Naju — Las lágrimas de la Virgen
Naju · Jeollanam-do · Corea del Sur · 1985
La imagen que llora
El 30 de junio de 1985, Julia Kim, ama de casa coreana y católica de profunda fe, notó que la imagen de la Virgen María en su sala de estar comenzaba a derramar lágrimas. El fenómeno continuó durante años. Las lágrimas se analizaron en el laboratorio y resultaron ser de composición humana. En algunos casos, la imagen lloró lágrimas de sangre.
En 1992, Julia Kim informó que la imagen comenzó a derramar un aceite perfumado. El aceite fue también analizado y no encontró explicación química convencional. Los fenómenos de Naju atrajeron peregrinos de todo el mundo, especialmente de Corea, Japón, Filipinas y Estados Unidos.
Las hostias milagrosas
Julia Kim relató que durante algunas apariciones, la Virgen o Jesucristo le entregaban una hostia en la boca de forma sobrenatural. El obispo de la diócesis, Mons. Giovanni Bulaitis (delegado apostólico de Juan Pablo II), estuvo presente en una de estas ocasiones en 1992 y certificó el fenómeno. El cardenal Kim presidió una de las misas en Naju.
Posición de la Iglesia
La diócesis de Gwangju, de la que depende Naju, ha investigado los fenómenos repetidamente. En 1998 y 2009 emitió declaraciones negativas sobre las apariciones, indicando que no pueden ser consideradas de origen sobrenatural. La Conferencia Episcopal Coreana adoptó la misma postura.
Julia Kim y sus seguidores continúan el culto privado en Naju. El caso es de los más debatidos en la mariología contemporánea.
