Vida de un santo
La sordera le cerró el sacerdocio y después la enseñanza; antes del martirio comprendió que aún podía ser testigo de Cristo.
Manuel Barbal quería ser sacerdote, pero una enfermedad progresiva del oído se lo impidió en el seminario. Entonces conoció a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, tomó el nombre de Jaime Hilario y encontró otra forma de servir como religioso, educador y catequista. Con el tiempo, la sordera empeoró y también tuvo que dejar el aula. Fue destinado a trabajos agrícolas en Cambrils. Primero había perdido el ministerio soñado; después, la tarea en la que había rehecho su vocación.
Ocurrió que aprendió a no identificar su llamada con una función concreta. Ya no podía oír bien ni enseñar ante una clase, pero podía seguir perteneciendo a Cristo y responderle desde la vida que conservaba. Ese giro precedió a la persecución: su identidad más profunda no dependía del sacerdocio imaginado, de la capacidad física ni del reconocimiento de maestro.
Después, durante la Guerra Civil Española —en la que ambos bandos cometieron atrocidades— fue arrestado y juzgado por ser religioso. Pudo ocultarlo, pero no lo hizo. De veinticinco acusados, veinticuatro recibieron clemencia; él fue ejecutado por odio a la fe. San Juan Pablo II llamó a aquel martirio la última lección de su vida. No fue un gesto político: fue la respuesta cristiana de quien ya había comprendido que todavía podía enseñar con lo que era.
01
Lo que parecía
Que al perder el sacerdocio imaginado y después el aula había perdido también la posibilidad de realizar su vocación.
02
Lo que descubrimos
Que ser testigo de Cristo no dependía de oír, de enseñar en una clase ni de ejercer el ministerio que había soñado.
03
Para tu vida
Si pierdo una función importante, puedo separar esa tarea de mi vocación profunda y elegir hoy una manera de testimoniarla con lo que soy y puedo hacer.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, cuando una capacidad desaparezca, recuérdame que sigo siendo tuyo y muéstrame cómo servirte con verdad desde mi fragilidad. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- San Juan Pablo II, canonización de san Jaime Hilario
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
