Vida de un santo/una santa
La prisión que pretendía dejar a la Iglesia greco-católica rumana sin futuro se convirtió, en secreto, en el lugar donde un nuevo obispo recibió su misión.
Entonces, Tit Liviu Chinezu veía cómo el régimen comunista rumano intentaba suprimir la Iglesia greco-católica. En octubre de 1948 fue arrestado junto con otros obispos y sacerdotes. Al encerrar a quienes debían cuidar y asegurar la continuidad de las comunidades, parecía que aquella Iglesia quedaría sin pastores y que la cadena visible de su misión sería cortada. La persecución no era una desgracia enviada por Dios, sino una violencia ejercida contra la fe y la libertad de la Iglesia.
Ocurrió, sin embargo, algo que sus guardianes no habían previsto. En el campo de Căldărușani y con mandato secreto de la Nunciatura, otros obispos prisioneros consagraron clandestinamente obispo a Chinezu el 25 de abril de 1949. Dentro del lugar diseñado para interrumpir la vida eclesial se transmitió precisamente el ministerio que debía sostenerla. Cuando la policía lo supo, fue llevado a la prisión de Sighet. Allí enfermó gravemente y murió en 1955 sin recibir la atención suficiente.
Después pudo verse el giro: los muros habían ocultado la consagración, pero no habían impedido la sucesión. Chinezu había expresado su disponibilidad para ofrecer la vida al servicio de Pedro. Su respuesta anterior al martirio no consistió en buscar el sufrimiento, sino en aceptar una misión pastoral bajo persecución y permanecer fiel sin odio. En 2019 el papa Francisco lo beatificó con otros seis obispos mártires rumanos. Lo visible quedó silenciado durante años; no por eso todo estaba muerto.
01
Lo que parecía
Que, al encarcelar a los obispos y sacerdotes, la persecución podía interrumpir la continuidad de aquella Iglesia.
02
Lo que descubrimos
Que la misma cárcel destinada a cortar la sucesión episcopal se convirtió en el lugar donde esta fue transmitida clandestinamente.
03
Para tu vida
Cuando una puerta visible se cierre, cuidaré con discreción aquello que todavía puedo transmitir: la fe, una responsabilidad o una esperanza confiada a mí.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, sostén a tu Iglesia perseguida y enséñame a custodiar y transmitir con fidelidad el bien que me confías. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo/una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Papa Francisco, beatificación de los siete obispos mártires greco-católicos rumanos, 2019
- Biografía vaticana del beato Tit Liviu Chinezu
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