Nuestra Señora de Lourdes — La Inmaculada Concepción
«Que soy era Immaculada Councepciou»
El nombre
El 25 de marzo de 1858 (fiesta de la Anunciación), en la decimosexta aparición, Bernadette preguntó a la Señora su nombre. La respuesta fue en dialecto gascón: «Que soy era Immaculada Councepciou» («Yo soy la Inmaculada Concepción»). El dogma de la Inmaculada Concepción había sido definido apenas cuatro años antes, en 1854. Bernadette no conocía el término: fue a decírselo al párroco, Abbé Peyramale, sin entender lo que decía, repitiéndolo de memoria como algo aprendido.
Imaginea
La descripción de Bernadette: una joven de apariencia de 16-17 años, vestida de blanco con un lazo azul en la cintura, con un rosario blanco en el brazo derecho, y rosas amarillas sobre los pies. La figura iluminaba toda la cueva. La estatua de la gruta (la Virgen del santuario) fue esculpida por Joseph Fabisch en 1864 según las indicaciones de Bernadette: al verla, Bernadette dijo «es bonita, pero no es ella».
