Rosario por los ancianos
Rezamos con María por nuestros mayores.
Rosario meditadoNuestros mayores guardan en el corazón años de fe, de trabajo y de amor callado. El Rosario es un buen modo de darles gracias y de acompañarlos: poner ante María a los abuelos, a los que viven solos y a quienes se acercan al final de su camino. Rezándolo despacio, aprendemos a mirar la vejez con respeto y a sostener, con la Virgen, la esperanza de la vida que no acaba.
Cómo rezarlo
Reza el Santo Rosario como de costumbre — señal de la Cruz, Credo, y cada misterio con su Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria. Antes de empezar, haz la oración inicial; en cada decena, acoge la intención propuesta; al terminar, la oración final. Si quieres rezarlo guiado paso a paso, entra en Comenzar el Rosario.
Oración inicial
Misterios y meditaciones
Misterios Gloriosos — para esta intención:
Cristo resucitado venció a la muerte y abrió un camino de vida para todos. Esta es la esperanza que sostiene a nuestros mayores: que lo mejor no queda atrás, sino que aguarda en Dios.
Jesús sube al Padre y prepara un lugar para los suyos. Pedimos por los que viven solos, para que sepan que ningún rincón de su vida queda fuera de la mirada de Dios.
El Espíritu consuela y da fuerza a los discípulos. Lo pedimos para los enfermos y dependientes, para que sientan cercanía y no les falte el aliento de la fe.
La Virgen es llevada en cuerpo y alma al cielo, primicia de lo que Dios prepara para sus hijos. Rezamos por quienes cuidan de los mayores, para que vean en ese servicio un camino de amor.
María, coronada de gloria, es Madre y refugio en la última etapa del camino. Le encomendamos a los que se acercan al final de su vida, para que la afronten con paz y esperanza.
Oración final
Al terminar, puedes ofrecer este Rosario como una rosa a la Virgen en el Jardín del Rosario.
🌹 Ofrecer este Rosario como una rosaTambién puedes dejar una intención o rezar por las intenciones de otros.
