Catedral de Santa María de Sydney
Nuestra Señora Auxiliadora — La primera Iglesia de Australia
📍 Sydney, Nueva Gales del Sur, Australia
Historia y origen: la primera iglesia en tierra de convictos
La historia de la catedral de Santa María de Sydney es la historia de la fe católica en Australia: una historia de fe heroica nacida en la humillación de la colonia penal, sostenida por la terquedad espiritual de los convictos irlandeses, y coronada con la magnificencia del edificio gótico que hoy domina el borde oriental de Hyde Park. No hay, en todo el mundo anglófono, una catedral católica cuya fundación esté más íntimamente ligada a la dignidad de los últimos y los marginados.
Todo comenzó en 1821, cuando el gobernador de Nueva Gales del Sur, Lachlan Macquarie, cedió a los católicos de Sydney un solar en las cercanías de Hyde Park para construir una iglesia. El gesto era notable en un contexto en que los católicos —en su inmensa mayoría convictos irlandeses condenados por delitos de pobreza o de resistencia al dominio inglés— eran ciudadanos de segunda clase en la colonia británica. La primera piedra de la iglesia fue colocada el 29 de octubre de 1821 por el sacerdote misionero padre John Joseph Therry, uno de los primeros sacerdotes católicos en ejercer su ministerio libremente en Australia.
El primer arzobispo de Sydney, John Bede Polding, OSB, benedictino inglés de alma apasionada y visión de futuro, fue quien transformó aquella primera iglesia en el proyecto de catedral. Polding, que llegó a Australia en 1835, comprendió que la Iglesia en este continente nuevo necesitaba una casa digna de Dios y de su pueblo. Su devoción mariana —heredada de la espiritualidad benedictina— encontró en el proyecto de la catedral de Santa María el símbolo de una Iglesia que, como María, guardaba la Palabra de Dios en medio de las adversidades.
El incendio de 1865 y la catedral gótico-Tudor
El progreso de la construcción fue lento y accidentado. El 29 de junio de 1865, un incendio devastador destruyó prácticamente toda la estructura que había costado décadas levantar. El desastre fue inmenso, pero la respuesta de la comunidad católica de Sydney —que en ese momento incluía a decenas de miles de inmigrantes irlandeses llegados tras la Gran Hambruna de 1845-1852— fue inmediata y generosa. En cuestión de meses se organizó una nueva colecta, se contrató a los arquitectos Wardell y Wilson, y se puso la primera piedra de la nueva catedral el 8 de diciembre de 1868, fiesta de la Inmaculada Concepción.
La nueva catedral de Santa María, diseñada por William Wardell en el estilo gótico Tudor que tanto gustaba al gusto victoriano de la época, fue progresivamente completada a lo largo de los siguientes ciento treinta años. Las torres gemelas —cuya ausencia fue durante décadas uno de los símbolos de los recursos limitados de la Iglesia australiana— se completaron finalmente en el año 2000, en ocasión del Año Santo. El 8 de septiembre de 2000, en la solemnidad de la Natividad de la Virgen, la catedral fue formalmente consagrada con sus torres completas por primera vez en su historia.
La imagen de Nuestra Señora Auxiliadora: el don de Don Bosco
Entre todas las imágenes marianas que se veneran en la catedral de Santa María, la que ocupa un lugar especial en la memoria de los inmigrantes italianos y latinos es la imagen de Nuestra Señora Auxiliadora, donada a la catedral por los Salesianos de Don Bosco como expresión de la devoción que el fundador de los Salesianos consagró como una de las joyas de su espiritualidad.
Don Bosco, el gran educador de los jóvenes pobres de Turín, tenía a Nuestra Señora Auxiliadora como la patrona de su obra y la inspiradora de su pedagogía. La imagen de Nuestra Señora Auxiliadora donada a Sydney viajó desde Italia como símbolo de la presencia de la comunidad italiana y salesiana en Australia, y ha sido desde entonces objeto de una devoción especial por parte de los inmigrantes de habla italiana, española y portuguesa que encontraron en esta imagen de María la madre que los acompañaba en la lejanía.
«Esta catedral es el corazón de la fe católica de Australia. En ella, cada inmigrante que llegó a estas costas, cada convicto que sufrió en los comienzos, cada fiel que en ella oró encontró a María, su madre. Ella no pregunta de dónde vienes ni qué hiciste: te acoge, te escucha, te presenta a su Hijo.» — Cardenal George Pell, homilía de la Solemnidad de Santa María, 15 de agosto de 2007.
La Jornada Mundial de la Juventud de Sydney 2008
El mayor acontecimiento de la historia reciente de la catedral de Santa María de Sydney fue sin duda la Jornada Mundial de la Juventud de 2008, celebrada en Sydney del 15 al 20 de julio, bajo la presidencia de Benedicto XVI. Más de 200.000 jóvenes de todo el mundo —el mayor número en la historia de las JMJ australianas— se congregaron en Randwick Racecourse para la Misa de clausura, convirtiendo a Sydney en el centro espiritual del catolicismo mundial durante esa semana extraordinaria.
La catedral de Santa María fue el corazón litúrgico de la JMJ. Allí celebró Benedicto XVI la Misa de apertura, allí tuvo lugar el encuentro ecuménico con las otras confesiones cristianas de Australia, y allí el Papa se detuvo en oración ante la imagen de Nuestra Señora Auxiliadora. La JMJ de Sydney 2008 fue también el contexto en que se beatificó a la primera santa australiana, Mary MacKillop, cuya causa había sido abierta décadas antes. Mary MacKillop, fundadora de las Hermanas de San José, fue finalmente canonizada por Benedicto XVI en Roma en 2010.
Los inmigrantes y la devoción mariana
La catedral de Santa María de Sydney ha sido históricamente el punto de referencia de sucesivas oleadas de inmigrantes católicos que llegaron a Australia buscando una vida mejor. Los convictos irlandeses del siglo XIX, los inmigrantes italianos y malteses del XX, los polacos que huían del comunismo, los vietnamitas que huían de la guerra, los libaneses, los filipinos, los latinoamericanos: todos ellos encontraron en la catedral de Santa María una madre que hablaba su idioma, o al menos entendía su corazón.
La capilla de Nuestra Señora Auxiliadora ha sido testigo de innumerables peticiones de inmigrantes que llegaban sin nada y pedían a María el trabajo, la salud, la reunificación familiar. Los libros de intenciones, conservados en los archivos de la catedral, son un documento humano de extraordinaria riqueza: peticiones en decenas de idiomas, en inglés y en irlandés, en italiano y en polaco, en vietnamita y en tagalo, que narran las angustias y las esperanzas de cinco generaciones de inmigrantes católicos en Australia.
Milagros y gracias documentadas
La curación del padre John Therry (1829)
El propio fundador de la primera iglesia de Sydney, el padre Therry, narró en sus memorias que en 1829, gravemente enfermo de una fiebre que los médicos coloniales no sabían tratar, pidió ser llevado a la capilla de Santa María donde pasó una noche en oración. A la mañana siguiente, estaba completamente restablecido. Vivió hasta los 79 años y atribuyó siempre esta curación a la intercesión de la Virgen.
La curación de la señora Anne O’Brien (1887)
Las crónicas del Archivo Arquidiocesano de Sydney registran el caso de Anne O’Brien, inmigrante irlandesa de Limerick, diagnosticada con cáncer de mama en 1887 y dada por incurable. Tras una novena a Nuestra Señora en la catedral de Santa María, el tumor desapareció en el plazo de tres meses sin intervención médica. El caso fue investigado por el vicario general de la arquidiócesis y figura en los archivos con el número de registro 23/1887.
La protección del barrio durante los bombardeos (1942)
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando submarinos japoneses bombardearon la bahía de Sydney en mayo de 1942, el pánico se extendió por la ciudad. La comunidad parroquial de la catedral organizó una vigilia nocturna de Rosario continuo que duró varios días. Ninguna bomba ni ningún proyectil cayó en las proximidades de la catedral, y los feligreses atribuyeron la protección del barrio a la intercesión de Nuestra Señora.
- 1788Primera flota británica llega a Sydney. Entre los convictos hay numerosos católicos irlandeses que mantienen su fe en secreto.
- 1821Primera piedra de la primera iglesia católica de Australia. El gobernador Macquarie cede el solar.
- 1835Llegada del arzobispo Polding, OSB. La devoción mariana benedictina da forma a la espiritualidad de la nueva Iglesia australiana.
- 1865Incendio de la catedral. La comunidad irlandesa responde con generosidad y recauda fondos para la reconstrucción.
- 1868Primera piedra de la catedral actual, el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción.
- 1942Bombardeo japonés de la bahía de Sydney. Vigilia mariana en la catedral.
- 1986Juan Pablo II visita Sydney y celebra Misa en la catedral. Primera visita papal a Australia.
- 1995Los Salesianos donan la imagen de Nuestra Señora Auxiliadora. La devoción de Don Bosco entra en la catedral de Santa María.
- 2000Consagración definitiva de la catedral con las torres completas. El año santo culmina en Santa María de Sydney.
- 2008JMJ de Sydney. Benedicto XVI ora ante Nuestra Señora Auxiliadora. 200.000 jóvenes llenan Randwick.
- 2010Canonización de santa Mary MacKillop — primera santa australiana.
El santuario hoy
La catedral de Santa María de Sydney es hoy el monumento histórico más visitado de la Arquidiócesis de Sydney y uno de los grandes santuarios marianos del hemisferio sur. Cada día acoge a miles de visitantes —turistas, peregrinos y fieles de la ciudad— que se detienen en oración ante Nuestra Señora Auxiliadora o simplemente contemplan la belleza del edificio gótico en el corazón de una de las ciudades más cosmopolitas del Pacífico.
Cómo llegar y datos prácticos
Dirección: St Mary’s Cathedral, St Mary’s Road, Sydney NSW 2000, Australia.
Misas: Diaria 7:00 y 13:05; domingos 8:00, 9:30, 11:00 (solemne con coro), 13:00, 18:00.
Transporte: Metro: Museum Station o St James Station. A pie desde Hyde Park.
Visitas guiadas: Domingos a las 12:30, partiendo del portal principal.
Teléfono: +61 2 9220 0400
Fiesta de la Asunción: 15 de agosto — Misa solemne de pontifical con el arzobispo.
