Vida de un venerable
Había promovido una obra para que los enfermos de cáncer, incluidos los más pobres, recibieran cuidado y apoyo. En 1993 el diagnóstico dejó de ser una realidad ajena.
Juan Manuel Martín del Campo nació en Lagos de Moreno en 1917. Durante las leyes anticlericales mexicanas se formó en un seminario clandestino y fue ordenado sacerdote en 1940. Dedicó su ministerio a la reconciliación, la dirección espiritual, los pobres y los enfermos.
Su preocupación por quienes sufrían cáncer se hizo concreta. Fundó «Ayúdame, hermano, tengo cáncer» —AHTECA—, una obra de atención a los enfermos y a sus familias que facilitaba también el acceso de los más pobres. Promovió además un colegio para niños necesitados.
En 1993 le diagnosticaron un cáncer de próstata avanzado con metástasis. No diremos que la enfermedad le fue enviada para completar su obra ni que quien acompaña un dolor tenga que padecerlo después. El cáncer fue un mal que produjo tratamientos duros y sufrimiento real.
Lo que cambió fue su lugar ante una realidad que llevaba años atendiendo: además de acompañar, tuvo que dejarse acompañar. El Dicasterio afirma que vivió la enfermedad como ocasión para compartir el sufrimiento de otros enfermos y de sus familias, sin convertir ese sufrimiento en algo bueno por sí mismo.
Murió en Jalapa en 1996 y Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2015. Su historia recuerda que la experiencia y la autoridad de quien ayuda no lo colocan fuera de la fragilidad: también puede llegar el día de recibir los cuidados que antes procuró para otros.
01
Lo que parecía
Que fundar una obra para enfermos lo situaba siempre en el lado de quien podía ofrecer ayuda, consuelo y soluciones.
02
Lo que descubrimos
Que el cuidador también puede convertirse en enfermo y necesitar de otros; recibir ayuda no desmiente todo lo que antes fue capaz de entregar.
03
Para tu vida
Practicaré la humildad de pedir y recibir una ayuda concreta sin pensar que mi fragilidad borra mi experiencia, mi dignidad o el bien que ya he hecho.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Juan Manuel Martín del Campo, acompaña a los enfermos de cáncer, a sus familias y a quienes un día deben aceptar los cuidados que antes ofrecieron. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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