Anekdoter om Jungfru Maria
Ikonen som grät i Mariapócs

En el pueblo húngaro de Máriapócs se venera un icono mariano que pasó a la historia por algo estremecedor: lloró. Durante la Misa del 4 de noviembre de 1696, la imagen de la Virgen derramó lágrimas reales, fenómeno que se prolongó de modo intermitente durante unos quince días, hasta el 8 de diciembre.
Lo notable es que aquello no quedó en mero rumor piadoso. Hubo investigaciones eclesiásticas sobre la lacrimación, y las fuentes hablan de unos cincuenta y tres testigos, entre ellos protestantes, lo que da al episodio un respaldo poco común. El hecho de la lacrimación está, pues, documentado por testimonios de la época; la interpretación propiamente milagrosa pertenece, como siempre, a la lectura creyente del acontecimiento.
La historia tuvo continuación. El icono original fue trasladado a Viena, donde hoy se venera en la catedral de San Esteban. Y la copia que ocupó su lugar en Máriapócs volvió a llorar el 1 de agosto de 1715, durante tres días, y de nuevo el 3 de diciembre de 1905, esta vez prolongándose hasta fin de año. El santuario húngaro se convirtió en uno de los grandes centros de peregrinación mariana nacional.
Por fidelidad a las fuentes hay que decir que, sobre un vínculo específico y explícito con el Rosario, no consta nada en la documentación consultada. Lo que sí consta es el hondo carácter mariano del lugar y su fama de santuario querido por todo un pueblo, que acude a la Madre de las Lágrimas como ante alguien que comparte de verdad sus penas.
🌹 En blomma till Jungfru Maria
Tacka Jungfru Maria för hennes kärlek. Be ett Ave Maria med tanke på denna berättelse.
Be en avskedsbön¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?
Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.
Proponer una advocación →