Nuestra Señora del Buen Suceso

Nuestra Señora del Buen Suceso

América · Ecuador

Qué sucedió

En Quito existe desde el siglo XVII el monasterio de la Inmaculada Concepción, de clarisas concepcionistas, donde se venera una imagen de la Virgen llamada Nuestra Señora del Buen Suceso de la Purificación. La tradición sostiene que la Virgen se apareció repetidas veces a la madre Mariana de Jesús Torres, religiosa de existencia históricamente atestiguada, le mandó tallar una imagen y le habló de acontecimientos futuros, incluidos tiempos de crisis de fe y de costumbres en los siglos posteriores. Muchos de estos mensajes se conocen por testimonios redactados o reordenados siglos después, por lo que el contenido detallado de los diálogos y profecías debe clasificarse como tradición piadosa sin confirmación histórica plena. Lo documentado con certeza es la existencia de la imagen, de la religiosa y de una devoción arraigada.

El mensaje de la Virgen

Según la tradición, la Virgen del Buen Suceso llama a la vida de reparación por los pecados, especialmente de los consagrados; anuncia un tiempo de gran crisis moral y doctrinal, acompañado de la promesa de una intervención especial de María y de la restauración de la fe; y exhorta a la confianza en la misericordia de Dios y al amor fiel a la Iglesia, incluso en tiempos de oscuridad. Es una devoción no obligatoria para la fe católica.

El santuario hoy

El santuario es el propio monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito, en el centro histórico, donde se venera la imagen original. La imagen es de bulto, vestida, con el Niño Jesús, y recibe peregrinos, especialmente en torno a la fiesta de la Purificación, el 2 de febrero. La devoción se ha extendido internacionalmente, pero su núcleo sigue siendo el monasterio concepcionista y la arquidiócesis de Quito.

El reconocimiento de la Iglesia

La aprobación eclesial ha recaído sobre todo en la devoción, el título y la imagen, reconocidos como legítimos por la autoridad de la Iglesia local, hoy arquidiócesis de Quito. No consta un decreto formal de aprobación de las apariciones con el mismo grado que Lourdes o Fátima; se trata de un culto aprobado, sin declaración explícita de sobrenaturalidad sobre cada detalle de las visiones.

Una gracia que conmueve

Por prudencia, sólo señalamos lo documentado a nivel de culto: consta históricamente la fama de milagros de la imagen, con exvotos y agradecimientos depositados en el monasterio, testimonios de curaciones y gracias particulares narrados por devotos y consignados en las crónicas conventuales. No hay una causa formal de milagros sometidos a examen pericial como en los procesos de canonización, de modo que la única afirmación segura es que la imagen ha sido objeto de continua atribución de favores; los relatos más detallados pertenecen al ámbito de la piedad y no constan confirmados críticamente.

Vínculo con el Rosario

La vida del monasterio concepcionista, cuna de esta devoción, está tejida de oración contemplativa, y el Rosario acompaña la espera confiada que la Virgen del Buen Suceso pide a sus fieles. Rezarlo es vivir esa fidelidad amorosa a la Iglesia en medio de las pruebas, sostenidos por la mano de la Madre.

Una flor para la Virgen

Reza un Ave Maria.

Rezar
🌹Anécdota marianaDescúbrelas