Vida de un santo/una santa
Estuvo cerca de casarse y formar su propia familia; con el tiempo descubrió que su capacidad de amar tomaría otra forma de maternidad entre desamparados.
Entonces, Ana Josefa Pérez Florido vivía una juventud corriente, con fiestas y novio, y estuvo próxima a casarse. Formar un hogar era un futuro bueno y concreto que podía imaginar. Lo que aún no comprendía era hacia dónde dirigir su gran capacidad de amar. Mientras maduraba, comenzó a descubrir otro deseo: entregar la vida a Dios y a personas desamparadas. Su padre se opuso durante años a que abrazara la vida religiosa, de modo que el discernimiento no fue rápido ni sencillo.
Ocurrió que aquel deseo de amar no desapareció al renunciar al matrimonio; cambió de forma. Ana Josefa comprendió gradualmente que su vocación sería otra, no superior ni más cristiana que la matrimonial, sino la suya. La maternidad que había podido imaginar dentro de una familia se ensanchó hacia ancianos y niños sin apoyo. Al tomar el nombre de Petra de San José, esa intuición empezó a convertirse en casas, cuidado y comunidad.
Después, en 1881, fundó las Madres de Desamparados y San José de la Montaña. En lugar del hogar matrimonial que había contemplado, ayudó a levantar hogares para quienes no tenían ninguno. El giro no exige despreciar el primer proyecto ni fingir que fue falso: permite reconocer que lo más verdadero de un deseo puede permanecer mientras cambia su forma concreta. Petra no renunció a amar ni a ser fecunda; necesitó tiempo, oposición y discernimiento para comprender dónde podían convertirse en servicio esos dones.
01
Lo que parecía
No comprendía todavía hacia dónde dirigir su capacidad de amar mientras imaginaba el buen proyecto de formar su propio hogar.
02
Lo que descubrimos
Comprendió que no estaba llamada al matrimonio y que su maternidad tomaría otra forma, acogiendo a ancianos y niños desamparados.
03
Para tu vida
Si un proyecto bueno no llega a ser el mío, hoy preguntaré qué parte verdadera de mi deseo puedo entregar de otra forma, sin despreciar el camino ajeno.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, ayúdame a discernir mi propia vocación y a respetar los distintos caminos en los que tu amor puede hacerse fecundo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo/una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Vatican News; Instituto Teológico de Vida Religiosa
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
