Vida de una santa
Pasó por dos congregaciones y años de discernimiento antes de descubrir la forma concreta de educar a las jóvenes a la que Dios la llamaba.
Carmen Sallés sabía que deseaba consagrarse a Dios, pero entonces no comprendía la forma concreta de aquella llamada. En 1869 entró en las Adoratrices, donde conoció las consecuencias que sufrían muchas mujeres privadas de educación y oportunidades. Salió del noviciado y, al año siguiente, ingresó en las Dominicas de la Anunciata. Allí dedicó unos veintidós años a enseñar. Cada paso era real y fecundo, aunque ninguno ofrecía todavía la respuesta completa.
Ocurrió que fue creciendo en ella una inquietud: muchas niñas necesitaban una formación más amplia. Defendió una educación femenina integral y llegó a ser acusada de querer llenar de vanidad a las jóvenes. En 1892 dejó también aquella congregación. La salida no resolvió inmediatamente sus preguntas; abrió un discernimiento duro. Finalmente llegó a Burgos y fundó las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza, poniendo al servicio de una obra nueva cuanto había aprendido.
Después comprendió que las etapas anteriores no habían sido errores inútiles. En una había visto la herida causada por la falta de oportunidades; en otra había adquirido una larga experiencia educativa. Lo aprendido tomó unidad cuando encontró su misión propia. Benedicto XVI la canonizó en 2012. Su historia no enseña a abandonar compromisos ante cualquier dificultad, sino a discernir con honestidad: puede haber lugares donde no estamos llamados a quedarnos, pero donde recibimos algo que necesitaremos para servir después. Una puerta cerrada no vuelve estéril todo el camino recorrido.
01
Lo que parecía
Sabía que Dios la llamaba a la vida religiosa, pero las sucesivas etapas parecían no revelar dónde ni cómo debía vivirla.
02
Lo que descubrimos
Comprendió que cada etapa anterior le había dado una experiencia necesaria para su misión educativa, aunque no fuera el lugar definitivo.
03
Para tu vida
Hoy revisaré una etapa que dejé atrás y reconoceré, sin idealizarla, qué aprendizaje concreto puedo poner al servicio de otros.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, dame paciencia para discernir tu llamada y gratitud para aprovechar cuanto he aprendido en cada etapa. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Benedicto XVI, canonización de santa Carmen Sallés, 2012
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