Vida de un santo
Tras décadas enseñando, descubrió una necesidad que su buen trabajo todavía no había alcanzado: la educación de muchas niñas.
Faustino Míguez fue escolapio, sacerdote, profesor y científico. Enseñó latín, historia, matemáticas, física, química, ciencias naturales, agricultura y francés. Llevaba décadas haciendo un trabajo educativo valioso. Sin embargo, la experiencia acumulada no significaba que ya hubiese visto todas las necesidades. No comprendía todavía quién quedaba fuera de aquella educación a la que había dedicado tantas energías.
Entonces, en Sanlúcar de Barrameda, miró de cerca la ignorancia y la marginación educativa que sufrían muchas mujeres y niñas. Aquella realidad concreta lo llevó a comprender que no bastaba con continuar haciendo bien lo de siempre. Había una ausencia que pedía una obra específica. La llamada no descalificaba sus años anteriores; afinaba su mirada y le mostraba un servicio que aún no había sabido reconocer.
Ocurrió que, en 1885, cuando tenía cincuenta y tres años, fundó las Hijas de la Divina Pastora para la educación de niñas. San Faustino comprendió después que la experiencia puede revelar precisamente a quienes nuestros hábitos habían vuelto invisibles. Hacer mucho bien no significa estar viendo ya a todos. Su giro no fue abandonar la educación, sino dejar que la realidad ampliara a quién debía alcanzar. También hoy una trayectoria competente puede necesitar una pregunta incómoda: quién sigue fuera, qué barrera no hemos advertido y qué cambio concreto permitiría servir mejor.
01
Lo que parecía
Que muchos años de buen trabajo educativo significaban que su misión ya estaba plenamente definida.
02
Lo que descubrimos
Que la experiencia podía mostrarle a quienes todavía no había aprendido a mirar y pedirle una obra específica para las niñas.
03
Para tu vida
Hoy preguntaré quién queda fuera de mi trabajo o servicio y daré un paso concreto para escuchar a esa persona antes de decidir por ella.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, abre mis ojos a quienes no estoy viendo. Que la experiencia no me vuelva cómodo, sino más atento y disponible para servir. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Biografía vaticana de san Faustino Míguez
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