Vida de una santa
A los 64 años vio arder el hospital que dirigía; entre las cenizas distinguió que el edificio se había perdido, pero la misión permanecía.
Margarita d’Youville dirigía el Hospital General de Montreal, donde eran atendidos pobres, enfermos, personas con discapacidad y niños abandonados. El 18 de mayo de 1765, un incendio destruyó el hospital. Las religiosas y los residentes quedaron casi en la calle. Entonces décadas de trabajo parecieron reducidas a cenizas en apenas unas horas, y Margarita no podía saber cómo continuaría una misión privada de su casa y de buena parte de sus medios.
Ocurrió que, con 64 años, empezó a levantar el hospital de nuevo. No lo hizo sola. Llegó solidaridad de comunidades indígenas, de habitantes de Montreal y de benefactores lejanos. Aquella red de ayuda no volvió bueno ni necesario el incendio; permitió responder a sus consecuencias y proteger un servicio que seguía siendo urgente.
Después, en diciembre de aquel mismo año, una parte del edificio reconstruido ya podía utilizarse. Los archivos de las Hermanas Grises conservan la memoria del incendio y la reconstrucción. Margarita comprendió en la práctica que perder el edificio no equivalía a perder la misión: las paredes eran imprescindibles para atender, pero la razón por la que habían sido levantadas podía movilizar de nuevo a una comunidad. El episodio no promete que todo lo destruido se recupere siempre. Muestra que, tras una pérdida real, conviene distinguir entre lo que las llamas han arrebatado y aquello que todavía puede orientar el siguiente gesto compartido.
01
Lo que parecía
No comprendía cómo continuar cuando décadas de trabajo parecían reducidas a cenizas en unas horas.
02
Lo que descubrimos
Comprendió que perder el edificio no era perder la misión y que podía reconstruir con la ayuda de otros.
03
Para tu vida
Ante una pérdida, hoy distinguiré qué se ha destruido realmente y qué propósito permanece, y pediré ayuda para dar un paso posible.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña a quienes lo han perdido todo y danos solidaridad y perseverancia para reconstruir lo que protege la vida. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Archivos de las Hermanas Grises (Sœurs Grises)
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