Vida de una venerable
Entró en una comunidad religiosa a los veintidós años y una enfermedad grave la obligó a regresar a casa. No pudo conservar aquella forma, pero la llamada siguió tomando cuerpo durante décadas.
María de Jesús Guízar Barragán nació en Cotija de la Paz en 1899, dentro de una familia profundamente religiosa. Desde joven deseó consagrarse a Dios y, a los veintidós años, entró en el Instituto de las Teresianas de Estados Unidos.
Una enfermedad grave la obligó a regresar a casa. No diremos que Dios se la envió ni que fuera necesaria para descubrir otro camino. Lo documentado es que aquella salida no apagó su deseo: con permiso de su director espiritual hizo privadamente votos de virginidad y servicio a los necesitados.
Durante la persecución religiosa su familia tuvo que trasladarse varias veces. Al morir sus padres asumió las responsabilidades educativas y administrativas de sus hermanos menores, mientras continuaba el apostolado entre los pobres. La consagración que no podía vivir dentro del instituto anterior tuvo que convivir con deberes familiares muy concretos.
Con el tiempo reconoció además la soledad y las necesidades de sacerdotes ancianos, enfermos o perseguidos. Fundó una comunidad que acabaría llamándose Siervas Guadalupanas de Cristo Sacerdote y, en 1960, se trasladó a Tulpetlac para cuidar el santuario de la Quinta Aparición Guadalupana y evangelizar a sus peregrinos.
El 26 de julio de 1961, casi cuarenta años después de haber tenido que abandonar el primer instituto, profesó los votos religiosos junto con otras cuatro mujeres. Murió en 1973 y Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2016. No recuperó simplemente el plan de los veintidós años: aquella llamada encontró, tras una larga fidelidad laical y familiar, una comunidad nueva.
01
Lo que parecía
Que salir por enfermedad del instituto significaba haber quedado fuera de la vida consagrada que deseaba.
02
Lo que descubrimos
Que una forma concreta podía cerrarse sin cancelar la entrega: primero la vivió privadamente y en su familia; décadas después profesó con la comunidad que había fundado.
03
Para tu vida
No confundiré la pérdida de una forma concreta con la desaparición automática de toda llamada; discerniré cómo vivir hoy su verdad sin negar mis responsabilidades reales.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos a la venerable María de Jesús Guízar, acompaña a quienes la enfermedad aparta del camino imaginado y muéstrales cómo permanecer fieles sin despreciar sus responsabilidades presentes. Santa María de Guadalupe, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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