Vida de una venerable
Ángel Romero fue acusado falsamente y ejecutado en 1936. María no volvió a su pueblo para vengarse: el decreto oficial llama a su respuesta «perdón activo».
María Séiquer Gayá nació en Murcia en 1891 y se casó con el médico Ángel Romero en 1914. Vivieron veintitrés años de matrimonio, compartiendo la fe y la atención a personas necesitadas. No tuvieron hijos.
Durante la Guerra Civil, Ángel fue acusado falsamente de rebelión militar. Fue condenado y ejecutado el 13 de septiembre de 1936; después profanaron su cadáver. No existe una explicación cristiana sencilla que permita convertir aquel crimen en parte necesaria de un plan.
Cuando terminó la guerra, algunas familias temían el regreso de María porque habían participado en el asesinato, el saqueo de su casa o la hostilidad contra ella. María regresó sin buscar venganza. El Dicasterio la define expresamente como una «mujer del perdón» y precisa que no fue solo un sentimiento interior.
Su perdón se convirtió en apostolado y llegó a beneficiar a hijos de los asesinos de su marido. Esto no declaró bueno el crimen, no borró responsabilidades ni exigió olvidar. Impidió que la culpa de los padres se convirtiera en condena para los hijos y que los verdugos decidieran también la identidad futura de la viuda.
María fundó después, junto con Amalia Martín de la Escalera, las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado, dedicadas especialmente a niños de pueblos necesitados. Fue declarada Venerable en 2014. Le quitaron a su marido; ella se negó a entregarles también la libertad de su corazón.
01
Lo que parecía
Que el crimen cometido contra Ángel determinaría para siempre la relación de María con las familias implicadas y que los hijos heredarían la enemistad de sus padres.
02
Lo que descubrimos
Que pudo buscar justicia sin convertir la venganza en su identidad y practicar un perdón que protegía incluso a niños vinculados con quienes la habían herido.
03
Para tu vida
No llamaré perdón a negar el daño ni a impedir la justicia. Procuraré, en cambio, que la culpa de una persona no me autorice a castigar a sus hijos ni decida en qué clase de persona voy a convertirme.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña la causa de la venerable María Séiquer; consuela a las víctimas, sostén la justicia y líbranos de transmitir el odio a quienes no son culpables. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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