Rosario de acción de gracias
Damos gracias con María, que proclamó la grandeza del Señor.
Rosario meditadoHay días en que el corazón solo quiere decir gracias. María, al visitar a su prima Isabel, prorrumpió en alabanza y cantó el Magníficat, reconociendo que el Señor había hecho en ella maravillas. Con ese mismo espíritu rezamos este Rosario: no para pedir, sino para alabar y agradecer los dones recibidos. Rezándolo despacio, el alma se llena de alegría y aprende a ver en lo cotidiano la mano generosa de Dios.
Cómo rezarlo
Reza el Santo Rosario como de costumbre — señal de la Cruz, Credo, y cada misterio con su Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria. Antes de empezar, haz la oración inicial; en cada decena, acoge la intención propuesta; al terminar, la oración final. Si quieres rezarlo guiado paso a paso, entra en Comenzar el Rosario.
Oración inicial
Misterios y meditaciones
Misterios Gloriosos — para esta intención:
Cristo vence a la muerte y todo se vuelve esperanza. Damos gracias por la vida que se nos ha dado y por la fe que ilumina nuestros pasos, primer don del que brotan todos los demás.
Jesús sube al Padre y nos abre el camino. Damos gracias por la familia y por los seres queridos, compañeros de viaje que Dios ha puesto a nuestro lado.
El Espíritu desciende y reparte sus dones. Agradecemos los talentos, el trabajo, la salud y cuanto bien hemos recibido sin merecerlo, reconociendo que todo nos viene de lo alto.
María es llevada al cielo en cuerpo y alma. Damos gracias por las pruebas superadas, por las noches que pasaron y por la fidelidad de Dios que nos sostuvo cuando flaqueábamos.
Coronada Reina del cielo, María nos precede en la gloria. Agradecemos la esperanza del cielo que da sentido a todo y nos invita a caminar con alegría hacia la casa del Padre.
Oración final
Al terminar, puedes ofrecer este Rosario como una rosa a la Virgen en el Jardín del Rosario.
🌹 Ofrecer este Rosario como una rosaTambién puedes dejar una intención o rezar por las intenciones de otros.
