{"id":248,"date":"2026-06-07T11:36:26","date_gmt":"2026-06-07T11:36:26","guid":{"rendered":"https:\/\/rezaelrosario.org\/novena-virgen-del-pilar"},"modified":"2026-06-07T11:36:26","modified_gmt":"2026-06-07T11:36:26","slug":"novena-virgen-del-pilar","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/novena-virgen-del-pilar","title":{"rendered":"Novena a Nuestra Se\u00f1ora del Pilar"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"rr-om\">\n<style>\n.rr-om{max-width:880px;margin:0 auto;font-family:Inter,system-ui,sans-serif;color:#1E2A36}\n.rr-om h1{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;text-align:center;font-size:2rem;margin:.4rem 0 .6rem}\n.rr-om .rr-lead{color:#344054;line-height:1.7;max-width:720px;margin:0 auto 1.2rem;text-align:center}\n.rr-om h2{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;font-size:1.4rem;border-bottom:2px solid #C9A227;padding-bottom:.35rem;margin:2rem 0 .9rem}\n.rr-om .rr-card{background:#fff;border:1px solid #E6E1D8;border-radius:14px;box-shadow:0 4px 14px rgba(30,42,54,.06);padding:1.2rem 1.4rem;margin:0 0 1rem;color:#344054;line-height:1.75}\n.rr-om .rr-card p{margin:.6rem 0}\n.rr-om details.oracion-card{background:#fff;border:1px solid #E6E1D8;border-radius:14px;box-shadow:0 4px 14px rgba(30,42,54,.06);margin:0 0 .7rem;overflow:hidden}\n.rr-om details.oracion-card summary{font-family:Merriweather,Georgia,serif;color:#1F4E79;font-size:1.05rem;font-weight:700;padding:.85rem 1.1rem;cursor:pointer;list-style:none;display:flex;align-items:center;gap:.6rem}\n.rr-om details.oracion-card summary::-webkit-details-marker{display:none}\n.rr-om details.oracion-card summary::before{content:\"\u2726\";color:#C9A227;font-size:.85rem;transition:transform .2s}\n.rr-om details.oracion-card[open] summary::before{transform:rotate(90deg)}\n.rr-om details.oracion-card summary:hover{background:#F8F5EF}\n.rr-om details.oracion-card summary:focus-visible{outline:3px solid #C9A227;outline-offset:-3px}\n.rr-om .oracion-contenido{padding:.2rem 1.3rem 1.2rem;color:#344054;line-height:1.75}\n.rr-om .rr-nota{background:#F3E7BD66;border:1px solid #E6D9A8;border-radius:10px;padding:.6rem .9rem;color:#6B5512;font-size:.92rem;margin:.4rem 0 .9rem}\n.rr-om .rr-paso{color:#8A6D1D;font-weight:700;font-size:.85rem;text-transform:uppercase;letter-spacing:.04em;margin-top:1rem}\n<\/style>\n\n<h1>Novena a Nuestra Se\u00f1ora del Pilar<\/h1>\n\n<p class=\"rr-lead\">Nueve d\u00edas de oraci\u00f3n con la Virgen del Pilar, que vino en carne mortal a Zaragoza para confortar al Ap\u00f3stol Santiago, dej\u00e1ndonos su sagrada Imagen sobre la columna ang\u00e9lica como s\u00edmbolo de la firmeza de la fe. Su fiesta se celebra el <strong>12 de octubre<\/strong>; la novena se reza tradicionalmente del <strong>3 al 11 de octubre<\/strong>, aunque puede hacerse en cualquier momento.<\/p>\n\n<p class=\"rr-nota\"><strong>C\u00f3mo se reza cada d\u00eda:<\/strong> la se\u00f1al de la Santa Cruz \u2192 el acto de contrici\u00f3n \u2192 la oraci\u00f3n preparatoria para todos los d\u00edas \u2192 la lectura y oraci\u00f3n del d\u00eda \u2192 terminar cada d\u00eda rezando <strong>cinco Avemar\u00edas<\/strong> \u2192 pedir la gracia particular que se desea conseguir \u2192 la oraci\u00f3n final.<\/p>\n\n<h2>Acto de contrici\u00f3n para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p>Se\u00f1or m\u00edo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador y Redentor m\u00edo. Por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo coraz\u00f3n haberos ofendido; propongo firmemente nunca m\u00e1s pecar; apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, restituir y satisfacer, si algo debiere. Ofr\u00e9zcoos mi vida, obras y trabajos, en satisfacci\u00f3n de todos mis pecados. Y como os suplico, as\u00ed conf\u00edo en vuestra bondad y misericordia infinita, me los perdonar\u00e9is por los merecimientos de vuestra preciosa sangre, pasi\u00f3n y muerte, y me dar\u00e9is gracia para enmendarme, y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>Oraci\u00f3n preparatoria para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p>\u00a1Oh Se\u00f1or Omnipotente! En vuestra soberana presencia derramo todo mi coraz\u00f3n, implorando vuestra bondad: yo soy aquella oveja perdida que mi amado Jes\u00fas, como Pastor bueno, se afan\u00f3 tanto en buscarla, la redimi\u00f3 con su precios\u00edsima sangre, y la tom\u00f3 sobre sus hombros, para volverla al redil de la Iglesia. \u00bfPermitir\u00e9is ahora que se pierda? \u00a1Ay de m\u00ed, me confundo a m\u00ed mismo! La causa verdaderamente es m\u00eda, porque se trata de mi eterna salud, pero tambi\u00e9n es vuestra, porque se interesa vuestra gloria. Mas entre tanto viva sobre la tierra, me hallo en la incertidumbre de mi salvaci\u00f3n. En semejante conflicto, permitid, Se\u00f1or, que desahogue con suspiros el profundo sentimiento que aflige mi coraz\u00f3n. Porque, \u00bfqu\u00e9 me importar\u00e1 ganar el Universo, si me pierdo para siempre?<\/p>\n<p>Por esta causa tan importante, elevo mis fervorosos ruegos hasta el trono de vuestra gracia, suplic\u00e1ndoos que libr\u00e9is mi alma de las furias del le\u00f3n infernal. En Vos conf\u00edo, Madre piadosa, favorecedme en tan grave necesidad. Acordaos \u00a1oh gracios\u00edsima Virgen Mar\u00eda! que jam\u00e1s se ha o\u00eddo decir de nadie, que habi\u00e9ndose acogido a vuestra protecci\u00f3n, pidiendo vuestro amparo, e implorando vuestra intercesi\u00f3n, se haya perdido. Animado yo con esta confianza, acudo a Vos: pecador como soy me presento gimiendo y suplic\u00e1ndoos, que me adopt\u00e9is para siempre como hijo, que tom\u00e9is a vuestro cargo mi eterna salvaci\u00f3n. No despreci\u00e9is mis palabras, Vos que sois Madre de la palabra eterna. O\u00eddlas propicia, y despachadlas favorablemente, \u00e9ste ser\u00e1 todo mi consuelo sobre la tierra, y me inspirar\u00e1 la m\u00e1s segura confianza de ser colocado un d\u00eda entre los Coros de los \u00c1ngeles, donde alabar\u00e9 para siempre a Dios mi Salvador, y cantar\u00e9 eternamente las misericordias de mi excelsa Protectora. As\u00ed sea.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Leer y meditar a continuaci\u00f3n la lectura del d\u00eda que corresponda<\/p>\n<\/div>\n\n<h2>Los nueve d\u00edas<\/h2>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda primero<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>Milagrosa venida de la Sant\u00edsima Virgen en carne mortal a Zaragoza<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda! \u00a1Vos en Zaragoza! Yo os saludo, Soberana Reina, en el d\u00eda m\u00e1s feliz que vieron las naciones. \u00a1Grata memoria! Que pasando de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, mantiene por diecinueve siglos una devoci\u00f3n tierna, una piedad constante, y un agradecimiento. \u00a1Milagrosa venida! Que as\u00ed transporta nuestros corazones en un santo j\u00fabilo, y excita en nosotros los m\u00e1s tiernos sentimientos de piedad y gratitud eterna. \u00a1Fineza admirable! \u00a1Predilecci\u00f3n singular! \u00a1Exceso de amor! Cuando la Madre de Dios viv\u00eda a\u00fan en la famosa Ciudad de Jerusal\u00e9n, oficiosamente ocupada en el cuidado de la naciente Iglesia, se dign\u00f3 venir a Zaragoza a visitarnos en persona. Esta es la tradici\u00f3n m\u00e1s autorizada y respetable. En el a\u00f1o 40 de la Era cristiana, dominando el Imperio Romano, y predicando el Santo Evangelio en esta misma Ciudad, el Protom\u00e1rtir entre los Ap\u00f3stoles nuestro Patr\u00f3n Santiago, a tiempo que oraba con sus disc\u00edpulos en las orillas del Ebro, a la media noche del dos de Enero, se le apareci\u00f3 la Sant\u00edsima Virgen, Madre de Dios y Reina del Cielo, viviendo a\u00fan en carne mortal, llena de majestad, y acompa\u00f1ada de coros de \u00c1ngeles, que cantaban diversas alabanzas. Los \u00c1ngeles, seg\u00fan su piadosa tradici\u00f3n, tra\u00edan su Sagrada Imagen y una Columna de jaspe, que hoy con tanta devoci\u00f3n veneramos. \u00a1Oh beneficio incomparable! \u00bfDe d\u00f3nde a nosotros tanto favor? \u00bfPor qu\u00e9 es Zaragoza la predilecta? Cosas grandes se han dicho de ti, Ciudad Augusta; pero ninguna eleva tanto tu grandeza, como la venida de la Sant\u00edsima Virgen en carne mortal. \u00a1Oh Ciudad de Mar\u00eda! Este favor no dispensado a naci\u00f3n alguna, forma tu verdadera gloria, y cubre tu suelo cl\u00e1sico de honor, de riqueza, de nobleza, y la memoria de este prodigio inmortalizada en los fastos de la Iglesia, har\u00e1 eterna tu gloria, y la de la naci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Reina! \u00a1Oh Madre! \u00a1Oh Se\u00f1ora! \u00a1Cu\u00e1nto os debo por este beneficio tan singular! \u00a1Y cu\u00e1n poco es lo que yo he hecho hasta aqu\u00ed en obsequio vuestro! Mi alma se deshace en llantos de ternura, y siente infinitamente no haberos correspondido. Pero sois Madre de bondad, yo me acojo a vuestra protecci\u00f3n, suplic\u00e1ndoos humildemente, que sin atender a mis iniquidades, sino s\u00f3lo a vuestra misericordia, se\u00e1is mi intercesora y abogada para con Dios, y as\u00ed mi alma, horriblemente deforme por la culpa, recobrar\u00e1 su belleza; herida de muerte, sanar\u00e1; muerta espiritualmente, volver\u00e1 a la vida; y como dice el Ap\u00f3stol, se har\u00e1 como una nueva criatura en Jesucristo. Esta gracia principalmente os pido, y la particular que deseo en esta novena, si me conviene para el mayor bien de mi alma. Los \u00c1ngeles os alaben. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda segundo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>La Sant\u00edsima Virgen manda al ap\u00f3stol Santiago que le erija un templo a su nombre en el mismo lugar que le se\u00f1ala<\/strong><\/p>\n<p>La Reina de los Cielos y Abogada nuestra, no s\u00f3lo nos ha distinguido entre todas las naciones con su venida a Zaragoza, sino que para perpetuar la memoria de tan singular beneficio, mand\u00f3 al Ap\u00f3stol Santiago edificase un templo a nombre de tan gran Se\u00f1ora. El santo Ap\u00f3stol, vuelve de su \u00e9xtasis y de su rapto por el resplandor de su presencia, oye las dulces palabras con que le habla de este modo: Santiago, este es el lugar que yo he elegido: aqu\u00ed quiere el Omnipotente que dediques un templo, que llevando mi nombre, sea el suyo engrandecido. Este ha de ser mi templo y casa, mi propia herencia y posesi\u00f3n; en \u00e9l se manifestar\u00e1 la virtud del Alt\u00edsimo por mi intercesi\u00f3n y mis ruegos a favor de los que pidieren con verdadera fe y piadosa devoci\u00f3n. Aqu\u00ed se obrar\u00e1n prodigios, y portentos admirables, especialmente en aquellos que en sus necesidades invocaren mi favor. Mira tambi\u00e9n ese Pilar, \u00e9l quedar\u00e1 aqu\u00ed, y colocada sobre \u00e9l mi propia Imagen. En testimonio de esta verdad y promesa, estar\u00e1 en este lugar con la fe, hasta el fin del mundo, y nunca faltar\u00e1 en esta Ciudad, quien venere el nombre de Jesucristo, mi Hijo. \u00a1Qu\u00e9 generosidad! \u00a1Qu\u00e9 amor el que nos muestra la Sant\u00edsima Virgen! La Reina del Cielo ha colocado su trono en Zaragoza. Llegaos, hijos de la Iglesia, a este trono de misericordia, pedid con confianza favores y gracias, que esta tierna Madre est\u00e1 empe\u00f1ada en vuestro bien. \u00bfQui\u00e9n jam\u00e1s la invoc\u00f3 en sus necesidades que no fuera luego socorrido?<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>Yo clamo, pues, a Vos, Madre amada; poderosa sois para librarme de la muerte eterna, como hab\u00e9is librado a innumerables pecadores, alcanz\u00e1ndoles tiempo de penitencia e inspir\u00e1ndoles arrepentimiento de sus culpas. Os ruego con toda la efusi\u00f3n de mi coraz\u00f3n contrito y humillado, que os compadezc\u00e1is de este siervo infiel, que restituy\u00e1is a la amistad de Dios a este hijo ingrato, que arrepentido clama a Vos. Salvadme, Madre m\u00eda, no permit\u00e1is que perezca para siempre. Alcanzadme tambi\u00e9n la gracia particular que pido en esta Novena, si me conviene para el mayor bien de mi alma. Coros celestiales, ensalzad a Mar\u00eda, como Reina suprema de los Cielos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda tercero<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>La Sant\u00edsima Virgen nos dej\u00f3 como un don precioso su sagrada imagen que es nuestro amparo y consuelo en toda tribulaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Grande y digno de toda nuestra gratitud es el beneficio que nos dispens\u00f3 la soberana Reina de los \u00c1ngeles con su venida a Zaragoza, pero tambi\u00e9n es digno de todo nuestro aprecio, el monumento eterno, la memoria perenne de habernos dejado su sagrada Imagen como un don precioso del Cielo. \u00a1Oh! \u00bfC\u00f3mo hemos de olvidar beneficios tan singulares, si tenemos siempre a nuestra consideraci\u00f3n un recuerdo perpetuo de las finezas de su maternal amor para con nosotros? Acudimos a los pies de tan gran Se\u00f1ora. \u00bfPero con qu\u00e9 confianza? Acudimos a derramar toda la efusi\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, en todas nuestras angustias y tribulaciones. Y apenas llegamos a su soberana presencia, \u00a1oh qu\u00e9 consuelo experimenta luego nuestro afligido esp\u00edritu! \u00a1Oh, c\u00f3mo se desahoga nuestro coraz\u00f3n en tiernos suspiros! \u00a1Oh qu\u00e9 ternura, qu\u00e9 dulce consuelo sentimos, cu\u00e1ndo nos postramos en su c\u00e1mara Angelical! Nuestra alma se enajena de gozo al considerar que en este propiciatorio qued\u00f3 nuestra benigna Ester, con la vara de oro del celestial Asuero en sus manos, para alcanzarnos favores y gracias. En esta casa de \u00c1ngeles, a los pies del trono de la Reina celestial, es donde se han enjugado las l\u00e1grimas de tantos afligidos, donde se han templado los gemidos de tantos desconsolados, y donde se han acallado los clamores de tantos desesperados. Todo esto publica a cada paso la gratitud de los espa\u00f1oles m\u00e1s piadosos, y de cuantos verdaderos adoradores acuden a admirar de cerca esta gloriosa Jerusal\u00e9n, quienes ven cumplido en este santo Templo, de Mar\u00eda del Pilar, lo que ped\u00eda Salom\u00f3n al Se\u00f1or en la dedicaci\u00f3n de su santo Templo, cuando dec\u00eda: \u00absi el extra\u00f1o y el que no es de tu pueblo, viniere de lejos atra\u00eddo de la fama de tu grande nombre, y te adorare en este lugar, t\u00fa le oir\u00e1s desde tu firm\u00edsima habitaci\u00f3n, y cumplir\u00e1s todas las cosas, por las que el peregrino te invocare, para que todos reconozcan y respeten su sagrado nombre, como lo hace tu querido pueblo\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Madre amorosa! Yo, aunque hijo ingrato, pero defensor de vuestras glorias, publicar\u00e9 a voz en grito, por todo el universo, que cuantos os han invocado en sus necesidades y peligros, han experimentado los auxilios y consuelos que generosamente derram\u00e1is sobre los que os imploran con fervor. \u00a1Pero cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros que somos vuestros favorecidos, y que tantas pruebas tenemos de vuestra bondad y compasi\u00f3n! Cuantas veces hemos exclamado \u00a1oh, Madre de Dios del Pilar, sed nuestro amparo y consuelo en nuestra tribulaci\u00f3n!, otras tantas nos hab\u00e9is consolado. Continuad, Madre compasiva, en favorecernos, y principalmente calmad nuestros temores en la hora de nuestra muerte. \u00a1Oh c\u00f3mo nos angustia la memoria de aquel momento terrible! Consoladora de los afligidos, asistidnos en aquella hora de turbaci\u00f3n, y disipad todos nuestros temores. Proteged a vuestros hijos y devotos. Recibidnos en vuestros brazos, y muramos en ellos, para resucitar felizmente a la vida eterna. Concededme tambi\u00e9n la gracia particular que os pido en esta Novena, si me conviene para el mayor bien de mi alma. Criaturas todas de la tierra, saludad a Mar\u00eda como gran Se\u00f1ora del universo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda cuarto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>La Sant\u00edsima Virgen nos dej\u00f3 el pilar santo o columna ang\u00e9lica, s\u00edmbolo de la fortaleza y estabilidad de la fe cat\u00f3lica en Zaragoza hasta el fin del mundo<\/strong><\/p>\n<p>Zaragoza posee una rica alhaja, un precioso tesoro, una sagrada Columna, que la ennoblece, la protege, la honra y la ilustra. \u00bfDe qui\u00e9n ha recibido este regalo tan magn\u00edfico, este don tan apreciable, sino de Mar\u00eda? Esta es toda tu felicidad, Cat\u00f3lica Espa\u00f1a, naci\u00f3n magn\u00e1nima. La Reina celestial fij\u00f3 en Zaragoza esta misteriosa Columna, significando a los siglos futuros, que perpetuaba gloriosamente entre nosotros el precioso dep\u00f3sito de la fe que nos hab\u00eda confiado. El orbe cat\u00f3lico admira la firmeza de esta Columna, que se ha conservado inmoble, en el mismo lugar que se\u00f1al\u00f3 la Sant\u00edsima Virgen, sin que las conquistas de los romanos, el odio de los herejes, el furor de los \u00e1rabes, haya turbado su permanencia. Todo certifica la grandeza de su fundamento, y la fuerza poderosa de nuestra Princesa. La India, el Asia, el \u00c1frica, sacudieron el yugo de Jesucristo. El universo entero se admir\u00f3 de verse arriano, en expresi\u00f3n de San Jer\u00f3nimo. Pero la ciudad de Mar\u00eda, fundada sobre la firme Columna, no ha perdido como Jerusal\u00e9n, su primitivo esplendor. La antorcha de la fe, que la Sant\u00edsima Virgen encendi\u00f3 en su venida, no se ha extinguido. Innumerables M\u00e1rtires que forman la gloria de la religi\u00f3n, y el honor de Zaragoza, fueron sacrificados en su defensa.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Madre de Dios del Pilar! Haced que veneremos esta Columna de nuestra gloria, anuncio de tantas felicidades. Sea nuestra fe semejante a su firmeza y peleemos con valor contra los enemigos de nuestra alma, que confiando en el auxilio que nos significa esta misteriosa Columna, venceremos. C\u00famplase as\u00ed, Madre de los espa\u00f1oles, haced que perseveremos constantes en la fe, y si fuere necesario, muramos en su defensa, imitando el glorioso ejemplo que nos dejaron nuestros mayores, y as\u00ed conseguiremos la palma y la corona que est\u00e1 prometida a los vencedores, y cantaremos el triunfo uni\u00e9ndonos para siempre con el coro de los m\u00e1rtires. Concededme, Madre piadosa, la gracia particular que os pido en esta Novena, si conviene para mi salvaci\u00f3n. Los \u00c1ngeles os alaben. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda quinto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>Glorias y excelencias del santo templo del Pilar de Zaragoza, el primero del mundo dedicado a la Sant\u00edsima Virgen<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1La misma Reina de los Cielos y abogada nuestra es la Fundadora de este Templo augusto! Si nuestros mayores vieron en los primeros siglos de la salud cristiana, esa Arca de la nueva Alianza, colocada en la humilde Silo, y bajo un pobre techo edificado por el Protom\u00e1rtir entre los Ap\u00f3stoles, nuestro Patr\u00f3n Santiago, y sus santos disc\u00edpulos, nosotros la adoramos ya elevada a la majestad y magnificencia de este admirable y suntuoso Templo. \u00a1Oh Trono! \u00a1Oh monumento de la Reina Celestial! Este es el primer templo del mundo dedicado en honor de la Sant\u00edsima Virgen. Su c\u00e9lebre invocaci\u00f3n del Pilar, ha sido llevada a todas las naciones del Universo, con gloria de su nombre. \u00a1Oh Ciudad augusta! T\u00fa ver\u00e1s aumentarse la devoci\u00f3n de los fieles, y el orbe cat\u00f3lico ser\u00e1 un \u00e9mulo de las glorias de este Templo. Porque no es un edificio, en que haya s\u00f3lo que admirar la magnificencia, como en el Templo de Salom\u00f3n la maravilla de su f\u00e1brica, no; su grandeza es tanto m\u00e1s excelsa, cuanto que no toma su origen de las obras de los hombres.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Reina Celestial! Si me sorprende la riqueza y primor de vuestro magn\u00edfico Tabern\u00e1culo, m\u00e1s bien admiro los tesoros celestiales que en este Propiciatorio dispens\u00e1is a vuestros devotos. \u00a1Oh templo Ang\u00e9lico! Gentes de todas las naciones vienen de lejos atra\u00eddas de la fama y honor de tu nombre, y se postran a los pies del trono de la Madre de Dios del Pilar los pueblos m\u00e1s distantes de la tierra. Los reyes cat\u00f3licos dejan su trono y vienen a Zaragoza a adorar tu santa Imagen, ofrecen sus fervientes votos y consiguen dones y gracias singulares, y transportados de gozo exclaman, que son mayores los tesoros celestiales que en su santo Templo dispensa la Sant\u00edsima Virgen, que la fama misma de su nombre. \u00a1Oh Madre tierna! Mostrad que sois nuestra Madre; haced que se oiga vuestra voz en favor m\u00edo, y bastar\u00e1 para que yo sea dichoso; ponedme a la sombra de vuestra protecci\u00f3n, y estar\u00e9 seguro. Alcanzadme de vuestro divino Hijo la gracia de no pecar m\u00e1s mortalmente, s\u00ed de servir con fidelidad y amor a mi Dios y Se\u00f1or, para que despu\u00e9s de haberos visitado con devoci\u00f3n en vuestro santo Templo, sea el fruto de mi coraz\u00f3n gozar de vuestra compa\u00f1\u00eda en el Templo de la gloria. Concededme tambi\u00e9n la gracia que deseo en esta Novena, si conviene al bien de mi alma. Coros celestiales, ensalzad a Mar\u00eda, como Reina suprema de los Cielos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda sexto<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>Respeto y veneraci\u00f3n que se debe al santo templo del Pilar de Zaragoza<\/strong><\/p>\n<p>Por respeto a la Majestad del Se\u00f1or que habitaba el templo de Jerusal\u00e9n, no entraban los Jud\u00edos sin purificarse antes. Los Levitas, aunque consagrados al culto del Se\u00f1or, no pasaban del atrio destinado para los sacrificios. A los Sacerdotes les permit\u00eda entrar en el Santuario a ofrecer el incienso sobre el altar de oro, pero rara vez ten\u00edan este honor. S\u00f3lo el sumo Sacerdote entraba en el Santo de los Santos una sola vez en el a\u00f1o. Estas precauciones asombrosas se dirig\u00edan todas a dar una alta idea de la divinidad, y a inspirar el respeto que se le deb\u00eda en el Templo. Pero estas precauciones son m\u00e1s para nosotros, que por una gracia inefable, poseemos en nuestros templos la realidad que se simbolizaba en aquellas nobles figuras. Por ellas nos ense\u00f1a el Se\u00f1or que al acercarnos al Santuario, debemos sentirnos penetrados de un religioso temblor, humillarnos y confundirnos, considerando la infinita Majestad de nuestro Dios y la vileza de nuestro ser. Mas si este religioso pensamiento, debe excitar mi fe, mi respeto y veneraci\u00f3n a todos los templos; este Propiciatorio y C\u00e1mara Angelical erigida en Zaragoza por mandato de la Sant\u00edsima Virgen, tienen otra excelencia, otra dignidad y privilegio grande, que debe excitar en m\u00ed sentimientos y demostraciones de un santo temor, de una humildad profunda, de un sumo respeto y veneraci\u00f3n, porque \u00e9ste es el lugar que la Reina de los Cielos eligi\u00f3 para su culto, aqu\u00ed fij\u00f3 sus virginales plantas, aqu\u00ed permanecen sus ojos y su coraz\u00f3n hasta el fin de los siglos. Adoremos esta tierra santa, santificada con la presencia de Dios y de la Sant\u00edsima Virgen, y exclamemos con el Patriarca Jacob: \u00a1Oh cu\u00e1n terrible es este lugar, verdaderamente \u00e9sta es la casa de Dios, y la puerta del Cielo! As\u00ed se excitaban nuestros mayores. \u00a1Con qu\u00e9 respeto, con qu\u00e9 modestia, con qu\u00e9 devoci\u00f3n asist\u00edan a este Santo Templo! Pero, \u00bfc\u00f3mo ha desaparecido la fe y la piedad de nuestros Padres? \u00a1Ah, en los d\u00edas m\u00e1s grandes y misteriosos, se advierten mayores excesos de lujo, de vanidad, y de presunci\u00f3n!<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh gran Se\u00f1ora! Temo el castigo debido a mis profanaciones, porque considero que mi Se\u00f1or y Vos sois celos\u00edsimo del honor de vuestra santa Casa, y que las irreverencias que se cometen en ella las llama el Se\u00f1or abominaciones p\u00e9simas. Libradme, Madre amorosa, no permit\u00e1is que el Se\u00f1or descargue sobre m\u00ed los anatemas con que amenaza a los profanadores de su santo Templo. Yo me aplicar\u00e9 todo a reformar mi conducta en una materia de tanta importancia. Asistir\u00e9 con todo el respeto que pide la presencia del Se\u00f1or. No olvidar\u00e9 jam\u00e1s que el Templo santo est\u00e1 destinado \u00fanicamente a la oraci\u00f3n y a la celebraci\u00f3n de los m\u00e1s augustos y terribles misterios, y as\u00ed entrar\u00e9 en \u00e9l con el mayor recato, con una suma modestia y religioso respeto, y lo adorar\u00e9 en esp\u00edritu y en verdad. Sea as\u00ed, Madre tierna y haced por vuestra poderosa intercesi\u00f3n, que tenga el debido cumplimiento cuanto os ofrezco. Concededme tambi\u00e9n la gracia particular que deseo, si conviene para mi salvaci\u00f3n. Criaturas todas de la tierra, saludad a Mar\u00eda como gran Se\u00f1ora del Universo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda s\u00e9ptimo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>El santo templo del Pilar de Zaragoza y el templo vivo de nuestra alma<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 ideas tan sublimes me hacen concebir la grandeza, la hermosura, el primor y ornato de tan santo Templo, magn\u00edfico Tabern\u00e1culo de la Madre de Dios! \u00a1La santidad de este sitio y de su peculiar elecci\u00f3n; los himnos y c\u00e1nticos de alabanza que se le tributan; la concurrencia y devoci\u00f3n de los fieles! Aqu\u00ed se invoca su santo nombre: aqu\u00ed resuenan sus altos privilegios: aqu\u00ed se ostenta su bondad y su clemencia. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e9 del aparato, la magnificencia y solemnidad con que se celebran los augustos misterios de nuestra Religi\u00f3n? \u00a1Oh templo ang\u00e9lico! T\u00fa arrebatas mi pensamiento, y me representas otro templo m\u00e1s suntuoso, el templo vivo de mi alma, su grandeza, su excelencia, su inmortalidad, y la santidad con que debo conservarla. S\u00ed. Yo soy el templo que Dios eligi\u00f3 para su habitaci\u00f3n. As\u00ed lo dice el Ap\u00f3stol. El supremo Art\u00edfice levant\u00f3 ese templo vivo para su morada, y lo consagr\u00f3 para s\u00ed Jesucristo por el Bautismo. Pero \u00a1oh gran Dios! \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s augusto, m\u00e1s noble y perfecto que este material tabern\u00e1culo que miramos! Las expensas y precio de su f\u00e1brica, fueron los de su propia sangre. El ara es mi coraz\u00f3n en que Vos quer\u00e9is ser honrado. El fuego que ha de consumir las v\u00edctimas de mis afectos desarreglados es la caridad, y la misma la que ha de exhalar hasta el Cielo el incienso y los perfumes de fervorosos suspiros. La l\u00e1mpara que ilumina es la fe, que brilla entre una sagrada obscuridad, que le hace m\u00e1s venerable. Las columnas que le sostienen, la esperanza; sus joyas, los dones infusos del divino Esp\u00edritu; y todos sus ornamentos y vestiduras, la rica estola de la gracia santificante. El Sacerdote elegido por Dios para los sacrificios, y para alimentar de continuo el fuego sagrado del Altar es cada uno de los fieles. \u00a1Qu\u00e9 dignidad la nuestra, cristianos! \u00a1Qu\u00e9 hermosura la de un alma, que es templo animado de Dios, y sobre la cual baj\u00f3 el Esp\u00edritu Santo para hacer en ella perpetua mansi\u00f3n!<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Madre del supremo Criador! Vuestro Dios e Hijo al contemplar la hermosura de una alma que \u00e9l posee para la Gracia, se manifiesta enamorado y como asombrado de su belleza. Pero \u00a1ah! \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la primera excelencia y dignidad de un alma? \u00bfD\u00f3nde el primor de este Templo vivo consagrado a Dios en el Bautismo? \u00bfQu\u00e9 se ha hecho del brillo del oro de las virtudes? \u00a1Ay de m\u00ed! \u00c9l ha quedado profanado por la culpa, el humo del pecado le dej\u00f3 enteramente obscurecido. Ya no se ve all\u00ed se\u00f1al alguna de la bella imagen de Dios y esta hija de Si\u00f3n, de cuya hermosura el Se\u00f1or se complac\u00eda tanto, es ya fea y abominable a sus divinos ojos. \u00a1Oh cu\u00e1n digna es de l\u00e1stima mi pobrecita alma! Haced, Se\u00f1ora, que vuelva a su Dios, y recobre su dignidad y hermosura con el llanto y la penitencia. Ayudadme y socorredme, Madre amorosa, en tanta necesidad; y haced que cuantas veces lo visite en este Templo material, pida cuenta a mi alma del adelantamiento espiritual que debo hacer en el camino de la virtud y perfecci\u00f3n cristiana. Renovad mi esp\u00edritu, purificad mis afectos, santificad el templo interior de mi alma, y as\u00ed merecer\u00e9 cantar vuestras alabanzas en el templo de la Gloria. Concededme la gracia que os pido en esta Novena, si conviene al bien de mi alma. Los \u00e1ngeles os alaben. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda octavo<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>Devoci\u00f3n, celo y cultos fervorosos de nuestros mayores a la Madre de Dios del Pilar, en su santo templo<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Reina de los Cielos! Apenas brillasteis como estrella m\u00edstica sobre Zaragoza, esparcisteis vuestros resplandores sobre toda la naci\u00f3n espa\u00f1ola; y cuando Vos, aurora divina, iluminasteis este mismo sitio, se anunci\u00f3 el Evangelio, se levant\u00f3 el estandarte de la Cruz, y el culto supersticioso fue despreciado: as\u00ed se transform\u00f3 en un lugar de Religi\u00f3n y de piedad el que antes lo hab\u00eda sido de abominaci\u00f3n. Nuestros mayores, sumamente agradecidos, excitaron su celo ardiente, su piedad extremada, y los cultos m\u00e1s fervorosos hacia Vos, como a su celestial Protectora. Su ardiente celo no se limit\u00f3 a frecuentar a todas horas el templo Ang\u00e9lico, sino que extendieron sus sol\u00edcitos esmeros en contribuir a la magnificencia, primor y ornato de esta casa de \u00e1ngeles, hasta hacerla una de las maravillas del mundo, y digna habitaci\u00f3n de la Madre de Dios, que la hab\u00eda honrado con su presencia. Y no s\u00f3lo en los felices d\u00edas de la tranquilidad y de la paz, sino tambi\u00e9n en las m\u00e1s sangrientas persecuciones y en las m\u00e1s urgentes angustias, conservaron siempre puro y jam\u00e1s profanado, este sagrado asilo de su refugio, no dudando sacrificar lo m\u00e1s precioso en su conservaci\u00f3n y su defensa. \u00a1Oh devoci\u00f3n, celo y cultos fervorosos de nuestros mayores! Otras naciones han estado, si no enemigas, al menos entibiadas en la veneraci\u00f3n y obsequio de la Sant\u00edsima Virgen, pero la cat\u00f3lica Espa\u00f1a se ha visto cada vez m\u00e1s sol\u00edcita y Zaragoza m\u00e1s fina en el honor de Su amada Protectora. Nunca, jam\u00e1s, se ha podido entibiar en los zaragozanos este celo por el objeto de su devoci\u00f3n, cada vez m\u00e1s constantes han dado bien claros testimonios de que nadie pod\u00eda separarlos de la Columna Ang\u00e9lica en que fueron exaltados.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Madre poderosa! \u00a1C\u00f3mo os hab\u00e9is manifestado defensora del honor de este delicioso t\u00e1lamo que os prepar\u00f3 el Salom\u00f3n divino! Vos hicisteis, que a toda costa se conservase respetada esta Arca del testamento entre tantos Filisteos enemigos. Haced que agradezcamos este celo, esta bondad, estos triunfos del poder ejercido desde ese Pilar santo, y repitamos a Vos, nuestra amada Protectora, aquellas consoladoras palabras: T\u00fa eres la gloria de esta Jerusal\u00e9n, la alegr\u00eda de este Israel, la honra inestimable de este pueblo tuyo, y as\u00ed os empe\u00f1aremos a que Vos pronunci\u00e9is a nuestro favor aquellos dulces acentos; vosotros sois mis amados, mi gozo y corona. Esta ser\u00e1 nuestra completa felicidad en esta tierra de miserias, y nos inspirar\u00e1 la segura confianza de entonar eternamente vuestros c\u00e1nticos en el reino de la Gloria. Sea as\u00ed, Madre piadosa, y concededme la gracia que os pido, si me conviene. Coros celestiales, ensalzad a Mar\u00eda como Reina suprema de los Cielos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<details class=\"oracion-card\">\n<summary>D\u00eda noveno<\/summary>\n<div class=\"oracion-contenido\">\n<p><strong>Gratitud de los espa\u00f1oles a su excelsa protectora por los infinitos beneficios que desde su venida ha dispensado a nuestra Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Soberana Reina de los \u00e1ngeles! No ceso de admirar los singulares beneficios que en todo tiempo hab\u00e9is dispensado a esta gloriosa Jerusal\u00e9n, y mi alma se enajena de gozo al considerar que Vos hab\u00e9is sido siempre el objeto m\u00e1s tierno de la gratitud espa\u00f1ola. \u00a1Oh gran Se\u00f1ora! Los espa\u00f1oles han estado siempre reconocidos a vuestros beneficios, y han multiplicado obsequios los m\u00e1s fervorosos, en que os hab\u00e9is complacido. La venerable antig\u00fcedad nos asegura, que en Zaragoza jam\u00e1s han faltado verdaderos adoradores que, postrados ante la celestial Columna, os han ofrecido sus homenajes. La concurrencia al templo Ang\u00e9lico, las continuas adoraciones, las cesiones magn\u00edficas, las ricas joyas, los votos y ofrendas, todo confirma la gratitud m\u00e1s fina. \u00a1Qu\u00e9 solemnes festividades! \u00a1Cu\u00e1ntas oraciones en vuestro obsequio! \u00a1Con qu\u00e9 j\u00fabilo entonaban nuestros mayores vuestras alabanzas! \u00a1Con qu\u00e9 devoci\u00f3n oraban privadamente por todos los \u00e1ngulos de vuestro magn\u00edfico Propiciatorio! \u00a1C\u00f3mo derramaban l\u00e1grimas de ternura en el afecto de su devoci\u00f3n! \u00bfQu\u00e9 no hicieron en vuestro obsequio aquellos buenos hijos, los Fernandos, los Felipes, los Alfonsos, los Carlos, y cu\u00e1nto se han empe\u00f1ado todos los espa\u00f1oles en alabaros y ensalzaros como excelsa Protectora de nuestra Espa\u00f1a? \u00a1Pero ah!, \u00bfc\u00f3mo se ha apagado entre nosotros aquel fuego que se comunic\u00f3 a nuestros Monarcas y a tantos que veneraron agradecidos a la Reina del Cielo, en la c\u00e1mara angelical de Zaragoza? \u00a1Prelados santos, h\u00e9roes justos de la antig\u00fcedad, que llorabais en este sitio en el exceso de vuestra ternura! \u00bfPor qu\u00e9 no dejasteis a vuestros hijos, como otro El\u00edas a su disc\u00edpulo, el esp\u00edritu de vuestra devoci\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh excelsa Protectora! \u00bfEs esta la ciudad que produjo una serie innumerable de m\u00e1rtires? \u00bfEs esta la patria de los Valeros, de los Vicentes, de los Braulios? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el esplendor que le adquirieron los Torcuatos, Segundos, Indalecios y dem\u00e1s disc\u00edpulos de nuestro Ap\u00f3stol Santiago? Vos les comunicasteis el esp\u00edritu de su fervor, Vos les dispensasteis dones y gracias celestiales, Vos les colmasteis de prosperidades y bendiciones. \u00a1Oh Madre compasiva! \u00bfNo habr\u00e9is reservado siquiera una sola bendici\u00f3n para nosotros? \u00bfAcaso nos habr\u00e9is olvidado? \u00bfPero c\u00f3mo puede una madre olvidar a sus hijos? Ya s\u00e9 que Vos os desde\u00f1ar\u00e9is de recibir unos corazones esclavos de la vanidad, tributarios del vicio, y las alabanzas proferidas por unas lenguas que a cada paso blasfeman vuestro santo nombre. Pero volved los ojos sobre vuestro reino, mirad a vuestra amada ciudad. Mostrad que sois nuestra Madre. Aqu\u00ed ten\u00e9is vuestros hijos postrados ante Vos, derramando l\u00e1grimas de contrici\u00f3n, y asidos con lazo el m\u00e1s fuerte de amor a vuestra sagrada Columna; no os dejaremos, ni nos separaremos de vuestra presencia, hasta que nos deis vuestra bendici\u00f3n. \u00a1Oh Madre de Dios del Pilar! Esta esperanza nos anima, esta protecci\u00f3n nos alienta. Yo, Se\u00f1ora, el m\u00e1s indigno siervo, me consagro todo a Vos desde esta hora, para que dispong\u00e1is de m\u00ed a vuestro arbitrio. Admitid este cordial obsequio, y contadme en el dichoso n\u00famero de vuestros esclavos, sellando mi frente con la preciosa marca de vuestro dulc\u00edsimo nombre, para que el cielo y la tierra vean que lo soy. Confieso, mi adorada Reina, que me hace indigno de esta gracia, el notable descuido que he tenido en obsequiaros, y en imitar vuestras virtudes. Pero sois Madre tierna y compasiva, y sab\u00e9is perdonar semejantes agravios. \u00a1Oh Reina celestial! He concluido la s\u00faplica que os he hecho en este devoto Novenario. Espero con confianza, que me habr\u00e9is concedido cuanto he pedido, siendo todo a mayor honra y gloria de Dios, obsequio vuestro, y bien de mi alma. Conformo mi voluntad con la vuestra, y no quiero, sino lo que Vos quer\u00e1is. \u00a1Oh Madre amada! Me despido de Vos con l\u00e1grimas de ternura, alcanzadme el perd\u00f3n de mis culpas, dadme vuestra bendici\u00f3n, cubridme con vuestro manto. No despreci\u00e9is mis s\u00faplicas, pues ya os entono himnos de gloria en testimonio de mi gratitud. Acordaos del Jefe supremo y pastor universal de la Iglesia, y de nuestro Prelado diocesano. Bendecid a los reyes cat\u00f3licos y pr\u00edncipes de nuestro reino. Derramad vuestros dones sobre nuestra Espa\u00f1a eminentemente cat\u00f3lica. Mirad desde el Cielo, visitad y haced florecer esta vi\u00f1a, que plant\u00f3 vuestra diestra sagrada. Mostraos Madre de los espa\u00f1oles, guardad vuestros hijos en este valle de l\u00e1grimas, y conducidlos al reino eterno de la Gloria. Criaturas todas de la tierra, saludad a Mar\u00eda, como gran Se\u00f1ora del Universo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Terminar con las oraciones finales para todos los d\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/details>\n\n<h2>Oraciones finales para todos los d\u00edas<\/h2>\n<div class=\"rr-card\">\n<p><strong>Cinco Avemar\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>1. En alabanza de la hora en que Mar\u00eda Sant\u00edsima vino en carne mortal a Zaragoza. <em>Avemar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>2. Por haberle erigido el Ap\u00f3stol Santiago, por mandato de la Sant\u00edsima Virgen, su santo Templo en Zaragoza, el primero del mundo dedicado a su nombre. <em>Avemar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>3. Por habernos dejado como un don precioso su sagrada Imagen, que es nuestro amparo y consuelo en toda tribulaci\u00f3n. <em>Avemar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>4. Por el santo Pilar o Columna ang\u00e9lica, s\u00edmbolo de la fortaleza y estabilidad de la fe cat\u00f3lica en Zaragoza, hasta el fin del mundo. <em>Avemar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>5. En acci\u00f3n de gracias por los infinitos beneficios que desde su venida nos ha dispensado como excelsa Protectora de nuestra Espa\u00f1a. <em>Avemar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p class=\"rr-paso\">Pedir al Se\u00f1or, por la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, la gracia particular que se desea conseguir en esta Novena<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Mar\u00eda! \u00a1Hija de Dios Padre!, amparad a la Iglesia, que desde su principio ha reclamado vuestra protecci\u00f3n. Reconoced en ella la Esposa de Vuestro \u00fanico Hijo, que la ha rescatado con el precio de toda su sangre. Haced que resplandezca con tal brillo de santidad, que pueda presentarse digna de su divino Esposo, y del precio con que fue redimida. \u00a1Madre de Dios Hijo! que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. \u00a1Aurora brillante de este sol divino! disipad las tinieblas de la herej\u00eda y del cisma. Haced que todos sigan la luz de la verdad, y se apresuren a entrar en el seno de la verdadera Iglesia, donde juntamente con Jes\u00fas os conozcan con una viva fe, os invoquen con una esperanza firme, y os amen con un amor perfecto. \u00a1Esposa del Esp\u00edritu Santo, que ha reunido en un s\u00f3lo reba\u00f1o y en una misma religi\u00f3n, tantas y tan diferentes naciones!, derramad sobre los Pr\u00edncipes cristianos y sus ministros la abundancia de gracias, de que sois dispensadora. Penetrad sus corazones del esp\u00edritu de paz y de concordia, que al nacer vuestro hijo se anunci\u00f3 a la tierra: que nada emprendan contrario a la paz y libertad de vuestra Iglesia. \u00a1Oh Mar\u00eda, Templo de la Sant\u00edsima Trinidad, toda pura y sin mancha en vuestra Concepci\u00f3n! Mirad con ojos de misericordia a la naci\u00f3n espa\u00f1ola, vuestra naci\u00f3n predilecta, que tanto hab\u00e9is distinguido de las dem\u00e1s; a pesar de sus pecados, continuad siempre en amarla: mantenedla en la fe cat\u00f3lica, apost\u00f3lica, romana: conservadla en la unidad cat\u00f3lica, a fin de que defendida por vuestra gracia de todo error, estando al abrigo de toda disensi\u00f3n, y consagrada a servir a vuestro Sant\u00edsimo Hijo y a Vos con un culto digno, pueda marchar constantemente al fin que le hab\u00e9is prometido, y merecer teneros siempre por su Protectora en la tierra, y por su Reina y Corona en el Cielo. As\u00ed sea.<\/p>\n<\/div>\n\n<p style=\"text-align:center;margin-top:2rem\"><a href=\"\/oraciones-marianas\/\">\ud83c\udf39 Todas las oraciones a la Virgen Mar\u00eda<\/a><\/p>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Novena a Nuestra Se\u00f1ora del Pilar Nueve d\u00edas de oraci\u00f3n con la Virgen del Pilar, que vino en carne mortal a Zaragoza para confortar al Ap\u00f3stol Santiago, dej\u00e1ndonos su sagrada Imagen sobre la columna ang\u00e9lica como s\u00edmbolo de la firmeza de la fe. Su fiesta se celebra el 12 de octubre; la novena se reza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"slim_seo":{"title":"Novena a Nuestra Se\u00f1ora del Pilar: los 9 d\u00edas completos","description":"Novena completa a la Virgen del Pilar: acto de contrici\u00f3n, oraci\u00f3n preparatoria, los nueve d\u00edas y oraciones finales. Fiesta: 12 de octubre."},"footnotes":""},"class_list":["post-248","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rezaelrosario.org\/sk\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}