Sagrada Escritura
Mientras unos solo veían su pasado, Jesús mostró el amor nacido de saberse perdonada.
Un fariseo invitó a Jesús a comer. Una mujer conocida en la ciudad como pecadora entró con un frasco de perfume, lloró a sus pies, los secó con sus cabellos, los besó y ungió. El anfitrión interpretó la escena desde el pasado de ella y dudó de Jesús por permitir que se acercara. Ante aquella mesa, la mujer parecía quedar encerrada en su reputación.
Jesús contó la historia de dos deudores a quienes se perdonaron cantidades distintas y preguntó quién amaría más. Después contrastó la fría acogida del anfitrión con los gestos abundantes de la mujer. No negó sus pecados: declaró que quedaban perdonados y señaló que su mucho amor manifestaba haber sido alcanzada por una gran misericordia. Finalmente le dijo que su fe la había salvado y que marchara en paz. Lo que otros leían como impropiedad apareció como amor agradecido. El perdón no la hizo superior; la liberó para amar de otra manera.
01
Lo que parecía
Que su pasado definía toda la escena y que la cercanía de aquella mujer solo podía contaminar la respetabilidad de quienes la rodeaban.
02
Lo que descubrimos
Que Jesús ve el amor nacido de la misericordia recibida: saberse perdonado no autoriza a juzgar, sino que ensancha la capacidad de amar.
03
Para tu vida
Si hoy recuerdo cuánto se me ha perdonado, no miraré a nadie desde arriba: dejaré que esa misericordia cambie mi manera de amar.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, la mujer a los pies de jesús — amar desde el perdón. Sostén mi fe cuando no comprenda, enséñame a recibir tu luz y a responder hoy con verdad y amor. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Lucas 7,36-50
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