Advocación mariana
Nuestra Señora de Pócs
Advocación mariana de Viena (Viena)
Historia documentada

Datos principales
Origen e historia
Historia documentada
El icono original de Máriapócs nació en un entorno greco‑católico ruteno (ucraniano) en la pequeña aldea de Pócs, en la llanura oriental húngara, cuyos habitantes pertenecían en su mayoría a la Iglesia greco‑católica. En 1696 se produjo allí el célebre prodigio de la lagrimación del icono, cuando, durante la Misa del 4 de noviembre, se observaron lágrimas que corrían por el rostro de la Virgen, hecho que fue investigado y reconocido por autoridades eclesiásticas y civiles.
Ante la fama del milagro y el contexto histórico de amenaza otomana, el emperador Leopoldo I de Habsburgo ordenó trasladar el icono a Viena. El traslado se efectuó a finales del siglo XVII; algunas fuentes populares señalan la fecha del 1 de marzo de 1697 (otras citan 1698), pero en la literatura divulgativa no siempre aparece el año con plena unanimidad. Sí consta con claridad que el icono fue llevado a la capital imperial y acabó recibiendo un lugar estable en la catedral de San Esteban, donde se convirtió en una de las imágenes más veneradas del templo.
En Máriapócs, en lugar del original se colocó una copia del icono, que también llegó a llorar y fue después reconocida como objeto legítimo de veneración. A mediados del siglo XVIII se construyó en Máriapócs una gran iglesia barroca y se erigió un monasterio de los padres basilianos greco‑católicos para atender a los numerosos peregrinos que acudían al santuario húngaro.
Tradición y lectura devocional
La tradición húngara y austriaca presenta a Nuestra Señora de Pócs como gran protectora de Austria, en particular frente al «peligro mahometano», en el contexto de las guerras contra el Imperio otomano. En la memoria popular se atribuye a la presencia del icono en Viena la protección de la ciudad y del Imperio en momentos críticos, lectura devocional que se ha consolidado a lo largo de más de tres siglos de historia. Esta interpretación pertenece al ámbito de la piedad y de la lectura creyente de los acontecimientos, no al de la historiografía estricta.
La imagen y el santuario
El icono de Nuestra Señora de Pócs venerado en Viena es una imagen de tipo bizantino, de factura sencilla, que representa a la Santísima Virgen con el Niño Jesús. Se trata de una pintura sobre tabla (icono) con rasgos estilizados propios de la tradición oriental: la Virgen en busto, con el Niño en brazos, en actitud de ternura y gravedad a la vez. La imagen es conocida como «Virgen llorosa» por el milagro de las lágrimas ocurrido en Máriapócs.
En la catedral de San Esteban (Stephansdom), el icono se encuentra en una capilla lateral: al entrar en el templo, se ve en el lado derecho, junto a la puerta que conduce a la capilla del Santísimo Sacramento. Está enmarcado bajo un baldaquino de mármol de estilo gótico, que enmarca y realza el pequeño icono dentro del amplio espacio de la catedral. El Stephansdom, símbolo de Viena, es una monumental catedral gótica de más de 700 años de historia, principal iglesia de la archidiócesis de Viena, aunque no lleva el título de basílica menor en las fuentes consultadas.
El santuario principal de esta advocación en sentido estricto se encuentra en Máriapócs (Hungría), donde el icono original se veneró y donde permanece hoy una imagen sucesora igualmente célebre por nuevos prodigios de lágrimas; en esa localidad se alza un santuario barroco greco‑católico atendido por basilianos, uno de los más importantes lugares de peregrinación del nordeste de Hungría. Sin embargo, la forma concreta “Maria Pötsch” / Nuestra Señora de Pócs como patrona de la Casa de Habsburgo y de Viena se refiere principalmente al icono instalado en la catedral de San Esteban.
Patronazgo y coronación
Las fuentes devocionales y culturales presentan a Nuestra Señora de Pócs como gran protectora de Austria y, de modo particular, de la ciudad de Viena y de la Casa de Habsburgo, en el contexto de las guerras contra los turcos y de la historia religiosa del Imperio. La advocación mantiene también un fuerte vínculo identitario con el pueblo húngaro, que la venera como uno de sus iconos nacionales más queridos, tanto en Máriapócs como en Viena.
En lo que respecta a títulos oficiales (patrona principal de una diócesis, ciudad o nación), las fuentes consultadas insisten en su carácter de protectora y en su importancia para Austria y Hungría, pero no detallan de modo explícito un decreto formal de patronazgo canónico para Viena o para la nación austriaca. Por tanto, se puede afirmar con seguridad su patronazgo devocional sobre Viena, la Casa de Habsburgo y el pueblo húngaro, sin que conste con claridad, en las fuentes consultadas, una proclamación jurídica universalmente reconocida.
Sobre la coronación canónica del icono venerado en el Stephansdom, las fuentes disponibles (artículos devocionales, prensa católica y síntesis históricas) no proporcionan un dato seguro de fecha ni de pontífice. No se ha encontrado una referencia clara a una coronación canónica oficialmente registrada en los repertorios habituales de coronaciones marianas. Por tanto, siguiendo la indicación dada:
no consta una coronación canónica documentada.
Fiesta y devoción
En el ámbito húngaro, la memoria de Nuestra Señora de Máriapócs se asocia a la fecha del 4 de noviembre, aniversario del milagro de la lagrimación de 1696, y en el santuario de Máriapócs se celebran a lo largo del año numerosas peregrinaciones, especialmente en verano y en fechas marianas señaladas. Sin embargo, para la advocación tal como se la venera en Austria y en muchos calendarios devocionales de lengua española, se encuentra la fiesta mariana vinculada a la Natividad de la Virgen, el 8 de septiembre, como memoria principal de Nuestra Señora de Pócs/Maria Pötsch. Este dato aparece en la tradición devocional, aunque no se ha localizado un decreto litúrgico específico en las fuentes consultadas; por ello se presenta como uso devocional, no como dato jurídico universal.
En el santuario húngaro de Máriapócs, cada año acuden cientos de miles de peregrinos, lo que lo convierte en uno de los principales centros de peregrinación del noreste de Hungría. Allí se organizan peregrinaciones regionales, nacionales y de las comunidades greco‑católicas, con procesiones, confesiones, celebraciones de la Divina Liturgia y de la Eucaristía, y múltiples gestos de piedad popular.
En la catedral de San Esteban de Viena, el icono de Nuestra Señora de Pöcs recibe un flujo constante de fieles que se detienen a rezar ante la imagen, encendiendo velas y formulando peticiones personales, en el contexto del intenso tránsito de visitantes y devotos de la catedral. La devoción se caracteriza por:
– Confianza en la intercesión protectora de la Virgen para la ciudad
🌹 Una flor para la Virgen
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