Sagrada Escritura
Nunca se había marchado, pero la música de una fiesta reveló cuánto desconocía al padre con quien vivía.
Cuando el hijo menor volvió después de malgastar la herencia, el padre corrió a recibirlo y preparó una fiesta. El hermano mayor regresó del campo, oyó música y, al saber el motivo, se indignó y no quiso entrar. Había permanecido, trabajado y obedecido; por eso la celebración le parecía una injusticia. Interpretó su vida como servicio sin recompensa y la misericordia hacia su hermano como un agravio contra él.
El padre salió también a buscar al hijo que estaba fuera de la fiesta. Lo llamó «hijo», le recordó que siempre estaba con él y que todo lo suyo era suyo. A la vez explicó por qué era necesario alegrarse: aquel hermano estaba muerto y había vuelto a la vida, estaba perdido y había sido encontrado. La parábola no cuenta si el mayor entró. Deja abierta su conversión y también la nuestra. Lo que él veía como favoritismo se revelaba como el gozo de un padre que no deja de amar a ninguno de sus hijos. Estar físicamente en casa no significaba todavía haber comprendido aquel corazón.
01
Lo que parecía
Que acoger con fiesta al hermano perdido rebajaba la fidelidad del mayor y le quitaba algo que le correspondía.
02
Lo que descubrimos
Que el padre no olvidaba al hijo mayor: salió también por él y quiso ensanchar su justicia con la misericordia.
03
Para tu vida
Si la misericordia de Dios con otro me irrita, no me quedaré fuera haciendo cuentas: dejaré que el Padre ensanche hoy mi corazón.
Oración
Una oración para hoy
Padre bueno, sal a buscarme cuando el resentimiento me deje fuera y enséñame a alegrarme porque un hermano vuelve a la vida. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Lucas 15,11-32
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