Vida de un venerable
Al llegar como obispo de Uberaba encontró casi deshecha una de las estructuras esenciales de la diócesis. No esperó a tener grandes medios para recomenzar la formación.
Antônio de Almeida Lustosa nació en Minas Gerais en 1886. Fue salesiano, sacerdote, maestro de novicios y director de colegios antes de recibir en 1925 la ordenación episcopal para servir en Uberaba.
La nueva responsabilidad podía parecer un reconocimiento a décadas de preparación. Sin embargo, una de las primeras realidades que encontró fue un seminario prácticamente vacío. La diócesis necesitaba sacerdotes, pero el lugar destinado a formarlos apenas tenía vida.
Lustosa comenzó a reconstruir la formación con los recursos disponibles. El decreto oficial de sus virtudes registra un resultado concreto: después de un año tenía a su alrededor unos treinta seminaristas del nivel de gimnasio.
No todo quedó resuelto en doce meses ni una cifra demuestra por sí sola una vocación. Pero aquel primer año mostró que una institución casi vacía no tenía por qué considerarse terminada. Lustosa continuaría promoviendo seminarios, escuelas populares, parroquias, hospitales y participación laical en varias diócesis brasileñas.
Después de treinta y ocho años como obispo renunció en 1963 y vivió once años más en una casa salesiana. Murió en 1974 y fue declarado Venerable en 2023. La fuente no permite atribuirle una duda interior concreta ante el seminario vacío; el cambio documentado está en la realidad que recibió y en la comunidad formativa que comenzó a reunir.
01
Lo que parecía
Que un seminario casi vacío era el signo visible de una institución agotada y de un futuro sacerdotal que ya no se podía reconstruir con rapidez.
02
Lo que descubrimos
Que recomenzar no exigía esperar a que llegaran condiciones perfectas: en un año fue posible volver a reunir una primera comunidad numerosa de jóvenes en formación.
03
Para tu vida
Cuando reciba una obra casi vacía, distinguiré entre abandono irreversible y posibilidad de recomenzar. Buscaré primero personas concretas, una formación seria y un año de trabajo verificable antes de obsesionarme con recuperar de golpe todo lo perdido.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña la causa del venerable Antônio Lustosa; concede pastores santos a tu Iglesia y sabiduría a quienes deben reconstruir seminarios, escuelas y comunidades debilitadas. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
