Vida de un beato
A los veinte años abandonó el seminario porque dudaba de su futuro y se consideraba indigno del sacerdocio. Fue profesor, catequista y músico; ocho años después regresó sin que aquella pausa hubiera decidido para siempre su respuesta.
Pedro María Ramírez Ramos nació en La Plata, Colombia, en 1899. Entró en el seminario menor a los doce años y después pasó al mayor, con el propósito de llegar al sacerdocio.
A los veinte años aparecieron dudas fuertes sobre su futuro y abandonó el seminario. La fuente oficial añade dos elementos importantes: tenía una idea tan alta del sacerdocio que se consideraba indigno y sufría dolores intensos de cabeza que lo acompañaron toda la vida.
Pasó ocho años fuera. Trabajó como profesor y siguió colaborando con párrocos en la catequesis y la música. También consideró el matrimonio y mantuvo una relación con una joven; ambos terminaron discerniendo que aquel no era su camino. No convertimos esa relación en un simple obstáculo ni atribuimos a la otra persona pensamientos que la fuente no recoge.
En 1928, invitado por el arzobispo de Ibagué, Pedro María retomó la teología. Fue ordenado sacerdote en 1931 y desarrolló su ministerio en varias parroquias, visitando enfermos, ayudando a quienes lo necesitaban y viviendo pobremente.
Fue asesinado en Armero durante la violencia de abril de 1948 y beatificado como mártir en 2017. Esta historia se detiene en un episodio anterior y distinto de su martirio: la salida de ocho años no probó que su primera intuición fuera falsa ni garantizó que tuviera que volver. Le dio tiempo para discernir de nuevo con mayor libertad y experiencia.
01
Lo que parecía
Que abandonar el seminario después de tantos años significaba haber fracasado definitivamente o haber perdido para siempre cualquier posible llamada al sacerdocio.
02
Lo que descubrimos
Que una pausa larga podía contener trabajo, servicio, relaciones y discernimiento reales; volver no exigía declarar inútiles aquellos ocho años.
03
Para tu vida
No trataré una duda importante como traición ni una pausa como sentencia. Buscaré acompañamiento, atenderé mi salud y dejaré que el tiempo muestre si debo volver, cambiar de camino o cerrar una etapa.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión del beato Pedro María Ramírez, acompaña a quienes dudan de su vocación; dales libertad para detenerse, verdad para discernir y paz para volver o tomar otro camino sin despreciar lo vivido. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un beato. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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