Vida de un venerable
Era sacerdote en ambientes cercanos a la Corte. Cruzar cárceles, hospitales y barrios pobres le mostró a jóvenes que nunca llegarían hasta su puerta.
Francisco Méndez Casariego nació en Madrid en 1850 y fue ordenado sacerdote en 1874. Ejerció su ministerio en la capital y llegó a ser canónigo. Podía conocer bien la ciudad oficial, religiosa y cercana a la Corte sin haber visto todavía todas las vidas que aquella misma ciudad ocultaba.
Sus visitas a cárceles, hospitales y barrios pobres le mostraron a muchachos que vivían en la calle y a jóvenes llegadas del campo en busca de trabajo. Muchas quedaban expuestas al engaño, la explotación y la prostitución. Ser sacerdote en Madrid no significaba aún conocer todo Madrid.
Comprendió que algunas de aquellas jóvenes probablemente nunca llamarían a la puerta de una parroquia. La respuesta debía ofrecer una casa accesible, protección y la posibilidad de comenzar de nuevo. En 1885 fundó con Mariana Allsopp las Hermanas Trinitarias de Madrid.
Quiso que sus casas fueran hogares con «la puerta siempre abierta» para quien necesitara salir de una situación de explotación. Más tarde creó Porta Coeli para niños de la calle. No miró la vulnerabilidad como un paisaje inevitable de la gran ciudad, sino como una llamada concreta a acercarse.
San Juan Pablo II reconoció sus virtudes heroicas en 1993. Su historia pregunta cuánto conocemos realmente el lugar donde vivimos. La familiaridad con nuestras calles puede ocultar mundos enteros. A veces la misión comienza no viajando lejos, sino atravesando unas pocas calles que nunca habíamos cruzado.
01
Lo que parecía
Que años de ministerio en Madrid bastaban para conocer la ciudad y a quienes necesitaban ayuda.
02
Lo que descubrimos
Que muy cerca había jóvenes explotadas y niños de la calle que difícilmente llegarían por sí solos hasta sus espacios habituales.
03
Para tu vida
Recorreré o investigaré hoy una realidad vulnerable de mi propio entorno que hasta ahora no había aprendido a mirar.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Francisco Méndez Casariego, abre nuestros ojos a quienes viven ocultos en nuestras ciudades. Protege a jóvenes explotados y niños sin hogar. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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