Vida de una santa
Había construido una vida estable de trabajo, oración y caridad. Al atender a un joven herido junto a una obra, los capuchinos vieron en ella a la responsable que buscaban para una nueva comunidad.
Anna María Rubatto nació en Italia en 1844. Huérfana de padre a los cuatro años y de madre a los diecinueve, se trasladó a Turín. Durante casi dos décadas trabajó como dama de compañía y administró el patrimonio de Marianna Scoffone, mientras enseñaba catequesis y visitaba enfermos y pobres.
En el verano de 1883 fue a Loano para recibir baños de mar. Una tarde, al salir de la iglesia, escuchó llorar a un joven obrero: una piedra caída del andamio le había herido la cabeza. Anna María limpió y curó la herida, le dio el equivalente a dos jornadas y lo mandó a casa para recuperarse.
El edificio en construcción estaba destinado a una comunidad femenina que todavía necesitaba directora. El capuchino Ángelico de Sestri Ponente vio cómo había respondido Anna María y le propuso asumir aquella responsabilidad.
La propuesta la sorprendió. Tenía casi cuarenta años y una vida bien organizada, repartida entre trabajo, oración y caridad. No interpretó el accidente como una orden automática de Dios: abrió un discernimiento serio con su director espiritual y con san Juan Bosco.
En 1885 comenzó la comunidad de las Terciarias Capuchinas de Loano. En 1892 llevó a sus hermanas a Uruguay y extendió la obra por Argentina y Brasil. Un viaje a Montevideo previsto para pocas semanas terminó durando dos años; allí murió en 1904. Fue canonizada en 2022 como primera santa del Uruguay.
01
Lo que parecía
Que a los cuarenta años su manera estable y generosa de vivir ya estaba completamente definida y no necesitaba una forma nueva.
02
Lo que descubrimos
Que una respuesta concreta ante un herido podía revelar capacidades que otros necesitaban y abrir, mediante discernimiento, una vocación nueva en plena madurez.
03
Para tu vida
No convertiré cada imprevisto en una señal automática. Pero prestaré atención a lo que mi manera de responder revela sobre mis capacidades y a las preguntas serias que otras personas prudentes puedan ayudarme a discernir.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión de santa Francisca Rubatto, danos disponibilidad para socorrer al herido que aparece en nuestro camino y prudencia para discernir las preguntas nuevas que nacen del servicio. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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