Sagrada Escritura
La llamada encontró a Mateo precisamente en la mesa que resumía su vida anterior.
Mateo estaba sentado al mostrador de los impuestos cuando pasó Jesús. No había arreglado antes su vida ni abandonado aquel oficio despreciado por muchos. Desde fuera, parecía el candidato menos adecuado para comenzar un camino nuevo. Jesús se limitó a decirle: «Sígueme». Mateo se levantó y lo siguió; más tarde, Jesús compartió mesa con publicanos y pecadores, provocando la protesta de los fariseos.
La respuesta de Jesús iluminó después lo que su llamada ya estaba haciendo: no necesitan médico los sanos, sino los enfermos; Él había venido a llamar a pecadores. La misericordia no aprobaba todo lo que Mateo hubiera hecho ni esperaba a que presentara una vida impecable. Era la presencia que lo llamaba a levantarse y hacía posible el cambio. Lo que parecía un orden lógico —primero ser digno y luego acercarse— quedó invertido: Cristo se acercó al lugar de la vieja vida, y caminar con Él abrió una vida nueva.
01
Lo que parecía
Parecía que Mateo debía dejar de ser pecador y hacerse digno antes de que Jesús pudiera llamarlo.
02
Lo que descubrimos
Después se comprendió que la llamada misericordiosa de Cristo no premia una perfección previa: inicia la conversión.
03
Para tu vida
No tengo que arreglarme a solas antes de ir a Jesús: hoy puedo levantarme desde mi mesa y empezar a seguirlo.
Oración
Una oración para hoy
Jesús, llámame en el lugar real donde estoy y dame valor para levantarme y caminar contigo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Mateo 9,9-13
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