Vida de un beato
Sus sermones de reconciliación lo hicieron famoso y aceptó responsabilidades políticas en Argentina. Cuando la notoriedad empezó a alejarlo de la vida común que había profesado, buscó en Bolivia una vuelta a lo esencial.
Mamerto Esquiú nació en Catamarca, Argentina, en 1826. Entró en los franciscanos, fue ordenado sacerdote y se dedicó a la enseñanza, la predicación y la dirección espiritual.
Después de la guerra civil pronunció sermones sobre la paz y la fraternidad que alcanzaron difusión nacional. En deseo de servir al bien común aceptó ser diputado y miembro del Consejo de Gobierno de Catamarca entre 1855 y 1862.
Aquella participación no fue descrita por la Iglesia como una traición a su vocación. Sin embargo, la notoriedad y las responsabilidades podían apartarlo de la vida regular franciscana que necesitaba recuperar. En 1862 marchó a Bolivia como misionero apostólico buscando una vida más retirada y comunitaria.
Vivió en Tarija y después enseñó teología en el seminario de Sucre. Años más tarde, cuando el Senado argentino lo propuso para el arzobispado de Buenos Aires, se consideró indigno y se alejó en peregrinación. Ante una segunda propuesta para Córdoba aceptó finalmente por obediencia al Papa y fue consagrado obispo en 1880.
Murió en 1883 y fue beatificado en 2021. Su etapa boliviana muestra que el servicio público y el retiro no siempre son caminos enemigos: algunas personas necesitan apartarse de la visibilidad durante un tiempo para comprobar si todavía sirven desde una vocación o si han empezado a vivir de su propia importancia.
01
Lo que parecía
Que cuanto mayor fuera su influencia pública, mejor podría servir necesariamente al bien común y a la Iglesia.
02
Lo que descubrimos
Que también necesitaba reconocer el riesgo espiritual de la notoriedad y marchar a Bolivia para recuperar vida común, estudio, misión y silencio.
03
Para tu vida
No mediré mi utilidad solamente por mi visibilidad. Buscaré espacios donde nadie necesite mi cargo ni mi reputación, para recordar desde qué convicciones quiero volver a servir.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión del beato Mamerto Esquiú, purifica nuestro deseo de servir; danos libertad para asumir responsabilidades y también para apartarnos de la visibilidad cuando necesitemos recuperar lo esencial. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un beato. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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