Altötting: los corazones de Baviera
Altötting, Baviera, Alemania · s. VII – presente
La capilla octogonal más antigua de Alemania
En el corazón de la llanura bávara, a orillas del río Inn, existe una ciudad que desde el siglo VII es el lugar más sagrado de Baviera: Altötting. La Gnadenkapelle —Capilla de la Gracia— es una estructura octogonal de piedra que data aproximadamente del año 660 d.C., convirtiéndola en el santuario mariano más antiguo de Alemania. Su forma octogonal es típica de las iglesias paleocristianas dedicadas a la purificación y al bautismo.
En el interior de la capilla se venera la Virgen Negra o Schwarze Madonna: una talla de madera de tilo de 66 centímetros, esculpida hacia 1330 en estilo gótico temprano, que representa a María entronizada con el Niño en brazos. El color oscuro de la imagen se debe a siglos de humo de las innumerables velas votivas que arden en el santuario. La Virgen viste ricos mantos bordados que se cambian en las festividades litúrgicas.
El milagro de 1489 — el niño ahogado resucita
En 1489 tuvo lugar el episodio que disparó la fama universal del santuario. Un niño de tres años de la localidad cayó a un pozo y se ahogó. Su madre, desesperada, no llevó el cuerpo al médico ni al cementerio: lo cargó en brazos hasta la Gnadenkapelle y lo depositó sobre el altar de la Virgen Negra, orando durante horas. El niño volvió a la vida. El prodigio fue investigado por las autoridades eclesiásticas y reconocido como milagro; desde entonces, las curaciones atribuidas a la intercesión de Nuestra Señora de Altötting son tan numerosas que el santuario recibe el apelativo de «el Lourdes de Alemania».
Los corazones de los Wittelsbach
En el lado oeste de la Gnadenkapelle se alinean 28 urnas de plata que contienen los corazones embalsamados de los miembros de la casa real de Baviera —los Wittelsbach— desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Es la tradición funeraria más singular de Europa: los soberanos bávaros mandaron que sus cuerpos fueran enterrados en Munich, pero sus corazones descansaran para siempre junto a la Virgen Negra de Altötting. Entre ellos, el corazón del rey Luis I y el del elector Maximiliano I, el gran mecenas del barroco bávaro.
El papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, nació en la vecina localidad de Marktl am Inn en 1927 y creció con Altötting como santuario de referencia. En 2005 dejó allí su anillo cardenalicio al ser elegido papa, y en 2006 volvió en visita pastoral. Juan Pablo II también peregrinó a Altötting en 1980. Más de un millón de fieles visitan el santuario cada año.
«Virgen de las Gracias de Altötting,
corazón de Baviera y esperanza de los enfermos,
recibe nuestro corazón como los Wittelsbach te ofrecieron el suyo.»
