Vida de un venerable
Discernía entre hacerse cartujo o ser misionero. Su obispo lo envió al seminario y allí descubrió una vocación que no había formulado: entregar la vida a seminaristas y sacerdotes.
José María García Lahiguera nació en 1903 y fue ordenado sacerdote en 1926. Durante sus primeros años de ministerio atravesó un discernimiento que él mismo recordaría después. Se debatía entre hacerse cartujo, buscando una vida contemplativa, o ser misionero “a lo Ávila”, con un sacerdocio intensamente apostólico.
Acudió a la Cartuja de Aula Dei para discernir. Veía dos caminos y trataba de reconocer cuál debía escoger. Finalmente, su obispo tomó una decisión que no coincidía exactamente con ninguno de los dos: lo destinó como formador al seminario. La obediencia no hizo innecesaria su búsqueda; la colocó ante una realidad que todavía no había considerado como respuesta.
Años después dejó escrito que, a los pocos días de estar en el seminario, encontró su “vocación específica: seminaristas y sacerdotes”. Allí convergían la profundidad de oración que buscaba en la cartuja y el impulso apostólico que asociaba a la misión. No era una solución intermedia, sino un tercer camino con identidad propia.
Esa orientación sostuvo toda su vida. Fue formador y director espiritual, acompañó clandestinamente a sacerdotes y seminaristas durante la Guerra Civil y, junto con María del Carmen Hidalgo de Caviedes, fundó en 1938 las Oblatas de Cristo Sacerdote, dedicadas a orar por la santidad sacerdotal. Más tarde fue obispo y arzobispo de Valencia.
Su historia ofrece una libertad concreta a quien vive angustiado entre dos alternativas. A veces A y B son realmente las únicas opciones; otras veces, el sufrimiento de escoger se alarga porque la realidad todavía no nos ha mostrado C. Discernir incluye permanecer disponible para una respuesta que no encaje en las categorías con las que empezamos la pregunta.
01
Lo que parecía
Que debía escoger necesariamente entre la contemplación cartujana y una vida misionera.
02
Lo que descubrimos
Que el seminario reveló un tercer camino: unir oración y misión al servicio de seminaristas y sacerdotes.
03
Para tu vida
Ante mi decisión difícil, escribiré hoy una tercera posibilidad que aún no había considerado y la contrastaré con una persona prudente.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable José María García Lahiguera, ilumina a quienes disciernen y santifica a sacerdotes y seminaristas. Danos libertad para reconocer tus caminos. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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