Pompeya — Historia de la Virgen del Rosario de Pompeya
Valle de Pompeya · Nápoles · Italia · 1875
El cuadro que llegó en una carreta
En octubre de 1875, el abogado Bartolo Longo llegó al Valle di Pompei para promover el Rosario entre los campesinos. Necesitaba una imagen para una pequeña capilla y pidió ayuda al padre Alberto Radente, dominico. El padre le envió un cuadro viejo del Rosario que llegó transportado en una carreta de estiércol. La imagen estaba en mal estado y era poco vistosa.
La restauración y los primeros milagros
El cuadro fue restaurado y colocado en la capilla. Casi de inmediato comenzaron a atribuirse milagros: una niña epiléptica fue curada, luego un joven, luego una joven. Las noticias se extendieron y en pocos años Pompei se convirtió en un centro de peregrinación activo.
Bartolo Longo: el fundador
Bartolo Longo (1841–1926) era un abogado napolitano que de joven había caído en el espiritismo y renunciado a la fe. Su retorno al catolicismo fue gradual y la Virgen de Pompei fue su conversión definitiva. Junto con su esposa, la condesa Marion de Fusco, construyó el santuario, una escuela para huérfanos y una ciudad social alrededor del santuario. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1980.
La Súplica a la Virgen de Pompeya
Bartolo Longo compuso en 1883 una oración llamada «Súplica a la Virgen del Rosario de Pompei», que se reza colectivamente dos veces al año en el santuario: el primer domingo de mayo y el primer domingo de octubre. La Súplica se recita simultáneamente en todo el mundo por millones de fieles. Es una de las oraciones marianas más extendidas del catolicismo contemporáneo.
