La Escolania de Montserrat — La más antigua de Europa
Montserrat, Barcelona, España · Siglo XIV
La Escolania de Montserrat es una de las escuelas de coro más antiguas de Europa. Fundada en el siglo XIV, ha mantenido viva la tradición del canto gregoriano durante más de seis siglos.
La historia
La Escolania fue fundada en el siglo XIV como coro de los monjes benedictinos de Montserrat. Originalmente, los niños cantaban en la liturgia del monasterio. Con el tiempo, la Escolania se convirtió en una escuela independiente, formando a los mejores cantores de Cataluña.
La Escolania ha sobrevivido a todas las destrucciones del monasterio. Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), los niños fueron evacuados y el coro se mantuvo en el exilio. Cuando el monasterio fue reconstruido, la Escolania volvió a su lugar.
«La Escolania es la voz de Montserrat. Cuando los niños cantan, la Virgen sonríe.»
— Abad de MontserratLos niños
La Escolania está compuesta por unos 50 niños, entre 9 y 14 años. Son seleccionados por su talento musical y su sensibilidad artística. Estudian en una escuela dentro del monasterio, donde reciben formación musical, acadólica y espiritual.
Los niños cantan cada día en la basílica del monasterio, durante la Misa y las Vísperas. Su canto es una de las experiencias más emotivas de la peregrinación a Montserrat.
El repertorio
La Escolania canta un repertorio que incluye:
Canto gregoriano: La tradición más antigua del coro. Los niños cantan himnos y antífonas en latín, siguiendo la tradición benedictina.
Música renacentista: Obras de compositores como Palestrina, Victoria y Morales.
Música contemporánea: Obras de compositores catalanes y españoles.
El «Salve»: La salve mariana que la Escolania canta cada día a las 13:00, ante la imagen de la Moreneta.
Las grabaciones
La Escolania ha realizado numerosas grabaciones de música sacra, que han sido reconocidas internacionalmente. Sus discos han vendido millones de copias en todo el mundo.
«Cuando la Escolania canta, el cielo se abre. Los ángeles escuchan con deleite la voz de estos niños.»
— Peregrino de Montserrat