Sagrada Escritura
Entre la palabra recibida y la casa quedaba un camino entero que recorrer confiando.
En Caná, un funcionario real suplicó a Jesús que bajara a Cafarnaún antes de que muriera su hijo. La urgencia pedía presencia y una señal visible. Jesús le dijo sencillamente que volviera, porque su hijo vivía. En aquel momento el padre no tenía ante los ojos ninguna curación: solo una palabra y el trayecto de regreso.
El hombre creyó lo que Jesús le había dicho y se puso en camino. Mientras bajaba, sus criados salieron a comunicarle que el niño vivía. Al preguntar la hora de la mejoría, comprendió que había ocurrido precisamente cuando recibió la palabra de Jesús. Entonces creyó él y toda su casa. Después pudo comprobar lo que durante el camino solo había podido confiar. El relato no convierte la fe en garantía de que toda enfermedad termine como deseamos ni atribuye un porqué al peligro del niño. Ilumina ese intervalo real entre promesa y comprobación, cuando todavía no vemos el resultado y debemos decidir cómo caminar con la palabra recibida.
01
Lo que parecía
Que solo podía confiar después de ver a su hijo sano, y que regresar sin una prueba visible era caminar sobre una palabra insuficiente.
02
Lo que descubrimos
Que a veces la fe precede a la comprobación: el funcionario recorrió el camino apoyado en la palabra de Jesús antes de ver el resultado.
03
Para tu vida
En el trecho donde aún no veo el resultado, hoy daré el siguiente paso apoyado en la palabra de Jesús.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, el funcionario — volver sin haber visto. Sostén mi fe cuando no comprenda, enséñame a recibir tu luz y a responder hoy con verdad y amor. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Juan 4,46-54
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