Vida de una beata
Era profesora en un colegio salesiano de Costa Rica. Al mirar los poblados pobres que rodeaban la capital comprendió que la respuesta no podía limitarse a lo que ella alcanzara a hacer personalmente.
María Romero Meneses nació en 1902 en Nicaragua, dentro de una familia acomodada y sensible a las necesidades de los pobres. Tenía talento para la música y la pintura. Ingresó en las Hijas de María Auxiliadora, se formó en El Salvador y en 1931 fue enviada a Costa Rica.
Como educadora podía haberse limitado a impartir bien sus clases. Sin embargo, conocía la situación de niños casi abandonados y familias empobrecidas en los pueblos cercanos a San José. Empezó entonces a implicar a sus propias alumnas, a las que llamaba «misioneritas», para visitar y servir en aquellas comunidades.
La colaboración se amplió. Consiguió que médicos ofrecieran consultas gratuitas y que profesionales y empresarios sostuvieran cursos de capacitación laboral. De esa red nacieron un policlínico, espacios de alfabetización y catequesis, acogida para pacientes y viviendas dignas para familias que vivían bajo los puentes.
María no negó la responsabilidad personal diluyéndola en un grupo. Hizo algo diferente: consiguió que personas con saberes y recursos distintos asumieran una parte concreta. Una alumna podía visitar; un médico, atender; un industrial, facilitar formación; una familia, recuperar un hogar.
Murió en 1977 y fue beatificada en 2002. Su historia añade una enseñanza necesaria: la caridad no siempre crece porque una persona trabaje cada vez más horas. También puede crecer cuando aprende a despertar la responsabilidad de otros y a conectar capacidades que estaban dispersas.
01
Lo que parecía
Que ayudar a los poblados pobres dependía de cuánto tiempo y cuántas fuerzas pudiera entregar personalmente una religiosa profesora.
02
Lo que descubrimos
Que su tarea también consistía en formar colaboradores: alumnas, médicos, profesionales y empresarios que aportaron capacidades distintas a una obra común.
03
Para tu vida
Ante una necesidad que me supera no diré solamente «yo no puedo». Haré un mapa sencillo: quién conoce el problema, quién tiene una habilidad útil y qué responsabilidad concreta puede asumir cada persona.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por intercesión de la beata María Romero, enséñanos a compartir responsabilidades, a poner nuestros talentos al servicio de los pobres y a construir redes donde nadie pretenda hacerlo todo solo. Santa María Auxiliadora, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una beata. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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