Anegdoty o Matce Boskiej
Dziewica, która chodziła na ramionach pobożnego Indianina
En el distrito de Cocharcas, provincia de Andahuaylas, en la región peruana de Apurímac, hay un santuario mariano que nació del amor de un hombre sencillo. La tradición lo llama Sebastián Quimichi, indígena de aquellas tierras andinas, que quedó profundamente impresionado por la Virgen de Copacabana, venerada junto al lago Titicaca. Quiso entonces llevar una imagen de la Virgen a su propia tierra, y tras muchas gestiones y dificultades lo logró, levantándose en Cocharcas un santuario que con el tiempo adquirió título propio: Nuestra Señora de Cocharcas.
El relato más repetido cuenta que la imagen fue transportada en andas sobre los hombros del propio Quimichi, que la fue llevando paso a paso, deteniéndose en los lugares donde la Virgen concedía favores, de modo que su culto se iba extendiendo por los caminos. Es una estampa preciosa: la Madre que avanza despacio, a hombros de un pobre, bendiciendo cada parada del camino.
Hay que ser prudente con las fechas y los detalles. Existe un núcleo histórico firme: un santuario mariano importante en Cocharcas, históricamente relacionado con la expansión de la devoción a la Virgen de Copacabana, del que se considera una réplica o derivación local, y que se convirtió en gran centro de peregrinación andino, de fuerte presencia indígena y mestiza, sobre todo desde el siglo XVII. Pero los pormenores del viaje de Sebastián Quimichi, las fechas exactas de su vida y de la llegada de la imagen, y los prodigios concretos del camino son tradición piadosa: no se exhibe, en las fuentes abiertas accesibles, la documentación primaria que los confirme con nombres y fechas. Lo honesto es decir que no consta una cronología precisa.
La fiesta suele celebrarse en torno al 8 de septiembre, ligada a la Natividad de la Virgen, aunque la fecha varía según las fuentes locales y no consta de forma unívoca. El culto surgió en un medio indígena-mestizo y se expresa hasta hoy con danzas, peregrinaciones a pie y exvotos. El Rosario acompaña esta devoción como en todo santuario mariano andino, sin que conste un vínculo fundacional rosariano propio.
🌹 Kwiat dla Dziewicy
Podziękuj Maryi Dziewicy za jej miłość. Odmów Zdrowaś Maryjo, pamiętając tę historię.
Odmów Zdrowaś Maryjo¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?
Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.
Proponer una advocación →