«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28).
Este espacio quiere ayudarte a detenerte ante Dios. No necesitas tener las palabras perfectas: entra con lo que llevas en el corazón y deja que María te conduzca a Jesús.
Haz silencio
Elige uno o tres minutos. No sonará música ni ninguna alarma: este tiempo pertenece a Dios y a ti.
जब आप तैयार हों, तब शुरू करें।
Reza el Rosario de hoy
Contempla con María los misterios de la vida de Cristo. Puedes rezarlo completo o comenzar hoy con una sola decena.
¿Cómo llegas hoy a la oración?
Elige el momento que más se parece a lo que estás viviendo.
Visita espiritual a Jesús
Señor Jesús, creo que estás vivo y que me llamas por mi nombre. Me pongo en tu presencia con mis alegrías, mis heridas y mis necesidades. Por intercesión de María, enséñame a escucharte, a confiar en tu misericordia y a reconocerte en las personas que encontraré hoy. Amén.
Importante: esta oración personal no sustituye la presencia sacramental de Cristo en la Eucaristía, la participación en la Santa Misa, la confesión ni la visita al Santísimo en una iglesia. Quiere ayudarte a preparar o prolongar esos encuentros.
Trae una intención y acompaña a alguien
Puedes confiar tu súplica y, al mismo tiempo, ofrecer una oración por las necesidades de otras personas.
Una flor para María
La oración se convierte en vida cuando nos enseña a amar. Elige hoy una obra sencilla de misericordia.
No hace falta contarlo. Ofrécelo a Dios en silencio.
«Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5).
Sal de esta capilla llevando la paz recibida a otra persona.
Las oraciones redactadas específicamente para esta página son devocionales y no textos litúrgicos oficiales.
