Sagrada Escritura
Marta acogía a Jesús con mucho servicio, pero la inquietud estaba apartándola de su huésped.
Marta recibió a Jesús en su casa y se ocupó de atenderlo. María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. El servicio de Marta era bueno, pero las muchas tareas la absorbieron hasta llenarla de inquietud. Al ver a su hermana quieta, pidió a Jesús que le ordenara ayudarla. En aquel momento podía parecer que detenerse era desentenderse y que servir más equivalía necesariamente a amar más.
Jesús llamó a Marta por su nombre dos veces. No despreciaba su hospitalidad; señaló la preocupación y dispersión que la estaban dominando, y afirmó que María había escogido la parte buena. Después quedó iluminada la contradicción: era posible hacer muchas cosas por Jesús y, al mismo tiempo, quedarse sin estar con Jesús. La escena no enfrenta oración y servicio, ni invita a abandonar responsabilidades. Ordena de nuevo su fuente. La actividad cristiana da fruto cuando nace de escuchar al Señor y conservar su compañía; de otro modo, incluso lo bueno puede secar por dentro a quien lo realiza.
01
Lo que parecía
Parecía que multiplicar tareas para Jesús era siempre la mejor forma de recibirlo, y que detenerse era hacer menos.
02
Lo que descubrimos
Después se comprendió que el servicio pierde su centro cuando la inquietud no deja tiempo para escuchar y estar con Cristo.
03
Para tu vida
Hoy no permitiré que mis tareas para Dios sustituyan a Dios: antes de correr, me sentaré unos minutos a escucharlo.
Oración
Una oración para hoy
Jesús, entra en mi casa y ordena mi servicio; que nunca esté tan ocupado por ti que deje de estar contigo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Lucas 10,38-42
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