Sagrada Escritura
El salario recibido dejó de parecer bueno en cuanto los primeros miraron lo dado a los últimos.
Jesús contó que el dueño de una viña salió varias veces a contratar trabajadores, incluso cuando quedaba poco día. Al anochecer, comenzó a pagar por los últimos y les dio un denario. Los primeros imaginaron que recibirían más, pero cobraron lo acordado. Lo que había sido un salario justo empezó a parecerles insuficiente solo porque compararon su paga con la generosidad concedida a otros.
El dueño recordó a uno de ellos que no le había quitado nada ni faltado a su palabra: quería ser generoso con el último. Después quedó al descubierto que el problema no estaba en el don recibido, sino en un ojo entristecido por la bondad ajena. La parábola no establece normas salariales ni desprecia el trabajo; revela la libertad de la gracia de Dios, que no funciona como una competición de méritos. Cuando alguien es acogido, perdonado o bendecido de un modo que nos parece «demasiado», la comparación puede impedirnos agradecer. La gracia concedida a otro no reduce la nuestra.
01
Lo que parecía
Parecía que la generosidad con los últimos convertía en injusto o menor lo que los primeros habían recibido.
02
Lo que descubrimos
Después se comprendió que el dueño no les quitó nada: fue la comparación la que convirtió el regalo en resentimiento.
03
Para tu vida
Cuando hoy Dios haga bien a otro, diré: «Su gracia no me quita nada» y agradeceré de nuevo lo que yo he recibido.
Oración
Una oración para hoy
Padre bueno, cura en mí la comparación y dame alegría ante tu generosidad, también cuando alcanza a quien llegó después. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Mateo 20,1-16
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
