Anecdote despre Fecioara Maria
Izvorul în care s-au născut primii catolici din Java

En la isla de Java, cerca del pueblo de Banjaroyo, en la regencia de Kulon Progo, hay un lugar de agua y sombra que los javaneses llaman Sendangsono —de sendang, manantial, y sono, el árbol bajo cuya copa brota la fuente—. Allí, en 1904, el misionero jesuita padre Franciscus van Lith bautizó a un primer grupo de javaneses convertidos al catolicismo, en aquel manantial natural. Fue una semilla pequeñísima en un país inmenso y de mayoría musulmana.
Con el tiempo, ese rincón de oración creció. Hacia las décadas siguientes se erigió una gruta mariana inspirada en Lourdes, y nació el actual santuario de Sendangsono, con su Vía Crucis, sus capillas y sus espacios de silencio. La Conferencia Episcopal de Indonesia y la Agencia Fides lo describen como uno de los lugares marianos más hermosos y populares del país, meta de peregrinos que llegan caminando desde lejos.
Está documentado que los fieles acuden con sus intenciones, agradecimientos y promesas, participan en la Misa y las confesiones, y rezan el Rosario. La devoción se vive con honda identidad javanesa: sus cantos, su lengua, sus gestos. María acompaña aquí el crecimiento de una pequeña minoría católica que aprendió a confiarse a la Madre.
Por honestidad conviene decir que los milagros concretos, exvotos o curaciones particulares no se detallan en las fuentes accesibles; aunque en todo santuario mariano suelen abundar los testimonios personales, no constan descritos, y no se inventan. Lo que sí brilla es lo esencial: un manantial donde unos pocos recibieron el agua del bautismo, y que hoy es fuente de oración para todo un pueblo.
🌹 O floare pentru Fecioară
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