Vida de un venerable
La pobreza lo había obligado a trabajar como telegrafista desde los doce años. Cuando por fin estudiaba para ser sacerdote, la Revolución mexicana cerró el seminario y tuvo que buscar otro camino.
José Bardomiano de Jesús Guzmán Figueroa —después padre Pablo María— nació en México en 1897. Sintió desde niño la vocación sacerdotal, pero la pobreza familiar lo obligó a comenzar a trabajar como telegrafista a los doce años.
En 1911 pudo entrar en el seminario menor de Morelia y dos años después pasó al mayor. Parecía haber recuperado el camino que la necesidad económica había retrasado. En 1915, sin embargo, la Revolución mexicana obligó a interrumpir los estudios y abandonar el seminario.
Pablo no podía controlar la reapertura ni asegurar cuándo podría regresar. Durante aquel intervalo se matriculó en Medicina y Farmacia. No afirmamos que la violencia fuera necesaria ni que esos estudios tuvieran una finalidad oculta: fueron la respuesta concreta de un joven cuyo itinerario había quedado suspendido.
En 1918 pudo volver al seminario. Conoció al padre Félix Rougier, ingresó en los Misioneros del Espíritu Santo y fue ordenado sacerdote en 1923. Más tarde ejerció clandestinamente el ministerio durante la persecución religiosa, estudió Derecho Canónico en Roma y fundó con Enriqueta Rodríguez las Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad.
Murió en 1967 y Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2016. Ni el trabajo infantil ni el cierre revolucionario tuvieron la última palabra sobre su vocación; tampoco necesitamos llamar inútil a la etapa de Medicina y Farmacia para reconocer que, cuando fue posible, retomó libremente el camino sacerdotal.
01
Lo que parecía
Que la pobreza y después la revolución estaban convirtiendo su vocación sacerdotal en un itinerario imposible de continuar.
02
Lo que descubrimos
Que una interrupción impuesta puede obligar a buscar una respuesta provisional sin decidir para siempre el sentido de toda la vida.
03
Para tu vida
Cuando un camino importante quede materialmente cerrado, atenderé con responsabilidad lo que hoy sí puedo hacer sin declarar muerta una llamada que todavía necesita tiempo y discernimiento.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Pablo María Guzmán, sostén a quienes ven interrumpida su formación y concédeles responsabilidad en el presente, libertad para discernir y perseverancia para retomar el bien cuando vuelva a ser posible. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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