Sagrada Escritura
La multitud cruzó el lago buscando otra comida; Jesús no despreció su hambre, pero la condujo más lejos.
Tras la multiplicación de los panes, la multitud buscó a Jesús y cruzó el lago hasta encontrarlo. Habían comido y quedado saciados; era comprensible querer de nuevo aquel alimento. Sin embargo, Jesús puso palabras sobre una búsqueda que ellos aún no sabían interpretar: lo buscaban por haber comido pan, no por haber comprendido el signo. Su necesidad era real, pero su lectura de lo ocurrido se detenía en la primera capa.
Jesús los invitó a no trabajar solo por el alimento que perece, sino por el que permanece para la vida eterna. Cuando le pidieron ese pan, se presentó a sí mismo como el Pan de Vida: quien va a Él no tendrá hambre y quien cree en Él no tendrá sed. El signo no quedaba negado; revelaba una hondura que la saciedad inmediata todavía ocultaba. Lo que parecía una solución para aquel día abría una pregunta sobre el deseo más profundo del corazón y sobre la comunión con Cristo. La multitud buscaba algo bueno, pero Jesús quería llevarla desde el don recibido hasta el Dador.
01
Lo que parecía
Que la necesidad terminaba en conseguir otra vez el pan que había saciado el hambre del día anterior.
02
Lo que descubrimos
Que aquel alimento era también un signo: Jesús quería conducirlos hasta Él, el Pan de Vida.
03
Para tu vida
Hoy preguntaré a Jesús qué hambre hay debajo de mi petición inmediata, y no me detendré en el don sin buscar al Dador.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, Pan de Vida, recibe mis necesidades verdaderas y muéstrame el deseo más hondo que solo encuentra descanso en ti. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Juan 6,22-35
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
