca la presentación de Jesús en el Templo, cuando el anciano Simeón lo proclamó «luz para alumbrar a las naciones». Encender esa luz cada día nos recuerda que rezamos para dejar que Cristo ilumine nuestra oscuridad.
Esta novena puede rezarse en cualquier tiempo del año, y de modo particular en los días previos al 2 de febrero o al Carnaval de Oruro. Se puede rezar a solas, en familia o en comunidad. Lo esencial es la constancia y la humildad: acudimos como los mineros que confiaban su vida a la protección de Dios por medio de María, pidiendo salir con bien de las galerías oscuras de cada día.
Orden propuesto para cada día
- Comienza en silencio, haciendo la señal de la cruz y poniéndote en presencia de Dios.
- Reza la oración inicial común a todos los días.
- Invoca al Espíritu Santo para que ilumine tu oración.
- Lee con atención la memoria histórica y la meditación del día.
- Detente en la Palabra de Dios sugerida y déjala resonar en tu interior.
- Formula el propósito concreto de la jornada.
- Reza la oración del día y, si lo deseas, un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
- Concluye con la oración final y una breve acción de gracias.
Uvodna molitva za svaki dan
Señor Dios, fuente de toda luz, que quisiste que tu Hijo fuera presentado en el Templo como luz para alumbrar a las naciones, te bendecimos y te damos gracias. Venimos a ti confiando en la intercesión de la Santísima Virgen María, venerada en Oruro como Nuestra Señora del Socavón, madre de los mineros y de cuantos trabajan en la fatiga y el peligro. Concédenos, por su intercesión, un corazón limpio y perseverante, para que a lo largo de estos nueve días sepamos caminar en tu luz y hacer siempre tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, luz de los corazones. Ilumina las galerías oscuras de mi alma, como la Candelaria alumbró la bocamina de Oruro. Enséñame a orar como conviene, purifica mis intenciones y enciende en mí el fuego de la caridad. Que, guiado por ti y acompañado por la Virgen María, aprenda a reconocer y a cumplir la voluntad del Padre. Amén.
Día primero — Oruro y la Virgen del Socavón
Memoria histórica
Oruro es una ciudad minera del altiplano boliviano, nacida y crecida en torno a la explotación de la plata y, más tarde, del estaño. En este entorno duro y elevado, marcado por el trabajo bajo tierra, arraigó desde antiguo la devoción a la Virgen bajo la advocación de la Candelaria, venerada de manera singular en el santuario del Socavón, junto a la boca de una vieja mina. La palabra «socavón» designa precisamente la galería o entrada de la mina, y da nombre tanto al lugar como a la advocación. Con el tiempo, esta devoción se convirtió en el corazón espiritual de la ciudad y en referente de la fe del pueblo minero.
Meditación
Empezamos la novena situándonos ante María en el lugar concreto donde el pueblo la venera: no en una idea abstracta, sino en una ciudad de trabajo y de esfuerzo. La fe cristiana se encarna siempre en lugares, en gentes y en historias. Contemplar a la Virgen del Socavón es reconocer que Dios se acerca a los hombres allí donde viven y trabajan, y que María, como madre, está presente en la vida cotidiana de quienes la invocan. Al comenzar estos días, pidamos aprender a buscar a Dios en nuestra propia realidad, sin huir de ella.
Palabra de Dios sugerida
«Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14).
Propósito
Hoy buscaré a Dios en las circunstancias concretas de mi vida y de mi trabajo, sin esperar a otro momento «mejor» para orar.
Oración del día
Virgen del Socavón, que velas sobre Oruro y sobre su pueblo trabajador, acompáñame en el comienzo de esta novena. Enséñame a reconocer la presencia de Dios en mi vida diaria y a acudir a ti con confianza de hijo. Que tu ejemplo de fe me anime a decir sí al Señor cada día. Amén.
Día segundo — La Candelaria, luz en la oscuridad
Memoria histórica
La advocación de la Candelaria remite a la fiesta de la Presentación del Señor, celebrada el 2 de febrero, cuarenta días después de Navidad. En ella se recuerda cómo María y José llevaron al Niño Jesús al Templo, y cómo el anciano Simeón lo reconoció como «luz para alumbrar a las naciones». De ahí la costumbre de bendecir candelas y de presentar a la Virgen sosteniendo al Niño y una vela encendida. En Oruro, la Virgen del Socavón se venera precisamente bajo esta advocación de la Candelaria, y su fiesta principal coincide con el 2 de febrero.
Meditación
Hay una honda coherencia entre la Candelaria y el mundo de la mina: quien trabaja bajo tierra sabe lo que significa la luz en medio de la oscuridad. La fiesta de la Presentación nos anuncia que Cristo es la verdadera luz, capaz de alumbrar las tinieblas más densas. María no es esa luz, pero la lleva en sus brazos y la ofrece al mundo. Al contemplarla como la Candelaria, aprendemos que también nosotros estamos llamados a acoger a Cristo y a llevar su luz a los demás, sin apagar la pequeña llama que Dios ha encendido en nosotros.
Palabra de Dios sugerida
«La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron» (Jn 1,5).
Propósito
Hoy encenderé una vela al orar y, a lo largo del día, llevaré una palabra de luz —de aliento o de perdón— a alguien que esté en la oscuridad.
Oración del día
Virgen de la Candelaria del Socavón, tú presentas al mundo a Jesús, luz que las tinieblas no pueden vencer. Concédeme acoger esa luz en mi corazón y no tener miedo de las oscuridades de la vida. Que, como Simeón, sepa reconocer al Salvador y darle gracias. Amén.
Día tercero — La tradición de la bocamina
Memoria histórica
La piedad popular de Oruro conserva un relato entrañable: cuenta la tradición que la imagen de la Virgen apareció en la bocamina protegiendo a un minero. Conviene decir con honestidad que se trata de una tradición piadosa, transmitida por el pueblo creyente, y no de un hecho establecido con documentación histórica cierta. Como en tantos santuarios, en torno al origen de la devoción se han entrelazado la memoria, la gratitud y la fe. Lo verdaderamente firme no es el detalle del relato, sino la realidad de una devoción viva que durante generaciones ha sostenido la esperanza de los mineros.
Meditación
La Iglesia acoge con respeto la piedad popular, sin confundirla con las verdades de fe ni exigirle una exactitud histórica que no le corresponde. Estos relatos expresan, con lenguaje sencillo, una convicción profunda: que María cuida de sus hijos, especialmente de los más expuestos al peligro. Al meditar la tradición de la bocamina, no adoramos una leyenda: agradecemos que el pueblo haya sabido reconocer en la Madre del Señor un amparo cercano. Aprendamos a valorar la fe sencilla de los humildes, distinguiendo siempre lo que es tradición de lo que es doctrina.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla» (Lc 10,21).
Propósito
Hoy cuidaré mi manera de hablar de la fe, distinguiendo con serenidad la tradición piadosa de la doctrina segura, sin desprecio y sin credulidad.
Oración del día
Virgen del Socavón, amparo del pueblo sencillo, gracias por la fe de tantas generaciones que han confiado en tu protección. Enséñame a unir la sencillez del corazón con la verdad de la fe, y a reconocer en ti a la Madre que nos conduce siempre a Jesús. Amén.
Día cuarto — Amparo de los mineros y de los que trabajan en peligro
Memoria histórica
La Virgen del Socavón es reconocida como patrona de los mineros. El trabajo en el interior de la mina ha sido siempre duro y arriesgado: derrumbes, gases, oscuridad, largas horas lejos de la luz del sol. En este contexto, los mineros de Oruro hicieron de la Virgen su refugio, encomendándose a ella antes de bajar a las galerías y ofreciéndole su gratitud al salir con vida. La devoción del Socavón está así profundamente ligada al mundo del trabajo y a la conciencia de la propia fragilidad ante el peligro.
Meditación
El trabajo es participación en la obra creadora de Dios y camino de dignidad, pero también lugar de fatiga y de riesgo. La devoción a la Virgen del Socavón nos recuerda que la fe no es ajena al esfuerzo cotidiano ni al peligro real de tantos oficios. María, que conoció la pobreza y el trabajo en Nazaret, se hace cercana a quienes ganan el pan con dificultad. Hoy podemos rezar por los mineros, los agricultores, los que trabajan en el mar, en la construcción o en cualquier oficio expuesto, pidiendo para ellos protección, condiciones dignas y justicia.
Palabra de Dios sugerida
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28).
Propósito
Hoy rezaré de manera concreta por quienes trabajan en condiciones de peligro y ofreceré con paciencia mi propio trabajo al Señor.
Oración del día
Virgen del Socavón, madre de los mineros y de cuantos trabajan en la fatiga y el peligro, protege a todos los que arriesgan su vida para sostener a sus familias. Alcánzales de tu Hijo seguridad, justicia y descanso, y a mí, un corazón agradecido y solidario. Amén.
Día quinto — El Carnaval, fe y cultura: el triunfo del bien sobre el mal
Memoria histórica
El Carnaval de Oruro, declarado por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, tiene en su centro la gran Entrada, en la que miles de danzantes suben en peregrinación hasta el santuario del Socavón para honrar a la Virgen. Entre sus danzas destaca la Diablada, en la que se representa la lucha entre el bien y el mal: san Miguel arcángel y las virtudes se enfrentan a las figuras del mal, que finalmente resultan vencidas. Para muchos danzantes, participar es cumplir una promesa hecha a la Virgen, y la danza se ofrece como un acto de fe y de devoción.
Meditación
El Carnaval de Oruro merece ser mirado con respeto, no como mero espectáculo, sino como expresión de fe y de cultura de todo un pueblo. La Diablada, con su dramatización de la victoria del bien sobre el mal, recuerda una verdad central del Evangelio: que en Cristo el mal ha sido vencido, y que María y los ángeles fieles están del lado de esa victoria. La danza ofrecida como promesa manifiesta que la fe abarca también el cuerpo, la alegría y el arte. Al meditar este día, pidamos que nuestras celebraciones nunca se vacíen de su sentido y que sepamos ofrecer a Dios también nuestra alegría.
Palabra de Dios sugerida
«No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien» (Rom 12,21).
Propósito
Hoy venceré el mal con el bien en una situación concreta: responderé con paciencia o con caridad donde sienta la tentación de la ira o el rencor.
Oración del día
Virgen del Socavón, a quien tu pueblo honra con danzas y promesas, ayúdame a poner mi vida entera —también mi alegría— al servicio del bien. Que, como en la victoria de san Miguel sobre el mal, sepa yo elegir cada día el camino de tu Hijo y rechazar todo lo que nos aparta de él. Amén.
Día sexto — María en la enfermedad y la prueba
Memoria histórica
En los santuarios marianos, junto a las promesas de acción de gracias, abundan las súplicas de los enfermos y de sus familias. También al santuario del Socavón acuden peregrinos que cargan con dolencias, preocupaciones y penas, confiando en el amparo de la Virgen. La mina, con sus accidentes y enfermedades propias del oficio, hizo que muchas familias de Oruro conocieran de cerca el sufrimiento; y en medio de él encontraron consuelo en la Madre del Señor, que acompaña sin apartar la mirada.
Meditación
María estuvo al pie de la cruz de su Hijo. No fue eximida del dolor, sino que lo atravesó con fe. Por eso puede acompañar a los que sufren sin darles respuestas fáciles, pero sí una presencia firme. Acudir a la Virgen en la enfermedad no es buscar un remedio mágico, sino confiar nuestra fragilidad a Dios por medio de ella, sabiendo que ningún sufrimiento ofrecido con fe queda perdido. Hoy podemos poner ante el Señor a los enfermos que conocemos, y también nuestras propias heridas.
Palabra de Dios sugerida
«Junto a la cruz de Jesús estaba su madre» (Jn 19,25).
Propósito
Hoy visitaré, llamaré o rezaré por una persona enferma, y ofreceré mis propias molestias unidas a la cruz de Cristo.
Oración del día
Virgen del Socavón, que permaneciste junto a la cruz de tu Hijo, acompaña a los enfermos, a los que sufren en cuerpo o en alma y a quienes los cuidan. Alcánzales consuelo, fortaleza y, si es voluntad de Dios, salud; y enséñame a mí a estar cerca del que sufre. Amén.
Día séptimo — La caridad con los pobres
Memoria histórica
Las ciudades mineras han conocido de cerca la desigualdad: junto a la riqueza del subsuelo, la pobreza de muchas familias trabajadoras. La devoción del pueblo de Oruro a la Virgen del Socavón se ha vivido a menudo desde esa condición humilde, la de gentes sencillas que confían en Dios en medio de la escasez. La verdadera devoción mariana no se cierra en sí misma, sino que se abre a los hermanos, especialmente a los más pobres, como enseña constantemente la Iglesia.
Meditación
En su cántico, María proclama que Dios «enalteció a los humildes» y «colmó de bienes a los hambrientos». Quien se acerca de veras a la Virgen aprende a mirar el mundo con los ojos de Dios, que tiene predilección por los pobres. La caridad no es un añadido a la fe, sino su fruto necesario. Honrar a la Virgen del Socavón sin cuidar de los que sufren necesidad sería una contradicción. Hoy examinemos cómo vivimos la solidaridad concreta con quienes nos rodean.
Palabra de Dios sugerida
«Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes» (Lc 1,52-53).
Propósito
Hoy realizaré un gesto concreto de caridad con alguien necesitado: una ayuda, una limosna, una escucha o una compañía.
Oración del día
Virgen del Socavón, madre de los humildes, que cantaste la misericordia de Dios con los pobres, ensancha mi corazón para reconocer a Cristo en los que sufren necesidad. Que mi devoción a ti se traduzca en obras de caridad y de justicia. Amén.
Día octavo — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
El minero baja a la galería confiando en volver a ver la luz. Esa esperanza cotidiana, tantas veces confiada a la Virgen antes de entrar en la mina, se ha convertido en símbolo de la fe del pueblo de Oruro. La Candelaria, que presenta a Cristo como luz, sostiene esa esperanza: por muy densa que sea la oscuridad, la luz de Dios no se apaga. Peregrinar al Socavón ha sido, para muchas generaciones, un modo de renovar la confianza de que el Señor no abandona a los suyos.
Meditación
La esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo, sino la certeza firme de que Dios cumple sus promesas y de que Cristo, muerto y resucitado, es nuestra vida. María es signo e imagen de esa esperanza: creyó cuando todo parecía oscuro y fue asociada al triunfo de su Hijo. Al acercarse la novena a su término, se nos invita a renovar la esperanza en medio de nuestras propias galerías interiores, confiando en que la luz de la Candelaria nos guía hacia la salida.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Rom 5,5).
Propósito
Hoy renovaré mi esperanza en una situación que me pesa, ofreciéndola a Dios y dando un paso concreto de confianza en vez de rendirme al desánimo.
Oración del día
Virgen del Socavón, estrella que no se apaga en la oscuridad, sostén mi esperanza cuando la vida se hace galería estrecha. Enséñame a confiar en las promesas de Dios y a caminar hacia la luz de tu Hijo, seguro de que él no defrauda a quien en él espera. Amén.
Día noveno — Envío: testigos de la luz
Memoria histórica
Cada año, cuando la Entrada del Carnaval concluye y los peregrinos regresan a sus casas, la devoción del Socavón no termina: continúa en el trabajo, en la familia y en la vida ordinaria de los orureños. La fiesta es cumbre, pero no fin: envía a los fieles de vuelta a su vida cotidiana con el corazón renovado. Así también esta novena, al llegar a su noveno día, no se cierra sobre sí misma, sino que nos envía a vivir lo que hemos rezado.
Meditación
Simeón, tras reconocer a Jesús como luz, pudo marchar en paz. También nosotros, después de estos nueve días junto a la Virgen del Socavón, somos enviados a ser testigos de esa luz allí donde vivimos y trabajamos. No se trata de guardar para nosotros la gracia recibida, sino de llevarla a los demás con obras de bien, de justicia y de caridad. Que la luz de la Candelaria, que un día alumbró simbólicamente la bocamina, siga alumbrando nuestros pasos y, a través de nosotros, la vida de quienes nos rodean.
Palabra de Dios sugerida
«Vosotros sois la luz del mundo. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre» (Mt 5,14.16).
Propósito
Hoy me comprometeré a un gesto duradero que prolongue esta novena: una oración diaria, una obra de caridad estable o la reconciliación con alguien.
Oración del día
Virgen del Socavón, al terminar esta novena te doy gracias por acompañarme estos días. Envíame como testigo de la luz de tu Hijo, para que mi vida entera sea, con tu ayuda, un reflejo del bien que vence al mal. Guíame siempre hacia Jesús, luz que las tinieblas no pueden vencer. Amén.
Završna molitva
Dios de bondad, que has querido darnos a María como madre y modelo de fe, te damos gracias por la devoción a Nuestra Señora del Socavón, luz y amparo del pueblo de Oruro. Concédenos, por su intercesión, cuanto conviene a nuestra salvación: fortaleza en el trabajo, consuelo en la prueba, caridad con los pobres y esperanza en la oscuridad. Que, siguiendo el ejemplo de la Virgen de la Candelaria, acojamos siempre a Cristo, luz del mundo, y le sirvamos con fidelidad hasta el día en que le contemplemos cara a cara. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por los mineros y por cuantos trabajan en oficios peligrosos, para que Dios los proteja y les conceda condiciones dignas y justas.
- Por el pueblo de Oruro y por Bolivia entera, para que crezcan en la fe, la concordia y la esperanza.
- Por los enfermos, los que sufren y los que se sienten en la oscuridad, para que encuentren consuelo y luz en Cristo.
- Por los pobres y necesitados, para que no les falte el pan, el trabajo y el amor de los hermanos.
- Por quienes participan en el Carnaval de Oruro y en toda expresión de piedad popular, para que su fe y su alegría den gloria a Dios.
- Por todos los que rezamos esta novena, para que, guiados por la Virgen del Socavón, seamos testigos de la luz que vence las tinieblas.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

