Vida de un venerable
Había entregado veintiocho años a la misión en China. Cuando el régimen comunista le negó toda libertad de acción, tuvo que abandonar el país a los cincuenta y dos años.
Mariano Gazpio Ezcurra nació en Puente la Reina en 1899 y fue ordenado sacerdote agustino recoleto en Filipinas. En 1924 partió voluntariamente hacia China, donde aprendió la lengua, visitó hogares, atendió enfermos, enseñó el catecismo y formó catequistas.
Atravesó guerra civil, invasión japonesa y revolución comunista. Los locales de la misión fueron ocupados, los bienes confiscados y los religiosos quedaron sin libertad de acción. En 1952 Mariano fue obligado a dejar China después de veintiocho años.
Tenía cincuenta y dos años y regresaba a España lejos de las comunidades a las que había dedicado casi toda su vida sacerdotal. No llamamos buena a aquella expulsión ni aseguramos que comprendiera inmediatamente su significado. Fue una pérdida verdadera y una decisión impuesta.
En Monteagudo comenzó otra etapa como maestro de novicios y responsable de la comunidad. Más tarde, en Marcilla, fue buscado como confesor por religiosos y laicos. Rezaba, acompañaba y se ofrecía para tareas sencillas. Su misión dejó de tener el paisaje de China, pero no dejó de ser entrega sacerdotal.
Murió en 1989, después de treinta y siete años de vida conventual en España, y Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2021. La expulsión cerró una geografía de su misión; no pudo cerrar la capacidad de formar, reconciliar y servir que continuó hasta la vejez.
01
Lo que parecía
Que ser expulsado de China a los cincuenta y dos años podía significar que la gran obra misionera de su vida había terminado contra su voluntad.
02
Lo que descubrimos
Que todavía quedaban treinta y siete años de misión en otra forma: formar religiosos, confesar, rezar y hacerse útil en los servicios más sencillos.
03
Para tu vida
Distinguiré entre perder un lugar y perder mi misión; si una puerta se cierra contra mi voluntad, preguntaré a quién puedo formar, acompañar o servir donde ahora estoy.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Mariano Gazpio, sostén a quienes han sido arrancados de su lugar de servicio y muéstrales cómo seguir amando en la etapa que no eligieron. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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