Basílica de Santa Ana del Congo · Brazzaville
En el barrio de Poto-Poto de Brazzaville, a la intersección entre el antiguo barrio europeo de la Plaine y el barrio africano, se eleva la Basílica de Santa Ana del Congo, el monumento religioso más emblemático de la capital congoleña. Proyectada por el arquitecto protestante Roger Erell y construida entre 1943 y 1949, la basílica es a la vez santuario martirial de la Francia Libre y síntesis simbólica entre la espiritualidad cristiana y el alma africana. Su techo de 200.000 tejas verdes en forma de escamas de serpiente la convierte en uno de los edificios más originales de África Central.
🌹 Maravillas y anécdotas
- La basílica nació de la confluencia de tres hombres de credos distintos: el sacerdote católico Charles Lecomte (1912-1985), el gobernador de la África Ecuatorial Francesa Félix Eboué (1884-1944), de tendencia librepensadora, y el arquitecto protestante Roger Lelièvre, llamado Erell (1907-1986); el 13 de marzo de 1943 el general De Gaulle puso el primer golpe de pico en el solar elegido por Eboué en la frontera entre los barrios europeo y africano.
- Roger Erell concibió el edificio como síntesis de la espiritualidad cristiana y el alma africana: los arcos ojivales muy agudos evocan los fers de lance del norte del Congo, la bóveda de 22 metros de altura se inspira en las «cases obus» de barro del sur del Chad y del Camerún —cuya forma sugiere dos manos unidas en oración— y el artista congoleño Benoit Konongo fue el primer artista indígena en participar en una gran obra colonial.
- La nave fue inaugurada el 1 de noviembre de 1949 con la Messe des Piroguiers, compuesta expresamente para la ocasión por encargo del obispo Paul Biéchy; el sultán Mohammmed V de Marruecos y el emperador etíope Haïlé Sélassié I contribuyeron económicamente a la construcción, aportando un carácter de solidaridad panafricana al proyecto.
- Las aproximadamente 200.000 tejas vidriadas de color verde —en forma de escamas de serpiente— cubren un techo de planta de cruz latina de 85 metros de longitud, 45 de ancho en el crucero y 83 metros de altura en la aguja; el color verde remite a la naturaleza ecuatorial exuberante, mientras que las escamas evocan, a modo de gárgolas medievales, el mal que permanece fuera del templo.
- La basílica fue gravemente dañada durante las guerras civiles congoleñas de la década de 1990; importantes trabajos de restauración —con la participación de la Embajada de Francia y la Archidiócesis de Brazzaville— culminaron en la inauguración de la torre en enero de 2011, tras obras iniciadas en julio de 2010, devolviéndole su silueta completa.
- El nombre de la basílica honra a santa Ana, madre de la Virgen María; la dedicación recuerda el santuario bretón de Sainte-Anne d’Auray, de donde provenía uno de los sacerdotes franceses de Brazzaville; la basílica fue elevada a santuario conmemorativo de la Francia Libre, la única institución eclesiástica de esa condición en África.
Santa Ana, madre de la Virgen María
La Basílica de Santa Ana del Congo, en Brazzaville, es el monumento histórico más representativo de la capital congoleña. Obra del arquitecto protestante Roger Erell, inaugurada en 1949, funde la arquitectura cristiana con formas vernaculares africanas bajo un espectacular techo de 200.000 tejas verdes. Fue consagrada como santuario de la Francia Libre y restaurada tras las guerras civiles de los años 90.
🙏 Santa Ana, que guardaste en tu seno el fruto bendito de la Encarnación, intercede por el pueblo del Congo y por todos los que buscan a Dios en el corazón de África.
¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?
Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.
Proponer una advocación →