Advocación mariana
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La iglesia de Pyeongtaek custodia casi un siglo de vida parroquial bajo el patronazgo de María elevada al cielo. Su historia enlaza las primeras comunidades católicas rurales de la zona, la misión iniciada formalmente en 1928, el sufrimiento de la guerra de Corea y una larga tradición de servicio a los niños y a las familias.
Advocación: Nuestra Señora de la Asunción.
Nombre coreano del patronazgo: 하늘에 올림을 받으신 성 마리아 · Santa María elevada al cielo.
Nombre del templo: 평택성당 · iglesia católica de Pyeongtaek.
Lugar: 61 Pyeongtaek 2-ro, Bijeon-dong, Pyeongtaek, Gyeonggi-do.
Fundación parroquial: 14 de abril de 1928.
Fiesta titular: 15 de agosto.
Templo actual: concluido y dedicado en diciembre de 1971.
Jurisdicción: diócesis católica de Suwon.
Coordenadas verificadas: 36.9964158, 127.0904033.
Raíces anteriores a la parroquia
La presencia católica en la región de Pyeongtaek es anterior a 1928. La tradición local recuerda el paso de Yi Seung-hun, Pedro, primer coreano bautizado, cuando ejerció como magistrado en el territorio a finales del siglo XVIII. También sobrevivieron comunidades de fe durante las persecuciones.
Con el tiempo surgieron estaciones misioneras en lugares como Gilmawon, Tongbok-ri e Ingwang-ri. Algunas comunidades vivían de recuperar terrenos al mar; otras fabricaban cerámica. La distancia y la falta de transporte hacían difícil acudir cada domingo al templo, pero las capillas rurales mantuvieron viva la fe.
Fundación bajo la protección de la Asunción
Al crecer el número de fieles, el misionero Joseph Molimard adquirió un terreno en una elevación de Bijeon-ri, cerca de la estación y con acceso al núcleo urbano. Allí se organizó la nueva parroquia, separada de Wangnim y Anseong el 14 de abril de 1928.
El directorio vigente de la diócesis de Suwon confirma la fecha, la dirección actual y el patronazgo de María elevada al cielo. Su fiesta se celebra el 15 de agosto.
Dieciséis capillas y una misión extensa
En los primeros años la parroquia atendía dieciséis estaciones misioneras dispersas. Muchos fieles no podían desplazarse cada semana, pero en las grandes solemnidades acudían tantos que algunos debían participar desde el patio.
La fecundidad misionera permitió que apenas una década después se erigiera otra parroquia en Seojeong-ri. Pyeongtaek se convirtió así en una comunidad madre de numerosas presencias católicas posteriores.
Joseph Molimard, primer párroco
Joseph Molimard, sacerdote de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, fue el primer párroco. Durante la guerra de Corea se refugió brevemente, pero regresó por temor a que los fieles fueran castigados en su ausencia. Fue detenido y asesinado en 1950.
Sus restos fueron recuperados por fieles de Geumsa-ri, trasladados posteriormente a un cementerio sacerdotal de Daejeon y, en abril de 2003, llevados al recinto de Pyeongtaek a petición de la comunidad.
Una memoria investigada con prudencia
En 2019 el tribunal eclesiástico realizó una inspección de su tumba y jardín conmemorativo para comprobar la ausencia de culto público, paso propio de la investigación canónica. El gesto muestra la diferencia entre conservar agradecidamente la memoria de un testigo y declarar oficialmente su santidad.
Para Pyeongtaek, recordar a su primer pastor significa también recordar a los fieles que vivieron la guerra, el desplazamiento y el miedo. La advocación de la Asunción sostiene la esperanza sin borrar el sufrimiento.
El templo de 1971
La primera iglesia fue ampliada varias veces, pero el crecimiento de la comunidad exigía un edificio mayor. En mayo de 1971 comenzaron las obras de un templo de ladrillo y hormigón. Fue concluido y dedicado en diciembre, con la participación del obispo Victorinus Youn Kong-hi y antiguos sacerdotes de la parroquia.
El edificio precedente fue retirado en 1973. A lo largo de las décadas siguientes se añadieron dependencias educativas y comunitarias y se realizaron restauraciones para sostener la vida pastoral.
Servicio a los niños y a quienes sufrían
La comunidad atendió a huérfanos de guerra mediante un orfanato y una casa infantil. Más tarde desarrolló un jardín de infancia, espacios educativos y programas para acompañar a menores y familias.
En 1988 la parroquia colaboró en una atención médica gratuita para víctimas coreanas de la bomba atómica. Estos servicios recuerdan que una devoción mariana auténtica no puede separarse de la compasión concreta.
Una parroquia madre
Del extenso territorio atendido por Pyeongtaek nacieron nuevas parroquias y comunidades. La reorganización de estaciones misioneras, la creación de Paengseong y la posterior separación de Bijeon-dong, Gung-ri y Segyo-dong expresan el crecimiento de la Iglesia local.
Durante años fue iglesia central del antiguo vicariato de Pyeongtaek. Esa función pastoral no equivale a condición catedralicia y se presenta aquí con su denominación histórica exacta.
La Asunción: promesa para la persona entera
Pío XII definió que la Inmaculada Madre de Dios, terminado el curso de su vida terrena, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. La solemnidad contempla una obra de Dios: María participa plenamente de la victoria de Cristo sobre la muerte.
La Asunción afirma la dignidad del cuerpo y el destino eterno de la persona entera. No invita a escapar de la historia, sino a vivirla sabiendo que el sufrimiento, la violencia y la muerte no tienen la última palabra.
El Magníficat y los humildes
El papa Francisco relacionó la Asunción con el canto del Magníficat. María proclama la grandeza de Dios y reconoce las maravillas que Él realiza en los pequeños y humildes.
En una comunidad marcada por capillas rurales, huérfanos, guerra y servicio educativo, esta dimensión posee una resonancia especial. Mirar a María elevada al cielo impulsa a inclinarse ante quien necesita ayuda en la tierra.
Ubicación verificada
La diócesis sitúa oficialmente la parroquia en 61 Pyeongtaek 2-ro, Bijeon-dong. GCatholic ofrece el código territorial 8Q89X3WR+F7, cuyo centro corresponde a 36.9961875, 127.0906875.
La identificación cartográfica exacta del edificio proporciona 36.9964158, 127.0904033, utilizada en este mapa. Ambas referencias corresponden al mismo recinto y se encuentran a pocos metros entre sí.
Para visitar y rezar
Pyeongtaek es una parroquia activa. Quien desee acudir debe consultar los horarios diocesanos vigentes y respetar la liturgia, los funerales y la vida ordinaria de los fieles. La tumba de Molimard debe visitarse con la sobriedad propia de una causa que continúa sometida al discernimiento de la Iglesia.
El 15 de agosto es la fiesta de la patrona. La oración puede unir la esperanza de la resurrección, la memoria de las víctimas de la guerra y el compromiso de proteger a quienes hoy padecen abandono.
Oración a Nuestra Señora de la Asunción de Pyeongtaek
Santa María, elevada por Dios a la gloria, protege a la comunidad de Pyeongtaek. Guarda la memoria de quienes transmitieron la fe entre aldeas y caminos, consuela a las víctimas de la guerra y bendice a quienes cuidan de los niños y de las familias. Enséñanos a esperar la resurrección sin apartarnos del dolor humano y a servir a Jesucristo en cada persona necesitada. Amén.
Fuentes consultadas
- Diócesis de Suwon: directorio oficial, fecha, patronazgo, fiesta y dirección.
- Enciclopedia Católica de Corea: historia extensa, templo, obras sociales y parroquias nacidas de Pyeongtaek.
- Catholic Times of Korea: raíces misioneras, capillas, fundación y servicio.
- Catholic Times of Korea: recorrido actual por la iglesia y memoria de Molimard.
- Catholic Times of Korea: investigación canónica, detención, muerte y traslado de los restos de Molimard.
- GCatholic: título mariano, jurisdicción, Jubileo de la Misericordia y localización.
- Pío XII: definición dogmática de la Asunción.
- Papa Francisco: Asunción, Magníficat y servicio a los humildes.
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